La defensa de Seattle no permitió oportunidad alguna a New England, especialmente a su excepcional quarterback Drake Maye.
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La temporada 2025 de la NFL y la Super Bowl de Bad Bunny consagraron sin discusión a los Seattle Seahawks, que controlaron a los New England Patriots (29-13) de principio a fin con una actuación defensiva entre las más destacadas en una final de la NFL. El quarterback de los New England Patriots, Drake Maye, quien perdió el MVP de la temporada regular por un solo voto, protagonizó una de las peores presentaciones de un pasador en la Super Bowl, apenas salvada por un par de pases largos cuando los Seahawks ya tenían asegurado su segundo Trofeo Vince Lombardi.
Aunque el único touchdown de Seattle se produjo ya en el cuarto cuarto y luego los Patriots redujeron la diferencia en el marcador, la superioridad física y técnica de unos sobre otros quedó patente desde temprano. La defensa de Mike McDonald puso en práctica la estrategia que ha ocasionado varias derrotas contundentes en recientes Super Bowls: presionar al pasador sin enviar un blitz frecuente. La defensa del campeón aplicó presión en el 53% de los pases de Drake Maye, empleando la táctica de blitz (enviar un jugador extra) solo en un 17% de las jugadas. Esta misma fórmula fue clave para que los Eagles dominaran a Mahomes y los Chiefs en Nueva Orleans el año pasado. Además de presionarlo en alrededor de la mitad de sus intentos, los Seahawks lograron siete sacks, récord absoluto en la historia de la Super Bowl. Justo tras el séptimo sack, llegó el touchdown defensivo de Nwosu que aseguró el título para Seattle.
El marcador tardó en reflejar la diferencia que se observaba desde el inicio. Antes del touchdown de AJ. Burner a pase de Sam Darnold, tras un nuevo fumble de Maye recuperado por la defensa y que puso el 19-0, Seattle ya dominaba claramente a New England, que entró al último cuarto con solo cinco primeros downs y muy pocas jugadas en campo rival. En ese último parcial, Maye mejoró parcialmente sus números (aunque cometió dos turnovers), Seattle duplicaba a New England en yardas totales, control de balón y casi todos los indicadores ofensivos.
La victoria de los Seahawks fue fruto del rendimiento colectivo, con una defensa entre las mejores del último lustro y un ataque errático en el juego aéreo pero capaz de mover lo suficiente el balón. La actuación destacada de Kenneth Walker, que sumó 135 yardas por tierra, fue la fuerza motriz para un equipo que durante tres cuartos no logró cerrar el duelo.
Sam Darnold completó un partido medianamente regular, algo discreto. Logró un pase de touchdown pero apenas alcanzó un 50% de efectividad y dejó puntos sin aprovechar en tres envíos hacia Smith-Ngijba y Rashid Saheed. La defensa de los Patriots mostró un buen nivel mientras resistieron. Gracias a tres series efectivas en la red zone durante drives en los que Seattle movió el balón, se mantuvo un marcador ajustado de 12-0. Sin embargo, la defensa de New England enfrentaba no solo al ataque de Seahawks, realizando un trabajo digno, sino también a su propio ataque, que repetidamente los dejó en desventaja. Además de los 14 puntos recibidos tras pérdidas, el ataque de New England, incapaz casi siempre de avanzar ni siquiera para variar el dominio del juego, inició tres posesiones dentro de su yarda cinco.
Esta fue la Super Bowl más inesperada en la historia (ambos equipos partían como de los menos probables campeones antes del inicio de la NFL) y terminó en Santa Clara, Bay Area, con la consagración de un equipo bien dirigido y preparado, formado con selecciones del Draft y bloques sólidos, similar a los Eagles del año pasado, que no dependen de un quarterback Top-8 para imponerse. En la era de Tiktok, con reglas que favorecen el juego ofensivo y quarterbacks que pesan hasta un 25% del presupuesto salarial de algunas franquicias, los Seahawks de Mike McDonald regresaron once años después al trono de la NFL a base de defensa y juego físico. La NFL sigue demostrando que existen diversas vías hacia el triunfo y no todas implican pagar 60 millones a un quarterback.

