
Cada vez resulta más evidente que la transición a fuentes de energía renovables y sostenibles es fundamental para el futuro del planeta, lo que impulsa la búsqueda de nuevas metodologías para generar energía aprovechando los recursos naturales de la Tierra.
El agua cubre un 71% de la superficie terrestre, y cerca del 97% de esta corresponde a agua salada, presente en océanos y mares. Además de ser escenario para actividades como el surf o el ocio en la playa, el mar posee un potencial inmenso como principal fuente inagotable de energía en el planeta.
Este potencial se encuentra en la energía undimotriz, que utiliza la energía cinética derivada del movimiento de las olas para producir electricidad. No obstante, factores como el oleaje constante, la corrosión, el crecimiento de organismos marinos y los elevados costes de mantenimiento han impedido que esta fuente se establezca históricamente como una opción principal, debido a la falta de sistemas capaces de soportar estas condiciones durante períodos prolongados.
Sin embargo, la iniciativa de la empresa neerlandesa Wave Energy Collective (WECO) parece haber encontrado la solución adecuada con un nuevo proyecto denominado Kaizen WEC. Este se basa en un convertidor de energía marina que, mediante una estructura flotante anclada al fondo marino, capta el movimiento de las olas para activar un generador mediante un sistema de correas.
Dicha configuración no solo mejora la eficiencia en la generación eléctrica, sino que disminuye considerablemente el mantenimiento al reducir el desgaste de sus componentes. Este sistema innovador ya ha superado las pruebas en laboratorio y se ha instalado en la costa de Scheveningen, donde ha conseguido alcanzar una potencia aproximada de 5 kW.

