
Fuente de la imagen, Getty Images
Información del artículo
-
- Autor, Brandon Drenon
- Título del autor, BBC News
- 30 enero 2026, 17:43 GMTActualizado 12 minutos
- Tiempo de lectura: 5 min
El expresentador de CNN, Don Lemon, fue arrestado tras haber ingresado recientemente a una iglesia en Minesota y grabar a un grupo de manifestantes que protestaban contra las políticas migratorias del gobierno de Trump, interrumpiendo así un servicio religioso.
Actualmente trabajando como periodista independiente, Lemon fue detenido por agentes federales el jueves por la noche en Los Ángeles, donde cubría la ceremonia de los próximos premios Grammy, según informó su abogado Abbe Lowell.
“Don enfrentará estos cargos con resolución y determinación ante los tribunales”, manifestó Lowell.
Lemon, de 59 años, deberá comparecer ante un tribunal federal en Los Ángeles el viernes.
El 18 de enero, el periodista ingresó a la iglesia Cities Church en St. Paul acompañado por un grupo de manifestantes que aseguraban que uno de los pastores era un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Fuente de la imagen, Getty Images
“Don ha ejercido el periodismo durante 30 años, y su labor, protegida por la Constitución, en Mineápolis fue coherente con su trayectoria habitual”, expresó Lowell en un comunicado difundido en la cuenta de Instagram de su cliente el viernes.
También añadió: “Este ataque sin precedentes contra la Primera Enmienda —que garantiza la libertad de expresión— y este intento flagrante de desviar la atención de las múltiples crisis que enfrenta esta administración no quedarán sin respuesta.”
Lemon, para su defensa, comentó en un video reciente: “Desde que comenzó la protesta en la iglesia, realizamos una acción periodística consistente en informar sobre lo acontecido”.
La fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, reportó el viernes que agentes federales también arrestaron a tres personas más: Trahern Jeen Crews, la periodista independiente local Georgia Fort y Jamael Lydell Lundy.
Acusó a todo el grupo mediático de participar en un “ataque coordinado” contra la iglesia. No se han especificado aún los cargos que se presentarán contra Lemon.
La BBC ha contactado al Departamento de Justicia para solicitar comentarios.
Una disputa legal

Fuente de la imagen, Getty Images
En un principio, la administración del presidente Donald Trump intentó imputar a ocho personas implicadas en la protesta en la iglesia por conspiración para privar de derechos e interferir con la libertad religiosa en un lugar de culto.
Sin embargo, un juez de primera instancia, tras revisar los hechos, confirmó los cargos únicamente contra tres de los involucrados, excluyendo a Lemon.
El gobierno apeló esta resolución, pero un tribunal de apelaciones indicó que los fiscales planean presentar el caso ante un gran jurado federal, un grupo de ciudadanos que evalúa si existen fundamentos suficientes para formalizar una acusación.
Lemon fue despedido de CNN en abril de 2023 tras 17 años trabajando en la cadena. Como presentador del programa matutino, ofreció una disculpa por comentarios realizados en directo, donde afirmó que la candidata presidencial republicana Nikki Haley, entonces de 51 años, “había pasado su mejor momento”.
Durante la protesta en la iglesia de Minesota, transmitió en vivo en YouTube junto a los manifestantes. La transmisión comenzó con Lemon parado en un estacionamiento junto al grupo, diciendo: “Esta es una operación secreta”.
“No puedo anticipar lo que ocurrirá, pero lo podrán ver desarrollarse en directo aquí en ‘The Don Lemon Show’”.

Fuente de la imagen, Getty Images
El operativo
El periodista acompañó al grupo —al que definió como “manifestantes de la resistencia”— hasta el interior de la iglesia, inicialmente sin estar acompañado por su camarógrafo.
Su micrófono captó los gritos de una mujer diciendo “disculpe, pastor”, mientras alguien en la iglesia parecía dirigirse a la congregación durante el servicio.
Los manifestantes coreaban “Justicia para Renee Good”, en referencia a la ciudadana estadounidense que falleció debido a disparos de un agente de ICE en Mineápolis el 7 de enero.
Las imágenes reflejaban un ambiente caótico dentro de la iglesia, perteneciente a la Convención Bautista del Sur, mientras manifestantes y feligreses intercambiaban gritos.
Lemon reiteró en varias ocasiones que asistía en calidad de periodista y que no tenía vínculo alguno con los manifestantes.
“No formamos parte de los activistas, solo estamos informando sobre ellos”, afirmó.
“Esto es inadmisible, una vergüenza. Interrumpir una reunión pública de cristianos durante el culto es vergonzoso”, declaró el pastor.
Harmeet Dhillon, integrante de la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia, dijo en una entrevista con la presentadora Megyn Kelly el viernes: “Investigaremos esto hasta las últimas consecuencias”.
CNN señaló que el arresto de su excolaborador genera “profundas preocupaciones respecto a la libertad de prensa y la Primera Enmienda”. La cadena indicó que seguirá de cerca el caso de Lemon.
Este es el segundo caso mediático en el que la administración Trump toma acciones contra un periodista en el presente mes, lo cual ha despertado inquietud entre defensores de la libertad de expresión.
El 14 de enero, el FBI realizó un allanamiento sin previo aviso en la vivienda de una periodista del Washington Post, incautando sus dispositivos por presunta filtración de información clasificada.
Las protestas siguen en Minesota, donde una operación federal de agentes migratorios desencadenó enfrentamientos que resultaron en la muerte de dos ciudadanos estadounidenses: Renee Good, madre de tres hijos, y Alex Pretti, enfermero.

