El técnico español rechaza la versión de un exdirectivo del FC Sochi, club ruso del que fue cesado hace cuatro meses.
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Cuatro meses tras su destitución en el FC Sochi de la Premier League rusa, Robert Moreno, exseleccionador español, enfrenta acusaciones que van más allá del ámbito deportivo.
Robert Moreno supuestamente habría empleado ChatGPT de manera constante para tomar decisiones estratégicas que usualmente corresponden al cuerpo técnico de un equipo profesional de fútbol.
Estas afirmaciones provienen de Andrei Orlov, exdirector general del club ruso, quien reveló públicamente un hecho tan inusual como preocupante para el deporte actual.
Moreno fue relevado de su cargo el 1 de septiembre pasado cuando Sochi ocupaba la última plaza tras solo siete jornadas. En ese momento parecía solo un fracaso en lo deportivo.
Ahora, con estas acusaciones en el centro del debate, se expone cómo un entrenador con experiencia —que fue asistente de Luis Enrique en Barcelona y dirigió la selección española— podría haber llegado a depender de un algoritmo para tareas que forman la esencia del liderazgo en el banquillo.
Robert Moreno, en un partido del Granada en la temporada 2021/2022
El caso más impactante tuvo lugar durante una visita a Khabarovsk, en el extremo oriental de Rusia. Moreno planificó el viaje y las sesiones de entrenamiento usando ChatGPT, que sugirió mantener a los jugadores despiertos por 28 horas consecutivas, incluyendo entrenamientos a las siete de la mañana dos días antes del encuentro.
Cuando Orlov cuestionó la practicidad del plan —«¿Cuándo descansarán los jugadores?»— Moreno ingresó de nuevo los parámetros en el chatbot, que modificó su recomendación, pero el equipo «siguió el programa diseñado por ChatGPT». Paradójicamente, Sochi logró una victoria 0-1 en Khabarovsk bajo estas condiciones de privación de sueño.
Las acusaciones superan lo logístico. Según Orlov, Moreno usaba la IA para definir alineaciones, organizar entrenamientos y, lo más grave, seleccionar fichajes.
Ante la necesidad de un delantero, Moreno consultó datos de Wyscout sobre tres candidatos, los introdujo en ChatGPT y la IA escogió a Artur Shushenachev como la opción preferida. El club incorporó al kazajo, que no rindió en la liga: marcó solo en la Copa y anotó un gol en diez partidos en la liga.
«Para Moreno, ChatGPT se convirtió en una herramienta principal de trabajo», señaló Orlov. La diferencia es clave: no se trataba de usar tecnología como apoyo —algo habitual hoy con plataformas como Wyscout— sino de delegar funciones esenciales a un algoritmo.
El problema que detectó la directiva rusa no fue la innovación, sino la dependencia excesiva que comprometía el liderazgo humano.
Robert Moreno lo niega
Moreno rechazó categóricamente todas las acusaciones. «Nunca he empleado ChatGPT ni ninguna IA para preparar partidos, decidir alineaciones o elegir jugadores. Eso es totalmente falso», expresó a varios medios españoles.
Reconoció usar la herramienta solo para traducciones entre ruso y español, idioma que no domina. Sobre la contratación de Shushenachev, afirmó que fue «un proceso del club liderado por la Dirección Deportiva».
En cuanto a su salida, insistió en que fue por «mutuo acuerdo» tras malos resultados y no por conflictos relacionados con la IA. También mencionó que Orlov era un «exdirectivo con quien hubo discrepancias profesionales».
Curiosamente, no existen pruebas digitales que respalden las acusaciones. Orlov relata anécdotas específicas pero sin evidencias tangibles. FC Sochi nunca emitió un comunicado oficial confirmando que el uso inapropiado de IA fuera decisivo.
Lo incuestionable es que Sochi finalizó último bajo la dirección de Moreno, independientemente del modo en que se tomaron las decisiones.

