Javier Ortega Smith critica a la dirección de Vox por haber votado su destitución del Comité Ejecutivo Nacional en menos de dos minutos, sin que se produjera ningún debate.
En una misiva, Ortega Smith denuncia que en Vox se reprimen y sancionan todas las opiniones, definiendo ese órgano directivo como un «elemento meramente ornamental».
Ortega Smith afirma que desde la dirección se emplearon falsedades, manipulaciones y ataques personales para apartarle de diversas responsabilidades dentro del partido.
A pesar de su exclusión, Ortega Smith asegura que continuará como afiliado, portavoz en el Ayuntamiento de Madrid y diputado en el Congreso.
ha criticado con dureza a la dirección de tras ser expulsado del Comité Ejecutivo Nacional.
En una carta dirigida a los integrantes de este órgano, el portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid les reprocha que votaron su cese «rápidamente, en menos de dos minutos».
«Esa votación tan rápida no fue en absoluto una sorpresa para mí», continúa la carta, adelantada por El Mundo, pues en el partido «toda discrepancia es rigurosamente reprimida y penalizada«.
«Desde hace tiempo, el CEN dejó de ser un órgano donde debatir y reflexionar, para convertirse en un órgano simplemente ornamental«, lamenta el exsecretario general de Vox.
Además, denuncia que la dirección recurrió a «mentiras, manipulación y tergiversación o interpretaciones interesadas» en su contra.
«Es totalmente inaceptable que la difamación personal y en redes sociales se usen como herramienta por parte de ciertos miembros del partido para dañar la imagen de quienes la Dirección ve como incómodos», agrega.
A pesar de «la intención de algunos de hacerme desaparecer de la vida pública», Ortega Smith afirma que seguirá «como afiliado, portavoz en el Ayuntamiento de Madrid y diputado nacional».
Expulsión del CEN
Esta carta se produce tras la decisión tomada por Vox el 22 de diciembre de expulsarle del Comité Ejecutivo Nacional, el máximo órgano de dirección del partido entre asambleas.
Su salida del CEN fue la culminación de una serie de decisiones —casi por etapas— que fueron limitando las funciones del que fue uno de sus líderes más destacados.
En noviembre, Ortega Smith fue sustituido como portavoz adjunto en el Congreso por Carlos H. Quero.
Posteriormente, el 9 de enero, la dirección concluyó este proceso apartándole también de la portavocía en la Comisión de Justicia, entregando el cargo al diputado Juan José Aizcorbe.
Desde hace varios meses, Ortega Smith ha mantenido una postura distante respecto a la dirección nacional.
El último desencuentro ocurrió el jueves pasado, cuando Ortega Smith decidió acudir a la misa funeral en la Catedral de la Almudena en memoria de las víctimas del accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba).
Este acto se suma a otros episodios. En septiembre asistió a la presentación del think tank Atenea, promovido por Iván Espinosa de los Monteros, y reclamó que Vox «escuche más a la sociedad civil», lo que fue interpretado como una crítica implícita.
El 12 de octubre, Ortega Smith estuvo presente en el palco de autoridades para observar el desfile militar por la Fiesta Nacional, aunque Abascal y la cúpula boicotearon el evento en protesta contra el Gobierno.
Ante la pregunta sobre la asistencia de Ortega Smith, Abascal respondió lacónicamente: «No hago ninguna valoración».
También existen discrepancias en lo referente a la política exterior. En febrero de este año, durante la controversia por el apoyo de Vox a Donald Trump, pese a su amenaza de imponer aranceles a España, Ortega Smith manifestó públicamente que el partido «no debería respaldar todas las políticas» del presidente estadounidense.

