Este camping de Álava se ha establecido como uno de los destinos preferidos para escapadas invernales gracias a su piscina cubierta climatizada, bungalows con calefacción y una propuesta gastronómica casera en pleno corazón de la naturaleza vasca
- El único camping del País Vasco con casas burbuja: jacuzzi privado, sesiones de yoga y vistas al cielo estrellado
- El agradable camping del Pirineo navarro, situado junto a un río y que resulta ideal para visitar en invierno: una puerta de entrada perfecta a la Selva de Irati
El Roble Verde se ha posicionado como uno de los destinos más demandados del País Vasco para escapadas de invierno. Enclavado en un entorno natural, con parcelas espaciosas y bungalows equipados con climatización, este camping propone una estancia reconfortante durante la temporada baja.
No obstante, el aspecto que realmente lo distingue no es evidente a simple vista. En medio de robledales y hayedos, a solo tres kilómetros de Pobes y próximo a Vitoria-Gasteiz, este camping familiar situado en Nuvilla ha ganado popularidad entre autocaravanistas y turistas por una característica que lo destaca: una piscina cubierta de 20 metros de longitud con agua a temperaturas que oscilan entre 23 y 29 grados, operativa desde Semana Santa hasta mediados de octubre. Durante la temporada baja, permanece disponible los fines de semana, permitiendo disfrutar del baño incluso en días con temperaturas más bajas.
Variedad de opciones de alojamiento para todos
El Roble Verde ofrece 139 parcelas con diversas dimensiones y servicios, aplicando descuentos en temporada baja y promociones especiales para quienes cuentan con la tarjeta ACSI u otras plataformas del sector. Los precios varían entre 12,50 y 24 euros por noche, según la temporada y el tipo de parcela. Además, dispone de bungalows completamente equipados con aire acondicionado, calefacción, cocina completa, sábanas y toallas. Las unidades más grandes, con capacidad para seis personas, alcanzan los 130 euros en temporada alta.
Los perros están permitidos en todas las modalidades de alojamiento, con un límite máximo de dos por unidad. Como añadidos, el camping cuenta con un campo multideportivo para futbito, baloncesto y ping-pong, barbacoas techadas, aparcamiento exterior para caravanas con opción de desplazamiento interior y venta de pan recién horneado en el bar. El entorno natural facilita además la práctica de rutas de senderismo o BTT a poca distancia. Entre las más populares destacan las rutas por la Sierra de Tuyo, San Vitores y las cumbres de Cantoblanco.
Una oferta gastronómica con carácter propio
Más allá del alojamiento y la piscina, el restaurante del camping ha sido clave en su aceptación. Su menú se centra en productos locales y platos contundentes, ideales para la época de invierno. Destacan especialidades como las patatas Roble Verde con salsa de curry y tomate picante, el pulpo a la plancha, la hamburguesa BBQ con doble bacon y el secreto de cerdo con queso camembert.
La carta se complementa con pizzas, cazuelas calientes como callos, chorizo a la sidra o albóndigas caseras, ensaladas, vinos locales como el txacolí y postres artesanales como la tarta de queso cremosa al horno, todo servido en un comedor de madera con terraza climatizada. Este espacio acogedor, con capacidad para 60 personas, opera durante todo el año y atrae a visitantes que repiten experiencia tras su primera visita. A 20 minutos de Vitoria y a menos de una hora de Bilbao, El Roble Verde se posiciona como un destino idóneo para descubrir Álava en temporada baja sin sacrificar ni confort ni paisaje.
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