Sánchez sostiene en el NYT que la regularización de migrantes es una medida “moral y pragmática” y critica a los “líderes al estilo MAGA”

Pedro Sánchez este jueves durante una entrevista con la CNN en el marco de la Cumbre de Gobiernos de Dubái.

Pedro Sánchez defiende en The New York Times la regularización de más de medio millón de inmigrantes en España como un asunto tanto moral como práctico.

El presidente español critica a los líderes con posturas tipo MAGA y rechaza las políticas de deportaciones masivas, impulsando un procedimiento ágil para legalizar a los migrantes.

Sánchez sostiene que España debe posicionarse como una sociedad acogedora y ve en la regularización una necesidad ante el descenso demográfico que sufren los países occidentales.

Resalta el crecimiento económico del país y la aportación de los inmigrantes, enfatizando que los retos sociales no provienen de la etnia o religión, sino de causas como la pobreza y la desigualdad.

Pedro Sánchez continúa defendiendo en el ámbito internacional su propuesta para legalizar a más de medio millón de inmigrantes. En esta ocasión, lo ha hecho a través de una tribuna en The New York Times, donde argumentó que la iniciativa de su Gobierno responde a una “cuestión ética” y también “pragmática” ya que “Occidente requiere población”.

El jefe del Ejecutivo se desmarcó de los “líderes que optan por perseguir y deportar mediante operaciones ilegales y crueles”. Además, criticó a “los dirigentes tipo MAGA (seguidores de la política de Donald Trump) que afirman que nuestro país no puede soportar la llegada de tantos migrantes, calificando la medida como suicida, la desesperada reacción de una nación en declive”.

“Mi Gobierno ha elegido un rumbo distinto: un proceso rápido y sencillo para regularizar su estatus migratorio”, explicó el presidente español.

Sánchez explicó que esta regularización responde a dos motivos: “El primero, y más crucial, es moral. España fue en su momento un país de emigrantes. (…) Hoy la situación es otra. Nuestra economía crece. Los extranjeros están llegando a España. Es nuestra responsabilidad convertirnos en la sociedad acogedora y tolerante que nuestros propios antepasados esperaban hallar al cruzar las fronteras”.

El segundo motivo es “estrictamente pragmático”: “Occidente requiere población. Actualmente, pocos países cuentan con tasas demográficas en aumento. Si no aceptan la inmigración, sufrirán un declive demográfico severo que dificultará mantener a flote sus economías y servicios públicos”.

Para el líder socialista, el proceso “no será sencillo”: “La inmigración presenta oportunidades, pero también importantes retos que es necesario reconocer y abordar. No obstante, es clave entender que la mayoría de estos retos no están vinculados a la etnia, raza, religión o idioma de los migrantes”.

Sociedad abierta y próspera

“En realidad, derivan de problemas que afectan a nuestros propios ciudadanos: pobreza, desigualdad, mercados sin regulación, barreras para acceder a la educación y la sanidad”, destacó. “Deben enfocarse esfuerzos en resolver estas cuestiones, pues son las verdaderas amenazas para nuestro modo de vida”.

Según Sánchez, “España está en expansión. Por tres años consecutivos, hemos liderado el crecimiento económico entre las principales economías europeas. Hemos generado cerca de un tercio de los empleos nuevos en la Unión Europea, y la tasa de desempleo ha descendido por debajo del 10 % por primera vez en casi veinte años”.

Además, añadió que “este progreso es fruto del esfuerzo de los españoles, del trabajo conjunto de la UE y de una agenda inclusiva que valora a los migrantes como colaboradores esenciales”.

Lo que resulta efectivo para nosotros puede ser un modelo para otros. Es momento de que los líderes hablen con claridad a sus ciudadanos sobre el dilema que enfrentamos todos. Nosotros, como naciones occidentales, debemos optar por sociedades cerradas y empobrecidas o por sociedades abiertas y prósperas”, concluyó.

Scroll al inicio