Mediante un informe, la Comisión Europea indicó la necesidad de realizar obras como la sustitución de raíles y traviesas, así como mejoras estructurales en puentes y túneles

En diciembre de 2023, la Comisión Europea alertó que la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, inaugurada en 1992, había quedado “desfasada en comparación con el resto de la red española”. Después de emitir un informe en el que se destacaba la necesidad de realizar trabajos como la sustitución de raíles y traviesas, en junio de 2024 concedió 110 millones de euros del Fondo de Cohesión con el fin de actualizar la red.
Además de estos reemplazos, el informe de la CE especificaba la necesidad de la mejora estructural de puentes y túneles, la estabilización de terraplenes y la adaptación del sistema de drenaje. “Se renovarán los edificios e instalaciones esenciales para el correcto funcionamiento de la línea y se mejorarán las vías de servicio y acceso. Se instalarán vallas perimetrales donde no existan y se reforzarán las ya presentes”, detallaba el organismo europeo.
Según Bruselas, la línea Madrid-Sevilla, que cuenta con doble vía y ancho estándar, constituye “un eje vertebrador” para las redes de transporte de las regiones atravesadas. También se destacaba que desde sus inicios se ha equipado con tecnologías avanzadas y fue diseñada para velocidades máximas de hasta 300 kilómetros por hora. “Los proyectos realizados desde 1992 han elevado la calidad del servicio y mantenido altos estándares de seguridad. Sin embargo, dado el avance tecnológico reciente, la línea se ha vuelto obsoleta”, indicaban en 2023.
En 2023, la Comisión también señalaba que la inversión conjunta en el “Corredor Mediterráneo” y Madrid-Sevilla ascendía a 801,6 millones de euros, con una aportación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional de la UE de 110 000 000 EUR mediante el Programa Operativo “Plurirregional” para el período de programación 2014-2020.
La subvención especificaba el tipo de trabajos requeridos en la vía
Conforme al informe de 2023, en junio de 2024 la Comisión Europea aprobó una ayuda de 110 millones de euros destinada a modernizar 435,2 kilómetros de los 471 km de infraestructura de la línea Madrid-Sevilla, asegurando que “cumpla con los estándares europeos de interoperabilidad ferroviaria” y las exigencias de la Red Transeuropea de Transporte.
“Este apoyo de la Política de Cohesión favorecerá la adaptación de la línea ferroviaria a las especificaciones más recientes de interoperabilidad, contribuyendo a un sistema ferroviario eficiente e integrado, y facilitando redes y conexiones ferroviarias más actualizadas en toda Europa. Esto también potenciará la actividad económica en España y reducirá las emisiones de gases de efecto invernadero”, afirmó la comisaria de Cohesión y Reformas, Elisa Ferreira.
Así, como se advirtió en el informe de 2023, la Comisión indicó que estos recursos deberían destinarse a “mejorar la calidad, fiabilidad y frecuencia” del servicio mediante obras de renovación que incluyen la sustitución de rieles y traviesas desgastadas, la modernización de puentes y túneles y la adaptación de los sistemas de drenaje.

Adelante Andalucía demanda una auditoría de los fondos
Después de darse a conocer la concesión por parte de la Comisión Europea, Adelante Andalucía solicitó una auditoría para determinar el destino de los fondos asignados por el órgano europeo para renovar la línea de alta velocidad entre la región y Madrid.
El portavoz parlamentario de Adelante, José Ignacio García, cuestionó cómo se podía explicar esta situación a las víctimas del trágico accidente de Adamuz y subrayó que no hay información sobre si los 110 millones de euros se utilizaron conforme a lo previsto, por lo que pidió una auditoría para conocer el destino de “cada céntimo” entregado.
“No vaya a ser que se los hayan estado quedando las subcontratas, esas multinacionales que, entre explotar a los trabajadores y no cumplir con su labor mientras cobran fondos públicos… Podrían estar detrás del accidente”, ironizó.

