Kamila Sellier sufre un grave accidente en los JJOO de Invierno; la cuchilla de un patín rozó peligrosamente su ojo

Kamila Sellier, evacuada en camilla después de que una cuchilla le golpeara a milímetros del ojo La patinadora polaca sufrió una profunda herida en el rostro tras ser impactada por la cuchilla de un patín adversario durante los cuartos de final de los 1.500 m de short track

Más información: Los atletas de los JJOO de Invierno agotaron en 72 horas los 10.000 preservativos destinados a la Villa Olímpica

Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d’Ampezzo 2026 vivieron su momento más dramático la noche del pasado viernes.

La patinadora polaca Kamila Sellier, de 25 años, se lesionó gravemente en el rostro al ser alcanzada por la cuchilla de un patín de una competidora rival durante los cuartos de final en la prueba de 1.500 metros de short track.

El corte, a escasos milímetros del ojo izquierdo, provocó la suspensión temporal de la carrera y requirió una intervención quirúrgica que conmocionó al mundo deportivo.

El accidente ocurrió en la sexta y última serie clasificatoria, cuando las patinadoras alcanzaban velocidades próximas a 50 kilómetros por hora. La estadounidense Kristen Santos-Griswold realizó un cambio de carril que fue considerado ilegal y desencadenó el contacto entre varias atletas.

En la curva, Sellier perdió el equilibrio y cayó sobre el hielo; en ese momento, la cuchilla de Santos-Griswold impactó directamente en su pómulo izquierdo, arrebatándole las gafas protectoras y causando un profundo corte que manchó de sangre la pista.

El equipo médico intervino inmediatamente en la pista y cubrió a la polaca con una sábana blanca para preservar su privacidad mientras le realizaban las primeras suturas. A pesar de la gravedad, Sellier levantó el pulgar hacia el público en el Milano Ice Skating Arena antes de ser retirada en camilla.

Durante la caída, también se vio afectada la experimentada italiana Arianna Fontana, quien sufrió arañazos en el traje y un golpe en la cadera, aunque pudo continuar en la competición.

Trasladada al hospital, una tomografía evidenció una fractura en el hueso cigomático de Sellier, por lo que fue necesaria una cirugía para valorar y reparar el daño óseo.

Konrad Niedźwiedzki, jefe de la misión olímpica polaca, comunicó tras la operación que la deportista permanece hospitalizada aunque consciente y acompañada por sus padres. «Es muy valiente», declaró el responsable del equipo.

Su compañera Natalia Maliszewska expresó su preocupación: «Mis pensamientos están con ella. No puedo pensar en otra cosa».

Las autoridades polacas confirmaron que el ojo de Sellier no sufrió daños permanentes, un alivio considerable dado que la cuchilla impactó a apenas unos milímetros por debajo.

Sellier ya tenía una cicatriz facial procedente de un accidente similar ocurrido hace aproximadamente ocho años, al inicio de su carrera deportiva, cuando una cuchilla alcanzó su sien. Su historial evidencia los riesgos asociados a una disciplina donde el contacto físico a alta velocidad es parte inevitable del espectáculo.

Santos-Griswold fue descalificada por un adelantamiento ilegal, mientras que Sellier quedó eliminada sin opción a continuar en las rondas posteriores. El oro fue para la surcoreana Kim Gilli, escoltada en el podio por su compatriota Minjeong Choi y la estadounidense Corinne Stoddard.

Arianna Fontana, con aspiraciones de igualar a Marit Bjørgen como la atleta más premiada en la historia olímpica invernal, alcanzó la final pero finalizó en quinto lugar, quedándose sin medalla en una jornada marcada por la sangre sobre el hielo milanés.

Scroll al inicio