En 2025, Andalucía alcanzó un nuevo récord turístico al registrar 37,9 millones de visitantes y generar 30.000 millones de euros en ingresos.
El sector turístico en Andalucía mantuvo un promedio anual de más de 482.000 empleos, alcanzando picos de 531.000 durante la temporada estival.
El gasto diario promedio por visitante fue de 87,35 euros, incrementándose un 6,8%, y la estancia promedio duró 6,2 días.
Málaga se posiciona como líder en viajeros y pernoctaciones, mientras que la diversificación ha extendido la llegada de turistas a 775 municipios, incluyendo 49 que recibieron visitantes extranjeros por primera vez.
La pandemia del Covid evidenció una realidad clara: hay que aprovechar la vida, y el turismo lo ha interpretado literalmente. A pesar de los conflictos internacionales, la subida constante del coste de vida, las tarifas hoteleras elevadas y los problemas en infraestructuras de transporte, Andalucía superó nuevamente su récord turístico el pasado año.
Las cifras hablan por sí mismas: 37,9 millones de viajeros, incremento del 5,2% frente a 2024; 30.000 millones de euros en ingresos, un aumento del 3,8%; y un promedio anual de 482.000 empleos que alcanza máximos de 531.000 durante el verano, representando un crecimiento del 10%.
Estos resultados anuales son habitualmente presentados por el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, en la Feria Internacional de Turismo de Madrid (Fitur). Sin embargo, debido al trágico accidente ferroviario en Adamuz, Andalucía canceló su participación en Fitur y compartió estos datos el lunes pasado mediante un comunicado de prensa.
“El 2025 ha sido, sin duda, un año histórico para el turismo en Andalucía. Los resultados no solo sobrepasan nuestras expectativas, sino que ratifican la fortaleza de un modelo que enfatiza la calidad, los ingresos y el empleo”, afirma el consejero de Turismo y Andalucía Exterior, Arturo Bernal.
Las autoridades y el sector privado turístico suelen manifestar que prefieren calidad sobre cantidad, es decir, una menor afluencia turística con un mayor gasto por persona para evitar la masificación. Sin embargo, en la práctica, nadie desea ver una disminución en el volumen de viajeros.
En todo caso, se analiza cuidadosamente el gasto promedio de los turistas para evaluar su crecimiento. Se observa si el turismo proviene de perfiles con capacidad adquisitiva media-alta o si es de bajo gasto.
El año anterior, los turistas destinaban un promedio diario de 87,35 euros en Andalucía, cifra que representa un incremento del 6,8%. Su estancia media fue de 6,2 días, implicando un gasto total por persona de 542 euros.
“Hemos dejado atrás el modelo centrado exclusivamente en la cantidad de turistas, y ahora enfocamos la atención en el impacto que esta industria tiene en la calidad de vida de los andaluces. Además, hemos demostrado que mediante la innovación, una promoción precisa y la cogobernanza, es posible crecer de manera sostenible e inteligente”, explica Bernal.
Mercados y diversificación territorial
Andalucía es una región extensa que presenta una oferta turística variada, desde playas hasta nieve, pasando por su patrimonio cultural o grandes eventos deportivos, entre otros. La modalidad más popular sigue siendo el turismo de sol y playa, destacando Málaga como líder en número de visitantes y pernoctaciones.
La mayoría de los visitantes son extranjeros, quienes en 2025 establecieron un nuevo récord con un aumento del 6,6% en viajeros y unos ingresos de 20.000 millones de euros.
Por su parte, el mercado nacional continúa siendo fundamental. Andalucía se mantiene como el destino vacacional preferido por los españoles, quienes representan un 21% de la cuota en ocupación hotelera.
Un dato relevante dado por la Consejería de Turismo indica que el pasado año se registró la visita de turistas en 775 municipios andaluces, y en 49 de ellos los extranjeros llegaron por primera vez.
Hace algunos años, la actividad turística se concentraba principalmente en la costa durante el verano y en las capitales. Actualmente, la presencia turística es casi todo el año y se extiende a numerosas zonas del interior, lo que permite diversificar la oferta y la demanda, así como reducir la saturación.

