CC OO denuncia las condiciones precarias que afectan a más de 300 trabajadores en la Ciudad de la Justicia de Murcia debido a las interminables obras en la fase uno.
La renovación de las cristaleras en la fachada trasera lleva más de cuatro meses, dejando a los empleados expuestos al frío, al ruido constante y a olores desagradables, lo que complica el desarrollo normal de sus tareas.
Ante estas circunstancias, algunos juicios han tenido que ser trasladados y se ha revocado el permiso de teletrabajo sin explicación a parte del personal afectado.
El sindicato reclama la aprobación del teletrabajo para todo el personal afectado y la sustitución inmediata de las cristaleras, reprochando la falta de reacción por parte de la Gerencia Territorial y el Ministerio de Justicia.
Las obras en el edificio de la fase uno de la Ciudad de la Justicia de Murcia, que comenzaron hace más de dos años, no cuentan con una fecha concreta de finalización. Según Comisiones Obreras (CC OO), esta situación genera «condiciones infrahumanas» para los trabajadores implicados.
Durante un invierno excepcionalmente frío para la Región de Murcia, la renovación de cristaleras en la fachada posterior, que afecta a cinco plantas y a más de 300 empleados, se ha convertido en una situación caótica, según denuncia CC OO.
«Hace varios meses se retiraron todas las cristaleras antiguas al mismo tiempo, dejando solo plásticos fijados con cinta adhesiva. Sin embargo, el avance en su reemplazo es extremadamente lento: ya son más de cuatro meses con estas condiciones, lo que expone a los trabajadores al frío intenso, al ruido constante y a aromas a quemado que imposibilitan una jornada laboral adecuada».
Esto también ocurrió en la fachada principal (visible), aunque allí no impacta directamente sobre espacios de trabajo ni salas de vistas. La fachada trasera (oculta), en cambio, da acceso directo a oficinas y a las salas de juicios en el sótano, afectando igualmente a ciudadanos y profesionales. De hecho, algunos juicios se han tenido que trasladar debido a las «condiciones infrahumanas».
El sindicato CC OO señala que estas «obras sin fin» obligan a los trabajadores a ejercer su labor con bufandas, guantes y abrigos. Además, a algunos se les ha retirado el teletrabajo previamente concedido sin razón aparente. Aun así, la situación persiste debido a que los trabajos no se realizan diariamente ni en horario vespertino, a pesar de que la jornada laboral judicial termina.
«La Gerencia Territorial de Justicia de Murcia, responsable de las obras, no proporciona información ni respuestas», lamenta Comisiones Obreras en un comunicado. «El Ministerio de Justicia, como entidad última responsable, debe intervenir directamente: exigir a la empresa adjudicataria que finalice las obras de inmediato y acelere los trabajos».
Por ello, el sindicato solicita la aprobación del teletrabajo para todos los afectados, así como la reposición inmediata de las cristaleras, realizándola de forma escalonada y no todas al mismo tiempo. «La falta de gestión efectiva del Ministerio de Justicia y la Gerencia Territorial de Murcia ha superado los límites tolerables para los trabajadores».

