La estrategia del FC Barcelona para gestionar el Ramadán de Lamine Yamal antes de la Finalissima

Lamine Yamal, junto a su amigo Souhaib dando inicio al Ramadán de 2026 La figura culé dio comienzo al mes sagrado durante el cual millones de musulmanes practican el ayuno durante el día, aumentan la intensidad de sus oraciones y se entregan a la meditación espiritual

Más información: Lamine Yamal: «Me levanto a las 4 de la mañana en Ramadán y tomo una pastilla que evita la sed por el día»

Lamine Yamal posó el miércoles pasado junto a su amigo Souhaib, ambos luciendo vestimenta tradicional musulmana, en una foto que compartió en sus redes sociales. No fue necesario añadir palabras.

El extremo del FC Barcelona de esta forma anunciaba públicamente su segundo Ramadán como futbolista profesional, el mes sagrado donde millones de musulmanes realizan el ayuno diurno, intensifican sus oraciones y se dedican a la reflexión espiritual.

Tras esa imagen se oculta un operativo preparado semanas atrás por el club azulgrana: un plan nutricional y de rendimiento personalizado para que su joven estrella de 18 años atraviese febrero y marzo sin perder agilidad ni potencia.

El Ramadán 2026 abarca aproximadamente del 18 de febrero al 19 de marzo. Durante estas cuatro semanas, Lamine debe abstenerse de comer y beber desde el amanecer hasta el atardecer, y también cumplir con las cinco oraciones diarias.

Esta práctica representa un desafío para cualquiera; y para un futbolista élite en plena temporada, con compromisos en LaLiga y Champions League, el desafío se multiplica.

El propio Lamine explicó en AS su rutina el año pasado, cuando vivió su primer Ramadán activo concentrado con la selección española: «Me levanto a las 4 de la mañana, desayuno y vuelvo a acostarme, luego me levanto, voy al entrenamiento y no hago nada más. Me hidrato con electrolitos, una pastilla que tomo para evitar la sed durante el día».

Durante esa misma concentración, ante las cámaras de DAZN, añadió: «No siento hambre. Lo crucial es hidratarse, y eso lo controlo muy bien junto al club».

Lamine Yamal, calentando con el FC Barcelona antes de un partido

Lamine Yamal, calentando con el FC Barcelona antes de un partido Europa Press

Estas declaraciones ponían de manifiesto que, desde entonces, el Barcelona había implementado un protocolo exclusivo para él, tal como ocurrió anteriormente con Ousmane Dembélé, Franck Kessié y Ansu Fati.

En esta temporada, el equipo médico encabezado por Hansi Flick ha vuelto a poner en marcha un programa integral basado en tres pilares: el control riguroso del iftar -la comida con la que se rompe el ayuno al ocaso-, la hidratación estratégica durante la noche y la prevención de lesiones mediante el monitoreo continuo de las cargas musculares y la fatiga.

El iftar está diseñado para proporcionar nutrientes de calidad superior —carbohidratos complejos, proteínas y minerales— sin causar pesadez que pueda afectar al descanso ni picos de glucosa elevados antes del entrenamiento matutino.

La hidratación nocturna se programa con un consumo dosificado de agua y electrolitos, evitando una ingesta excesiva de última hora, facilitando así la máxima retención de líquidos antes del amanecer.

La prevención de lesiones es clave: la falta de glucosa durante tantas horas incrementa la fatiga muscular, motivo por el cual el club adapta las sesiones intensas a los periodos posteriores a la alimentación.

El calendario no favorece. Los próximos cuatro encuentros ligueros del Barça en el Ramadán -Levante (22 de febrero), Villarreal (28 de febrero), Athletic Club (8 de marzo) y Sevilla (15 de marzo)- están programados para las 16:15 horas.

Esto implica que Lamine entrará al campo sin haber ingerido alimentos ni líquidos todo el día, y con el ocaso en Barcelona alrededor de las 18:30, probablemente completará los 90 minutos antes de romper su ayuno.

Lo que indica la ciencia

A pesar de la exigencia, los estudios científicos avalan que un deportista entrenado puede sostener su rendimiento durante el Ramadán.

En 2008, la editorial británica Taylor & Francis publicó un estudio realizado en colaboración con el Centro de Evaluación e Investigación Médica de la FIFA (F-MARC) y la Federación Tunecina de Fútbol para evaluar los efectos del ayuno en futbolistas jóvenes musulmanes.

Lamine Yamal, en un partido con el Barça

Lamine Yamal, en un partido con el Barça Europa Press

Se seleccionaron 85 jugadores de aproximadamente 18 años, quienes eligieron de forma voluntaria si ayunar o no durante las cuatro semanas del mes sagrado.

Fueron distribuidos aleatoriamente en dos grupos -entrenamiento diurno y vespertino- y realizaron las mismas pruebas físicas tres semanas antes de comenzar el Ramadán, durante la segunda y cuarta semanas de ayuno, y para 45 de ellos, también tres semanas después del final.

El veredicto fue claro: ninguna de las principales variables de rendimiento -velocidad, potencia, agilidad, resistencia y habilidades de pase y regate- sufrió disminución por el ayuno.

La razón radica en la fisiología del deportista profesional. El metabolismo basal de una persona entrenada es mucho más eficiente energéticamente en comparación con alguien sedentario: sus reservas de glucógeno son mayores, la oxidación de grasas como fuente alternativa es más eficiente y la respuesta ante el estrés físico está mejor regulada.

En resumen, según fuentes médicas consultadas, el organismo de un futbolista profesional está capacitado para rendir bajo restricciones calóricas puntuales de manera que sería imposible para alguien sin ese acondicionamiento.

La Finalissima, tras el Ramadán

Este complejo conjunto -ciencia, planificación y fe- se concentra en una fecha señalada: el 27 de marzo, apenas una semana después del Ramadán, España enfrentará a Argentina en la Finalissima, el partido oficial entre los campeones de la Eurocopa y la Copa América organizado por UEFA y CONMEBOL.

Se disputará en el Lusail, el estadio donde la Albiceleste conquistó la Copa del Mundo en 2022, y enfrentará a las dos primeras selecciones del ranking FIFA. El atractivo extra: este será el primer duelo entre Lionel Messi y Lamine Yamal, el relevo generacional sobre el campo.

Para Lamine, llegar en plena forma física a Doha tras un mes de ayuno es la verdadera prueba. El Barça es consciente, por eso convirtió este Ramadán en un proyecto de ingeniería deportiva donde cada caloría, cada sorbo y cada minuto de descanso están cuidadosamente medidos.

La instantánea con Souhaib, sonrientes y tranquilos en sus túnicas, transmitía serenidad. Lo que no mostraba la imagen era el reloj que ya corre detrás de escena en el club azulgrana.

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