Individuos con síndrome de Asperger crean un Observatorio de la Mujer y solicitan el reconocimiento de la discapacidad psicosocial

El colectivo Asperger impulsa un observatorio femenino y demanda el reconocimiento de la discapacidad psicosocial en TEA sin discapacidad intelectual, para acceder a apoyos, cupos en oposiciones y respuestas institucionales adecuadas

Foto: Eva García durante el diálogo 'Autismo sin discapacidad intelectual: necesidades y desafíos actuales'. (Servimedia/Richard Zubelzu)

Las personas con síndrome de Asperger han promovido un Observatorio de la Mujer y exigen que se reconozca la discapacidad psicosocial en quienes presentan trastorno del espectro del autismo (TEA) sin discapacidad intelectual, argumentando que el sistema actual «no refleja sus necesidades reales, limita el acceso a derechos y mantiene ocultas muchas de sus dificultades», especialmente en el sector femenino.

Así lo manifestó Eva García, integrante de la Junta Directiva de la Confederación Asperger España, durante el diálogo ‘Autismo sin discapacidad intelectual: necesidades y desafíos actuales’, organizado por la agencia de noticias Servimedia junto a Autismo España (AE), con motivo del Día Internacional del Síndrome de Asperger, conmemoración que tiene lugar este miércoles.

García señaló que una de las demandas principales del colectivo es obtener el reconocimiento de la discapacidad psicosocial para las personas con TEA sin discapacidad intelectual, dado que el diagnóstico no siempre implica una confirmación administrativa que facilite el acceso a apoyos y medidas específicas. “Por eso abogamos por la discapacidad psicosocial para las personas con autismo y con TEA”, afirmó.

Desde su perspectiva, el entorno puede resultar claramente “discapacitante” aunque no se perciban limitaciones evidentes desde afuera. Denunció que en la práctica se requiere un grado de discapacidad reconocido para acceder a ciertas ayudas, situación que deja a muchas personas en una condición de indefinición. “En ocasiones, pese al diagnóstico, no se recibe ese apoyo; se exige contar con una discapacidad para obtener esas medidas”, explicó.

Esta realidad, agregó, afecta también al acceso a la Función Pública. García reclamó que en los procesos selectivos se contemple expresamente la discapacidad psicosocial para que las personas con Asperger puedan beneficiarse de los cupos de reserva y recibir adaptaciones adecuadas a sus necesidades. Sin dicho reconocimiento, advirtió, “muchas de sus dificultades no se comprenden ni se consideran en los procesos selectivos”.

Observatorio de la Mujer Asperger

Uno de los anuncios principales durante el evento fue la creación del Observatorio de la Mujer Asperger, promovido por la Confederación Asperger España para dar visibilidad a la realidad específica de las mujeres con TEA sin discapacidad intelectual.

“Durante años hemos permanecido invisibles y, sobre todo, las mujeres hemos aprendido a enmascarar y a adaptarnos al entorno, a encajar y a no llamar la atención”, explicó García. La práctica de estrategias para ocultar o compensar las dificultades sociales ha provocado que el autismo en mujeres y niñas haya pasado desapercibido durante décadas.

“Debido a este enmascaramiento, los diagnósticos suelen ser muy tardíos”, añadió. En muchos casos, el diagnóstico ocurre en la edad adulta, tras años de falta de comprensión. “La mayoría hemos sido diagnosticadas después de los 30 años; en mi caso, con 49”, relató.

Esta invisibilidad prolongada implica un elevado coste personal. “Cargamos con mucho peso porque no se nos ha sabido entender”, afirmó, haciendo referencia al esfuerzo constante por adaptarse sin apoyos y al impacto en la autoestima y la salud emocional. El Observatorio surge, según explicó, como un espacio para compartir experiencias, identificar patrones comunes y transformar vivencias individuales en conocimiento colectivo. “El propósito es convertir la experiencia en conocimiento y, a partir de este, trasladarlo a las instituciones para explicar cuáles son nuestras dificultades reales y qué respuestas pueden mejorar nuestra calidad de vida”, señaló.

Violencia de género y vulnerabilidad

García también alertó sobre la especial vulnerabilidad de muchas mujeres con Asperger ante la violencia de género. La falta de diagnóstico temprano, la baja autoestima generada por años de incomprensión y la dificultad para interpretar ciertas dinámicas sociales pueden incrementar el riesgo.

“Muchas hemos sufrido violencia porque no hemos sabido interpretar las situaciones; somos muy vulnerables”, comentó, subrayando que durante años estas vivencias se han experimentado de manera aislada, sin un espacio común donde analizarlas y darles visibilidad.

Por este motivo, defendió que el Observatorio permitirá nombrar situaciones que no son individuales, sino compartidas por muchas mujeres dentro del colectivo. Además, servirá para trasladar esa realidad a las administraciones con el objetivo de mejorar la prevención y la respuesta institucional.

En el marco del Día Internacional del Síndrome de Asperger, el mensaje transmitido fue rotundo: el colectivo demanda «un reconocimiento legal que contemple las barreras invisibles que enfrenta», «que se incluya la discapacidad psicosocial en el acceso a oposiciones» y «que se incorpore una perspectiva de género real en las políticas públicas».

La creación del Observatorio de la Mujer Asperger y la solicitud de ajustes normativos conforman, según Eva García, pasos fundamentales para avanzar hacia una inclusión efectiva y una protección adecuada de sus derechos.

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