López Miras arremete contra el Gobierno central por reducir el trasvase Tajo-Segura y clausurar pozos en el Altiplano, a pesar de que las reservas hídricas en España alcanzan un 82%.
El presidente de Murcia reclama la creación de un pacto nacional por el agua que asegure un equilibrio territorial y brinde seguridad al sector agrícola.
La asamblea de regantes celebrada en Jumilla advierte que el cierre de acuíferos impacta negativamente en la comarca, especialmente en los municipios de Jumilla y Yecla.
El Gobierno regional solicita al Ministerio la extensión de plazos para impedir el cierre de pozos y plantea conectar el Altiplano con el trasvase Júcar-Vinalopó como una solución estructural.
Ni el Gobierno de la Región de Murcia ni el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats) rebajan la intensidad de su discurso en defensa del trasvase. Las intensas lluvias que ha dejado el paso de varias borrascas, elevando las reservas a 519 hectómetros en los embalses de la Cuenca del Segura, no han logrado suavizar la defensa de esta infraestructura hídrica por parte del Palacio de San Esteban y Scrats.
Al contrario. «Las reservas hídricas en España están en niveles máximos y el Gobierno de Sánchez planea recortar el trasvase y cerrar pozos. Los agricultores están sumidos en una gran preocupación», denunció el presidente murciano, Fernando López Miras, este jueves, durante la asamblea abierta del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura celebrada en Jumilla.
López Miras critica que desde La Moncloa persiste la hoja de ruta para reducir el Trasvase Tajo-Segura a partir del año 2027. «El porvenir es muy incierto”, recalcó.
El presidente regional también insistió en la necesidad de que el Gobierno acuerde con las comunidades autónomas un pacto nacional por el agua, que garantice planificación, equilibrio territorial y seguridad para el sector primario respecto a los recursos hídricos disponibles.
«España carece de una política hídrica que asegure que el agua disponible en el país, suficiente para toda la población, llegue a todos los territorios”.
La asamblea se desarrolló bajo el título: ‘Retos a corto plazo para el uso de las aguas subterráneas en la cuenca del Segura’. López Miras aprovechó su discurso para enfatizar que su Gobierno autonómico permanecerá “al lado de los agricultores y regantes, como ha hecho siempre”.
El dirigente popular reiteró su «compromiso» de “continuar defendiendo a la Región de Murcia frente a decisiones perjudiciales del Gobierno central».
Actualmente, la cuenca hidrográfica española acumula más de 46.000 hectómetros cúbicos de agua, situando las reservas alrededor del 82%, según cifras facilitadas por el Palacio de San Esteban, lo que llevó a López Miras a criticar que el Gobierno central mantenga «el cierre de acuíferos» en la Comarca del Altiplano.
«Un impacto especialmente severo para esta comarca, que depende en gran medida de aguas subterráneas para sostener su actividad agrícola». Con especial incidencia en los municipios de Jumilla y Yecla, territorios que cuentan con una denominación de origen de sus vinos reconocida más allá de las fronteras españolas.
Durante su intervención, el mandatario autonómico recordó al Ministerio para la Transición Ecológica que la Directiva Marco del Agua contempla la posibilidad de conceder prórrogas más allá de 2027, para evitar la clausura de los pozos que abastecen a agricultores jumillanos y yeclanos.
Aplicar excepciones
De hecho, López Miras anunció que el Gobierno regional ha solicitado al Ministerio la aplicación de esas excepciones para las masas de agua subterránea que objetivamente no puedan alcanzar un buen estado en ese plazo.
Además, el presidente señala al Ministerio la urgencia de impulsar «soluciones estructurales» y propone la conexión del Altiplano con el Trasvase Júcar-Vinalopó. «No tiene sentido mantener aislada a esta comarca cuando existen infraestructuras hidráulicas poco aprovechadas en la zona».

