
Fuente de la imagen, Tomada del libro Camilo el cura guerrillero con permiso del autor
Información del artículo
-
- Autor, Redacción*
- Título del autor, BBC News Mundo
- 45 minutos
- Tiempo de lectura: 6 min
La Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD), entidad creada en Colombia tras el acuerdo de paz firmado entre el gobierno y las FARC en 2016, anunció este lunes que "ha identificado y entregado de manera digna al padre Camilo Torres".
La entrega se realizó el 15 de febrero, luego de un proceso investigativo que duró más de dos años y concluyó que los restos encontrados en junio de 2024 corresponden al sacerdote.
"La confirmación de que se trata del cuerpo del padre Camilo Torres se basa en la evaluación y conciliación exhaustiva de toda la información contextual, histórica y forense, empleando fuentes orales y escritas, tanto públicas como confidenciales, en un método de triangulación de datos sin precedentes", afirmó Luz Janeth Forero, directora de la UBPD.
Por su parte, el Instituto Colombiano de Medicina Legal señaló que el proceso de identificación de Torres "ha enfrentado limitaciones considerables debido al estado y condiciones de las muestras óseas", por lo que aún mantiene abierta su investigación.
Ante esto, la UBPD aclaró que, pese al apoyo de Medicina Legal, la Unidad tiene la facultad para efectuar identificaciones, y en este caso el hallazgo fue verificado por un laboratorio estadounidense.
Hace seis décadas, el 15 de febrero de 1966, el sacerdote Torres falleció vestido con el uniforme del Ejército de Liberación Nacional (ELN), el segundo grupo insurgente más importante de Colombia, fundado en julio de 1964.
Su muerte ocurrió en el departamento de Santander, lugar donde se originó el ELN. Los restos que coincidieron con el perfil genético de Torres fueron encontrados en un cementerio de Bucaramanga, la capital de ese departamento.

Fuente de la imagen, Comunicaciones UBPD
Javier Giraldo, sacerdote jesuita, asumió la búsqueda del padre Torres hace siete años cuando se estableció la UBPD, y fue quien recibió oficialmente los restos en las oficinas de la Unidad.
"En la familia de Camilo existía una división: su hermano prefería que la tumba permaneciera desconocida para el público, mientras que la madre sostenía que Camilo pertenecía a la sociedad colombiana", comentó Giraldo tras la entrega.
Además, señaló que "la veneración de los restos es un aspecto profundamente arraigado en nuestra cultura y espiritualidad" y recordó que la madre de Torres fue la primera en buscarlo, como evidencian las cartas dirigidas a la presidencia colombiana y al papa Pablo VI durante su visita a Colombia en 1968, en las que solicitaba ayuda para hallar a su hijo.
En BBC Mundo se narra la historia del sacerdote conocido como el "cura guerrillero" y las razones por las que su figura se ha convertido en una especie de leyenda en la historia reciente colombiana.
Origen privilegiado

Fuente de la imagen, Tomada del libro Camilo el cura guerrillero con permiso del autor
Camilo Torres nació en una familia acomodada de Bogotá el 3 de febrero de 1929, siendo hijo del reconocido médico Calixto Torres Umaña y de Isabel Restrepo Gaviria, quienes se separaron cuando él tenía 8 años.
Creció bajo el cuidado de su madre, que fue una influencia determinante para el futuro guerrillero, según el biógrafo Walter Joe Broderick.
"Fernando (su hermano) y Camilo estudiaban en instituciones educativas de élite, formaban parte del círculo social de Bogotá y disfrutaban del sentido de seguridad y progreso que experimentaba la burguesía en ese tiempo", relató el biógrafo a BBC Mundo en 2016.
Inicialmente estudió Derecho en la Universidad Nacional, pero posteriormente ingresó al seminario para convertirse en sacerdote, decisión que no fue bien recibida en su familia, predominantemente anticlerical.
Se especializó en Sociología en la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica; y más adelante cofundó la facultad de Sociología en la Universidad Nacional en Bogotá, donde cumplió funciones como capellán.
Desde su etapa como seminarista, desarrolló actividades sociales en barrios populares y mostró preocupación por la situación de los sectores más vulnerables.
En ese contexto, fue un producto de su época, como explicó Broderick: "La atención a los problemas sociales no era exclusiva de Camilo, sino una tendencia general de aquellos años".
De cura a guerrillero
Impactado por su experiencia con la realidad social, sus lecturas académicas y la influencia de la revolución cubana de 1959, se fue radicalizando progresivamente, al tiempo que ganaba notoriedad pública.
Según su biógrafo, para 1964 pasaba mucho más tiempo con obreros en Bogotá y campesinos en regiones rurales que nunca antes.
Sus relaciones con la jerarquía de la Iglesia Católica se habían deteriorado hasta llegar a su laicización; sin embargo, la gente continuó llamándolo "cura".
En 1965 fundó el semanario Frente Unido, proyecto político para unir movimientos revolucionarios, que se desintegró cuando Torres se unió al ELN antes de finalizar ese año.
Allí adoptó el alias Argemiro y portó un revólver. El grupo guerrillero recibió gran repercusión mediática al divulgarse que el padre Camilo Torres se había sumado a sus filas.
"Eran un pequeño grupo de mal equipados con carabinas antiguas; Camilo, de forma romántica, se unió a ellos, murió en combate y se convirtió en una figura heroica y mártir", expresó Broderick.

Fuente de la imagen, Tomada del libro Camilo el cura guerrillero con permiso del autor
Cristianismo revolucionario
Broderick equipara la figura de Camilo Torres con la de Ernesto "Che" Guevara, abatido un año y medio después.
"Esta es la historia del primer colombiano en el siglo XX que alcanzó fama mundial", remarca la introducción de su libro "Camilo, el cura guerrillero".
Su reconocimiento creció especialmente tras su fallecimiento.
En un documental de 1974 dirigido por Francisco Norden, Gabriel García Márquez afirma: "Cuando Camilo se sacrificó por su causa, mucha gente que antes no confiaba en él empezó a creer, pensando: ‘Si murió por esto, entonces decía la verdad, tenía razón.’".
Broderick señala que, como resultado, numerosos jóvenes católicos —curas, monjas y seminaristas— se unieron al ELN.
"Se creó una especie de movimiento cristiano de izquierda", añadió; su influencia alcanzó países como Argentina, Chile y Nicaragua.
Sin embargo, para muchos, los sacrificios del cura guerrillero y otros como él, así como las heridas generadas por la lucha armada, no condujeron al cambio esperado.
"La situación ha empeorado", según Broderick, al referirse a la concentración de la riqueza y la desigualdad en Colombia, preocupaciones centrales para Torres.
*Con reportería de Natalio Cosoy.

Fuente de la imagen, NurPhoto via Getty Images

