La izquierda habla de una «victoria colectiva» y minimiza que fuera Podemos quien anunciara la iniciativa

Sin medias tintas. Aunque la regularización de inmigrantes siempre representó un tema delicado para el PP, que evitaba oponerse directamente debido a las consecuencias humanas, esta vez Alberto Núñez Feijóo se prepara para liderar la resistencia a la iniciativa lanzada este martes por el Consejo de Ministros. El presidente popular comunicará en Europa su rechazo a la regularización extraordinaria pactada por el Gobierno, que beneficiará a más de medio millón de personas sin documentación. Según fuentes del PP, alertará que esta medida podría impactar a otros países por la libre circulación en la Unión Europea.
En abril de 2024, el PP apoyó la tramitación en el Congreso de una iniciativa legislativa popular (ILP) que perseguía el mismo fin que el real decreto promovido este martes en La Moncloa: regularizar a medio millón de migrantes. Ese texto contaba con el respaldo social de más de 600.000 firmas, y además la Iglesia ejercía presión para su aprobación. Por esa razón, los populares permitieron que la norma superase el primer trámite en la Cámara Baja, pero ahora manifiestan oposición a que la regularización se implemente bajo las condiciones establecidas por el Ejecutivo.
«No hemos modificado nuestra posición», afirmó este martes la portavoz parlamentaria del PP, Ester Muñoz, señalando que su partido estaba «dispuesto» a discutir aquella iniciativa, aunque planeaba presentar «numerosas enmiendas», condicionando su voto al texto definitivo. El PP, indicó Muñoz, apoya regularizaciones «individualizadas» y relacionadas con el empleo, no con la residencia, razón por la cual ahora rechazan la iniciativa de La Moncloa, que no requerirá pasar por Congreso.
Además, ciertas comunidades autónomas gobernadas por los populares también se han mostrado contrarias a la regularización extraordinaria. Es el caso de Baleares, que se sintió especialmente afectada dado que es uno de los principales puntos de entrada de inmigrantes. La presidenta autonómica, Marga Prohens, expresó en sus redes sociales que la medida «favorece un nuevo efecto llamada hacia las islas». La calificó como «una regularización masiva irresponsable que premia la entrada irregular».
De este modo, el PP se alinea en el no con Vox, tras un año en que Feijóo ha endurecido su postura migratoria acercándose a las posiciones defendidas por Santiago Abascal. El partido más a la derecha del espectro político afirmó este martes que la regularización de inmigrantes «atenta contra nuestra identidad» y «vulnera la soberanía y la convivencia», anunciando además que recurrirá ante el Tribunal Supremo el real decreto para solicitar la «suspensión inmediata» de su aplicación.
El rechazo del PP y Vox a regularizar a miles de inmigrantes sin papeles que ya residen en España no ha disminuido la satisfacción en todos los partidos de la izquierda, conscientes de que la derecha no podrá detener la medida porque esta no precisa el aval parlamentario. El hecho de que fuera Podemos quien, el lunes, anunciara el acuerdo para promover la regularización no generó conflictos públicos dentro del espacio político de izquierdas, que insistieron en compartir el mérito de sacar adelante la iniciativa.
La vicepresidenta segunda del Gobierno y líder de Sumar, Yolanda Díaz, calificó de «maravilloso» que la medida se acordara con Podemos y sostuvo que esta fue resultado de un trabajo en el que su formación también participó. Por su parte, la ministra Sira Rego, de Izquierda Unida, describió la regularización como una «victoria colectiva». El partido morado quiso resaltar su influencia en la negociación que impulsó la iniciativa: «El método Podemos funciona», defendió su secretaria política, Irene Montero, a la vez que reconoció la labor de la plataforma Regularización Ya y «numerosos colectivos sociales» en la defensa de la medida.
El sector socialista del Gobierno, por último, celebró lo pactado: «Durante toda la legislatura hemos trabajado para hallar consensos que mejoren la vida de las personas», subrayó la ministra de Inclusión, Elma Saiz. «Gracias al trabajo conjunto, hoy podemos vivir un día histórico», añadió.

