Las solicitudes para las subvenciones estarán abiertas desde el viernes 20 de febrero y cubrirán la parte del alquiler que supere el 30% de los ingresos familiares destinados al pago de la renta, con un tope máximo de 1.100 euros mensuales

El Ayuntamiento de Barcelona iniciará este viernes 20 de febrero una nueva convocatoria de ayudas al alquiler destinada a familias monoparentales y personas mayores de 55 años que residan solas y se encuentren en riesgo de exclusión residencial. Se asignarán 6 millones de euros para este programa, que permitirá recibir hasta 400 euros al mes durante un periodo máximo de 12 meses.
El objetivo de esta medida es aliviar la carga económica de aquellos hogares que destinan más del 30% de sus ingresos al alquiler. Para acceder a la ayuda, la vivienda debe estar ubicada en Barcelona y el precio total del arrendamiento no podrá superar los 1.100 euros mensuales.
¿Quiénes son los beneficiarios?
Esta nueva línea de subvenciones está dirigida principalmente a dos grupos: familias monoparentales y personas mayores de 55 años que vivan solas y cuenten con ingresos bajos. En ambos casos, será necesario demostrar una situación de vulnerabilidad económica.
La ayuda cubrirá la parte del alquiler que supere el 30% de los ingresos del hogar, con un límite máximo de 400 euros mensuales. Para definir el riesgo de exclusión residencial, la convocatoria establece límites de ingresos relacionados con el Indicador de Renta de Suficiencia de Cataluña (IRSC). Específicamente, las personas que vivan solas no podrán exceder dos veces el IRSC; las unidades domésticas no podrán superar 2,5 veces el IRSC, ajustado según el número de integrantes y, en casos de discapacidad o alta dependencia, el límite se eleva a 3,5 veces el IRSC.
Los elevados precios del alquiler impulsan la compra apresurada de viviendas (para quienes pueden): “No hay opción porque no hay oferta”
Según un comunicado del Ayuntamiento de Barcelona, no se incluirán en el importe del alquiler conceptos como deudas pendientes, gastos individuales, plazas de garaje o trasteros.
Estas ayudas surgen de un acuerdo político con Junts per Barcelona, tras aprobarse una propuesta en la comisión de Economía y Hacienda con amplio respaldo. El gobierno municipal enmarca esta iniciativa dentro de su estrategia para detener la pérdida de la vivienda habitual en un contexto de fuerte presión sobre el mercado del alquiler.
Pla Viure
Esta convocatoria se suma a las líneas de soporte impulsadas por el Consorcio de la Vivienda de Barcelona, que en 2025 destinó 6,89 millones de euros a ayudas para el pago del alquiler.
Entre las prestaciones gestionadas por el Consorcio destacan la ayuda económica de urgencia social vinculada a la mediación, destinada a personas que requieren soporte inmediato para mantener su vivienda, y la prestación para el pago del alquiler en la ciudad de Barcelona, que permite renovar la ayuda hasta por cuatro años, de forma continua en ciertos casos de personas mayores, para asegurar la permanencia en la residencia.
Además, el Consorcio también gestiona ayudas dependientes de la Agencia de la Vivienda de Cataluña, tales como: subvenciones para el pago del alquiler según franjas de edad; el Bo Alquiler Joven para menores de 35 años; prestaciones de especial urgencia para afrontar deudas o riesgos de desahucio, y ayudas para viviendas destinadas a emergencias sociales.
Impulsar la permanencia de vecinos vulnerables
El propósito central de esta nueva convocatoria es facilitar la permanencia en la vivienda habitual a quienes, pese a tener ingresos, no pueden afrontar el aumento de los precios del alquiler sin poner en riesgo su estabilidad económica.
Desde el consistorio se señala que el incremento del coste de la vivienda en la ciudad ha elevado el esfuerzo financiero de muchos hogares por encima del umbral recomendado del 30% de los ingresos destinados al alquiler, considerado el límite razonable para evitar el sobreendeudamiento.
Esta nueva línea de ayudas forma parte del Pla Viure, la estrategia municipal destinada a ampliar el parque público de vivienda, aumentar el alquiler asequible, rehabilitar inmuebles y fortalecer el apoyo a las personas con menos recursos.
La medida abre ahora el plazo para que los posibles beneficiarios puedan solicitar esta ayuda, que podría alcanzar hasta 4.800 euros anuales, y que busca convertirse en un soporte crucial para cientos de hogares en situación límite en Barcelona.

