El aceite de oliva se ha establecido como el producto español de mayor exportación en EEUU, alcanzando ventas de 1.013 millones en 2024. En cuanto a los vinos envasados, estos han registrado ingresos de 400 millones

El reciente fallo del Tribunal Supremo de Estados Unidos ha sido recibido con expectativas optimistas por parte de los sectores españoles del aceite de oliva y el vino, quienes encabezan las exportaciones agroalimentarias hacia el mercado estadounidense. Esta decisión judicial afecta directamente a los aranceles que se aplicaron durante la Administración de Donald Trump, unas medidas que desde su puesta en marcha en agosto del año pasado han supuesto un obstáculo claro para los productos de la Unión Europea, en particular para el aceite de oliva y los vinos envasados de España.
El alto tribunal estadounidense ha determinado que el Gobierno sobrepasó sus facultades al emplear poderes de emergencia para establecer la mayoría de estos gravámenes, lo que podría marcar un giro en la política comercial bilateral.
En este escenario, el aceite de oliva se ha consolidado como el producto español más vendido en Estados Unidos, con un volumen de ventas de 1.013 millones de euros en 2024. Por su parte, los vinos envasados han alcanzado una cifra relevante, situándose en los 400 millones de euros según datos oficiales. El arancel del 15 % impuesto desde Washington ha afectado especialmente a estos dos sectores, complicando la competitividad de la oferta española en uno de sus mercados estratégicos.
En declaraciones a Efe, Rafael Pico, director adjunto de la Asociación Española de la Industria y el Comercio Exportador del Aceite de Oliva (Asoliva), calificó la resolución judicial como “una muy buena noticia” y destacó que el sector llevaba “esperando este fallo”. Pico anunció que su organización analizará las opciones que ahora tienen los importadores estadounidenses para solicitar la devolución de los aranceles, incluso con intereses, tal y como se había comunicado anteriormente.
Asimismo, el representante de Asoliva puntualizó que el sector exportador español debe evaluar la “estabilidad” de esta sentencia, con el fin de comprobar si no existe la posibilidad legal de restablecer los aranceles mediante otros mecanismos. Pico destacó que eliminar estos gravámenes “es muy beneficioso para el consumo de aceite de oliva en Estados Unidos” y representa un avance estratégico, pues permitirá a los consumidores estadounidenses acceder a aceites de oliva a precios más competitivos, sin costes adicionales.
El sector del vino pide cautela
En relación al vino, la Confederación Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV) expresó a la agencia que interpreta la resolución del Tribunal Supremo como un indicio “muy positivo” para recuperar la confianza en la toma de decisiones comerciales conforme a las normas internacionales por parte de Estados Unidos. No obstante, la CECRV mostró “mucha cautela” debido a que la Administración de Trump ya había contemplado este posible resultado judicial y diseñó “procedimientos alternativos” para mantener vigentes los aranceles. Desde la entidad se confía en que esta sentencia fomente una reflexión en el Gobierno estadounidense sobre su política comercial y facilite un regreso a la liberalización del comercio entre ambas regiones.
Varias fuentes del sector señalaron que, para consolidar un cambio en la política arancelaria, sería clave que la Administración estadounidense confirme su compromiso con la modificación de los gravámenes y mantenga esta línea, lo que permitiría una renegociación del acuerdo comercial con la Unión Europea. Además, recordaron la importancia de Estados Unidos como destino para los vinos españoles, considerado “uno de los principales” y de carácter insustituible debido a la dificultad que implica entrar en otros mercados de tamaño semejante.

