Mario Vaquerizo destaca su éxito y su nuevo hogar en ‘Y ahora Sonsoles’: “Me identifico como capitalista y valoro la propiedad privada”

El cantante visitó el programa de Antena 3 y, fiel a su estilo, habló sin filtros sobre su patrimonio

Mario Vaquerizo en 'Y ahora

Camaleónico, irónico y inconfundible, Mario Vaquerizo volvió a generar titulares en su reciente intervención en Y ahora Sonsoles. El artista acudió al programa conducido por Sonsoles Ónega con su habitual combinación de humor, sarcasmo y sinceridad, creando un cóctel que transformó la entrevista en uno de los momentos más comentados de la jornada televisiva.

Lejos de evitar temas personales, Vaquerizo abordó con naturalidad cuestiones relacionadas con su situación financiera, su patrimonio junto a Alaska y su particular perspectiva respecto al dinero y el esfuerzo laboral. En este marco, el líder de Nancys Rubias sorprendió al compartir una de sus recientes decisiones en el ámbito inmobiliario.

“Me he comprado una casa porque me encanta comprarme casas”, afirmó con su característico tono desenfadado. Esta afirmación rápidamente derivó en una defensa clara de su postura ideológica en el terreno económico. “Que nadie aquí venga a decirme nada sobre el capitalismo. Soy capitalista, me encanta la propiedad privada y disfruto que, con mi trabajo y dedicación, pueda destinar mi dinero a lo que yo decida”, sostuvo sin tapujos.

Mario Vaquerizo en 'Y ahora

Una filosofía sin complejos

La intervención del cantante evidenció que Vaquerizo no solo se caracteriza por su transparencia, sino también por la coherencia con su manera de entender la vida. Convertido en figura mediática durante más de veinte años, primero como mánager, luego como vocalista y rostro habitual en televisión, el artista defendió su trayectoria como resultado de años de exposición pública y esfuerzo constante.

Durante la charla, también hubo espacio para rememorar las críticas que marcaron los inicios de su relación con Alaska. En aquel entonces, muchos dudaron de la autenticidad del enlace o insinuaron intereses ocultos. Lejos de mostrar incomodidad, Vaquerizo optó por la ironía, recurso que domina con soltura.

“A mí realmente no me importa”, afirmó. “No necesito salir de ningún armario; el armario lo uso para llenarlo con ropa tan bonita como esta”, bromeó, provocando risas en el plató.

Mario Vaquerizo en su casa

Un capricho muy castizo

Más allá del debate ideológico, uno de los momentos que más resonó durante la entrevista fue cuando Vaquerizo confesó qué pieza le entusiasma incorporar en su nueva casa. “Me hace muy feliz tener una mesa camilla”, admitió.

Esta afirmación, tan inesperada como sincera, se ajusta a la personalidad pública del artista, siempre equilibrando lo excéntrico y lo tradicional. El detalle sirvió para suavizar el tono de la conversación y reforzar la imagen cercana que Vaquerizo mantiene incluso al tratar asuntos de patrimonio o inversiones.

El recuerdo más emotivo

La vida familiar de Mario Vaquerizo y Alaska: su hermana Marta Vaquerizo, sin hijos y la herencia cultural de América Jova Godoy y Manuel Gara López.

Aunque buena parte de la charla mantuvo un tono distendido, también hubo un instante de mayor emotividad. Vaquerizo recordó la muerte de su hermano Ángel, conocido entre sus allegados como “Angelito”, una pérdida que impactó profundamente en su existencia.

El cantante rememoró ese episodio como uno de los golpes más duros que ha enfrentado. La tragedia, acaecida en 2004, representó, según declaró en varias ocasiones, un punto de inflexión en su forma de valorar las prioridades, el éxito y la exposición pública.

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