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- Autor, Redacción
- Título del autor, BBC News Mundo
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Prisión perpetua.
Ese fue el veredicto emitido por un tribunal contra el exmandatario Yoon Suk-yeol, quien fue hallado culpable de abuso de autoridad y de planear un levantamiento en Corea del Sur.
En diciembre de 2024, el expresidente impuso la ley marcial e intentó emplear a las fuerzas armadas para establecer control en el territorio nacional.
Su intento de golpe de Estado duró apenas seis horas, pero representó una prueba para la democracia y desencadenó una crisis política, con su partido siendo derrotado en los comicios posteriores.
En enero, los fiscales expresaron que «la ley marcial de emergencia, anticonstitucional e ilegal de Yoon, minó el funcionamiento de la Asamblea Nacional y la Comisión Electoral… desmantelando en la práctica el orden constitucional democrático liberal».
La máxima sanción por organizar una insurrección en Corea del Sur es la pena capital o cadena perpetua. El Ministerio Público había exigido la primera opción.
Durante la audiencia hubo una fuerte presencia policial, además de manifestaciones en favor del político, reflejando la profunda polarización social que genera este caso legal en Corea del Sur.
La ley marcial que impuso Yoon bloqueaba al Parlamento, suspendía partidos políticos y sindicatos, y establecía censura sobre los medios de comunicación.
Él niega las acusaciones presentadas en su contra.
Según la agencia Reuters, en el juicio el también exfiscal defendió que tenía la autoridad presidencial para declarar la ley marcial y que su acción buscaba alertar sobre la obstrucción gubernamental causada por los partidos opositores.
Yoon ya cumple una condena relacionada con otra sentencia por la ley marcial y enfrenta dos procesos judiciales adicionales vinculados con el mismo tema.
¿Quién es Yoon Suk-yeol?
Originario de Seúl, nacido en 1960, Yoon alcanzó reconocimiento nacional tras una extensa carrera como fiscal, destacándose en investigaciones relevantes por corrupción, como la que involucró a la entonces presidenta Park Geun-hye en 2016.
Presentándose como un firme opositor contra delitos relacionados con recursos públicos y un «antifeminista» en un contexto de marcada división social en Corea del Sur sobre temas de género, Yoon ingresó a la política como candidato por el conservador Partido del Poder Popular en las elecciones de 2022.
En esos comicios, el político superó por menos del 1 % a su adversario Lee Jae-myung, del izquierdista Partido Democrático.
Yoon se benefició del rechazo general hacia la administración precedente de Mon Jae-in, del Partido Democrático, ganando la presidencia luego de una campaña enfocada en combatir la corrupción.
El respaldo de jóvenes hombres atraídos por sus promesas de limitar lo que Yoon considera excesos del feminismo fue otra clave para su triunfo electoral.
Don S. Lee, profesor de Administración Pública en la Universidad Sungkyunkwan en Seúl, comentó a la BBC que entre sus votantes existían «grandes esperanzas» de que el gobierno de Yoon defendería «valores como la ética, la transparencia y la eficiencia».
Sin embargo, esas expectativas se vieron afectadas debido a los escándalos que involucraron al presidente y sus cercanos colaboradores.

