Interpretó en primicia su tema nominado al Goya y compartió anécdotas inéditas de su carrera y de su infancia

La última intervención de Leiva en el programa La Revuelta, liderado por David Broncano, dejó una noche inolvidable en la que el músico madrileño combinó confesiones personales, relatos inéditos y un estreno musical, todo aderezado con su característico sentido del humor y un toque político desde el escenario.
Tras regresar de su gira por Latinoamérica, Leiva confesó sentirse “tranquilo, con mucho jet lag”, un estado que no le impidió rememorar algunos de los episodios más relevantes de su trayectoria. Entre ellos, destacó su reciente nominación a los premios Goya 2026 por la canción “Hasta que me quede sin voz”, tema principal del documental homónimo, que el artista definió durante la charla en La Revuelta como su experiencia más auténtica ante el público y la cámara. “Nunca lo doy por sentado, y este año hay una competencia muy alta”, reconoció Leiva, quien también manifestó su admiración por el trabajo de Manolo Solo en las películas nominadas.
En el repaso de su carrera, Leiva recordó los años posteriores a la disolución de Pereza, un período en el que tuvo que reconstruir su camino tocando en pequeños locales de Argentina y abriendo conciertos para bandas como Reincidentes, Los Enemigos, Porretas, Barricada, Bon Jovi y los Rolling Stones.
Anécdotas junto a otros artistas
La historia sobre cómo consiguió abrir el concierto de la emblemática banda británica provocó risas en el plató: “Estábamos en la terna junto a Calamaro, Loquillo y otros, pero dijeron que Mick Jagger tenía la última palabra. Oye, dice Mick que tú eres el mejor. Iba por la M30 y tuve que parar en el arcén”, relató.
La tradición de los regalos entre Broncano y Leiva volvió a cobrar protagonismo. El músico, inicialmente, informó que esta vez no traería su habitual fotografía desnudo: “Las bromas se terminan y además tuvo un final muy hollywoodiense porque se la llevó Isabel Allende”. Como alternativa, presentó un “documento gráfico bochornoso”, según sus palabras: su primer videoclip no oficial, rodado en los años 90 en el centro comercial La Vaguada.

En el vídeo, un Leiva de diez años baila sobre imágenes de Michael Jackson, acompañado de amigos y con una gorra ladeada. El público y Broncano celebraron este documento inédito, que le permitió al artista bromear sobre su apariencia infantil: “Era un niño guapo, pero me creció la nariz y me convertí en una mantis religiosa”.
Durante el programa, La Revuelta sorprendió a Leiva con regalos como un felpudo personalizado y la alusión a Pink Floyd sirvió para que el cantante revelara el origen de su apodo “Camuflaje Urbano”, que surgió cuando buscaba un felpudo en blanco y negro que “gustara” entre sus amigos.
El símbolo contra Trump
El momento musical llegó con la primera interpretación en directo de “Hasta que me quede sin voz”, acompañado por su banda, su hermano Juancho y un coro femenino. La actuación, banda sonora del documental sobre el propio Leiva y tercera nominación a los Goya en la categoría de Mejor canción original, dejó una huella especial en el plató.
Uno de los detalles más comentados de la velada fue la guitarra que Leiva utilizó para la interpretación, decorada con una pegatina que mostraba el mensaje “FUCK TRUMP”, en referencia al expresidente de Estados Unidos, un gesto que manifestó claramente su postura política en el contexto internacional actual.
El vínculo de Leiva con Latinoamérica también tuvo protagonismo. Aunque ha consolidado su popularidad en la región, reconoció que Paraguay es el único país donde aún no ha actuado. Yemmy Melina, humorista paraguaya presente en el público, se ofreció para ayudarle a llevar su música a dicho país.
La noche finalizó con un giro inesperado: Leiva retomó la tradición y entregó a Broncano la famosa fotografía desnudo que en un principio parecía haberse quedado en el camerino. “Es una tontería que se me había olvidado”, admitió entre risas, culminando así una visita llena de emociones, música y sorpresas.

