Alcalde de Mérida se convierte en el primer líder del PSOE de Extremadura dispuesto a negociar con Guardiola tras posible fracaso de su investidura con Vox

Antonio Rodríguez Osuna sostiene que no se trataría simplemente de una abstención, sino de un acuerdo presupuestario acompañado de «proyectos y leyes».

Antonio Rodríguez y Pedro Sánchez, en un acto del PSOE en Mérida.

Es el primer representante del PSOE en Extremadura que plantea esta propuesta. Fue Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ex presidente de la Junta de Extremadura, quien lo propuso en el Comité Ejecutivo Extraordinario tras el desastre electoral socialista en esta comunidad autónoma en las últimas elecciones, pero ningún dirigente actual apoyó la iniciativa. Ahora, el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, ex portavoz de campaña de Miguel Ángel Gallardo —exsecretario de los socialistas extremeños— y quien hace semanas se descartó en la pugna por el liderazgo del PSOE extremeño tras la renuncia de Gallardo, se pronuncia al respecto: «Somos un partido de gobierno», ha afirmado hoy en Cope Extremadura, y por ello, si se confirma el fracaso de las negociaciones entre PP y Vox, la alternativa para evitar repetir elecciones consiste en que María Guardiola «tome la iniciativa, llame al PSOE y proponga un tipo de acuerdo que facilite la gobernabilidad». Eso sí, con la condición previa de que los socialistas «expongan sus condiciones para garantizar la gobernabilidad». El alcalde de Mérida, que ostenta mayoría absoluta en la capital, es actualmente el líder socialista regional con mayor influencia institucional en la región.

Por ello, según expone Rodríguez Osuna, no se trataría de una abstención simplemente «gratuita», sino que debería ser analizada por los órganos del partido, que ahora están bajo la supervisión de una comisión gestora encabezada por el delegado del Gobierno, José Luis Quintana, amigo cercano de Pedro Sánchez: «Tras la abstención es necesario cerrar presupuestos, elaborar proyectos y aprobar leyes previamente consensuadas en el parlamento», ha argumentado.

El alcalde de Mérida ha explicado que una simple abstención sin un acuerdo sólido para la investidura resulta insuficiente, ya que «no aporta estabilidad, genera incertidumbre». Además, Rodríguez Osuna ha cuestionado la táctica del PP de Extremadura con su «socio preferente de gobierno», refiriéndose a Vox: «No tiene sentido que la presidenta y el Partido Popular estén dispuestos a abandonar todos sus principios […] para alcanzar un pacto con Vox, mientras que a los socialistas solo se les pide una abstención sin condiciones», ha subrayado. También recomendó a la presidenta extremeña, María Guardiola, «mantener la calma» cada vez que se dirige a la prensa y «ser más comedida».

Consultado sobre el futuro liderazgo del PSOE en Extremadura, Osuna recordó que la decisión corresponderá a los militantes «mediante voto directo y secreto en unas primarias». No obstante, expresó su opinión personal de que la renovación probablemente será femenina, puesto que considera que «actualmente son las dirigentes con mejor preparación» en el partido. Tal como adelantó EL MUNDO, la principal candidata entre los dirigentes socialistas extremeños es Blanca Martín, ex presidenta de la Asamblea de Extremadura, una figura consensuada para evitar un proceso de primarias que reabra las fracturas internas, como ocurrió en los dos procesos que llevaron a Miguel Ángel Gallardo a la última victoria.

La posición de la gestora

La postura de Rodríguez Osuna confronta directamente con la dirección actual de la gestora del PSOE en Extremadura, liderada por el delegado del Gobierno, José Luis Quintana, quien ha rechazado sistemáticamente la posibilidad de un acuerdo con el PP. De hecho, ayer la portavoz del Grupo Socialista en la Asamblea de Extremadura, Piedad Álvarez, y Quintana desmintieron que María Guardiola haya solicitado a los socialistas facilitar su investidura como presidenta del Ejecutivo regional.

«No actúa y miente», afirmó Álvarez en una rueda de prensa, aclarando que Guardiola, contrariamente a lo declarado, ni pidió la abstención al entonces secretario general del PSOE extremeño, Miguel Ángel Gallardo, tras las elecciones anticipadas del 21 de diciembre, ni después de su dimisión al presidente de la gestora. Según la diputada socialista, fueron contactos de protocolo, dentro del marco habitual de la democracia. Quintana también negó mediante su perfil en X que se les haya pedido abstenerse. «Si quiere hacerlo, puede llamarnos para reunirnos cuando pueda o desee», añadió, a lo que Guardiola respondió: «Sí te llamé y te pedí, por responsabilidad, que el PSOE se abstuviera, dado el peor resultado histórico en Extremadura».

En cualquier caso, la portavoz socialista enfatizó que «no hay ninguna posibilidad» de que el PSOE modifique su voto negativo antes de la sesión de investidura de Guardiola, cuyo plazo máximo es el próximo 3 de marzo: «No, no y no», reiteró sobre la opción de abstenerse, ya que consideran que son «la alternativa y no el apoyo de la derecha y la ultraderecha».

«Le da igual Juana que su hermana»

Por su parte, el líder de Vox en Extremadura, Óscar Fernández Calle, criticó que a la presidenta en funciones, María Guardiola, «no le importa Juana ni su hermana» con tal de «asegurar su investidura». Así lo expresó en un mensaje publicado en la red social X, tras conocerse que Guardiola planteó al PSOE una abstención para poder ser investida presidenta.

Fernández Calle lamentó que Guardiola «está dispuesta a negociar con el PSOE más corrupto de la historia. Otra vez», y concluyó que «así todo será muy complicado», refiriéndose a las negociaciones con el PP para formar gobierno en Extremadura después de las elecciones del 21 de diciembre.

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