El Real Madrid pierde contra Osasuna en la primera derrota de Arbeloa en La Liga, cediendo el liderato al Barça

Vinicius se lamenta tras el primer gol encajado del Real Madrid ante Osasuna. Un tanto de Raúl García en el minuto añadido dejó al Real Madrid sin lograr la remontada en un encuentro que se complicó tras el gol inicial de Budimir. Vinicius anotó el único tanto para el equipo madrileño.

Osasuna sacudió la Liga al derrotar, con merecimiento claro, al Real Madrid, que en el transcurso de una semana puede perder el liderato que con tanto esfuerzo recuperó [Narración y estadísticas del Osasuna 2-1 Real Madrid].

La imagen mostrada por los blancos supone la peor noticia posible no solo en el plano liguero, sino también de cara al regreso de la Champions frente al Benfica que se avecina rápidamente. A pesar de la ventaja del Madrid, una actuación como la vista en El Sadar puede poner en jaque su continuidad europea.

Vinicius se quedó aislado; su destacada labor no bastó para sostener a un equipo que facilita al Barça una nueva oportunidad en la lucha. Osasuna, firme en su convicción, cobró por partida doble mediante sus dos delanteros: Budimir comenzó y Raúl García cerró. Quince años después, El Sadar volvió a vencer al Madrid.

En la jornada donde el perseguidor se convirtió en perseguido, y en un terreno complicado, Arbeloa modificó tres de los cuatro defensas que aseguraron el triunfo en Lisboa. Era necesario sustituir al lesionado Huijsen y prudente dar descanso a Trent y Rüdiger, ambos con antecedentes de lesiones esta temporada.

No hubo más cambios: el banquillo no ofrecía alternativas adicionales. Sin un organizador en la medular, predominó la intensidad antes que la creatividad para liberar a Vinicius y Mbappé. Solo un delantero para gravitar alrededor de dos estrellas que terminaron siendo una por el apagón del francés.

Por su parte, Osasuna escogió el instante adecuado: invicto en casa desde noviembre, evitando riesgos y alineando a su once titular para la batalla.

Encuentro muy equilibrado

El desarrollo fue el de siempre en este duelo: posesión para el Madrid, intensidad rojilla y contraataques punzantes. Numerosos duelos físicos en el centro del campo, pocas ventajas, al menos mientras las piernas mantuvieron frescura. Partido muy cerrado, escaso en ideas y con exceso de precauciones.

Las acciones de Osasuna eran previsibles; las del Madrid, incluso más: Camavinga se situó a la izquierda para cubrir las falencias defensivas de Vinicius -quien fue lo más destacado de su equipo- y Arda Güler actuó como mediocentro puro.

Al comienzo, solo un minuto vibrante, el 17: dos intentos de disparo, uno de Vinicius -un buen pase que no aprovechó- y otro de Budimir que no fue lo bastante potente para tocar el poste.

Vinicius se lamenta tras fallar una ocasión ante Osasuna.

Vinicius se lamenta tras fallar una ocasión ante Osasuna. Reuters

Con el transcurso del partido, la dinámica cambió. El Madrid retrocedió, mientras Osasuna se adelantó, extendiendo a Rubén García por la banda. Un centro suyo fue rematado de cabeza por Budimir con una zona imprecisa del cuerpo y Courtois intervino con un manotazo para evitar el gol. El portero croata domina el área y todo lo que cae dentro de ella. Otro cabezazo suyo, en pleno acoso local, se estrelló contra el poste.

La reacción despertó al Madrid, que tuvo una fase favorable: un disparo de Mbappé -aún lejos de su mejor nivel- y dos tiros de Alaba, el segundo tras asistencia de Carvajal con precisión. Parecía superada la dificultad cuando una confusión entre Asencio y Courtois acabó en un pisotón del belga sobre Budimir. El VAR identificó la falta y el propio portero transformó el penalti.

La remontada se escapó

No se trató de sorpresa, sino del reflejo de la inestabilidad del Madrid, capaz de alternar actuaciones notables con otras decepcionantes con sorprendente facilidad. Faltó movilidad y sobró confianza en la relevancia del escudo.

Tras el descanso, apareció un Madrid con mejor intención, aunque sin mayor velocidad. Mucho control del balón, pero escaso peligro ante un Osasuna compacto, inteligente en el repliegue, firme en la línea de área sin perder la posición. Vinicius continuó activo frente a rivales y fantasmas; Mbappé, en cambio, no. Apenas un disparo con la derecha de Arda Güler rozó el travesaño en ese periodo.

Osasuna defendía en el nivel que le convenía y ocasionalmente lanzaba a Víctor Muñoz por la banda izquierda, una pieza rápida salida de Valdebebas: velocidad y aerodinámica mejorables, con un pase final todavía por pulir. Arbeloa buscó activación por la derecha con Trent y Brahim; Lisci refrescó el equipo para resistir sin sufrir excesivamente.

El empate no surgió de jugadas elaboradas, sino de fuerza bruta: Valverde realizó una diagonal desde la derecha hacia la izquierda y centró para que Vinicius marcara en el lugar que parecía destinado a Mbappé. El francés tuvo luego una oportunidad similar, pero Javi Galán apareció justo cuando Sergio Herrera ya se rendía.

Y en los instantes finales, una salida equivocada de Ceballos cerró la derrota: Raúl García anotó un golazo con un giro y remate casi sin ángulo, enterrando a un Madrid que pasó de la euforia al abatimiento en noventa minutos.

Ficha técnica del partido

Osasuna: Herrera; Rosier (Arguibide, m. 83), Catena, Herrando, Galán; Moncayola (Moro, m. 83), Torró, Aimar (Iker Muñoz, m. 71); Rubén García (Bretones, m. 66), Budimir (Raúl, m. 67), Víctor Muñoz.

Real Madrid: Courtois, Carvajal (Tent, m. 64), Asencio, Alaba, Carreras, Valverde (Gonzalo, m. 75), Güler (Ceballos, m. 82), Tchouameni, Camavinga (Brahim. M. 64), Mbappé y Vinicius.

Goles: Budimir, 1-0 Budimir (m. 38), Vini, 1-1 (m. 73), Raúl, 2-1 (m. 90+3).

Árbitro: Alejandro Quintero (Comité andaluz), asistido por Álvaro Granel y José Francisco García. Amonestó a los locales Aimar Oroz y Moncayola y a los visitantes Courtois, Trent, Vinicius y Alaba.

Incidencias: Partido correspondiente a la vigesimoquinta jornada de LaLiga EA Sports disputado en el estadio de El Sadar ante 22.485 espectadores.

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