El Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas ha emitido una advertencia a España

El Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas ha emitido una advertencia a España por autorizar la participación y exposición de menores en espectáculos taurinos y en actividades cinegéticas con armas de fuego. Esta vigilancia internacional se intensificó tras el reciente examen en Ginebra, donde una delegación española, liderada por la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, respondió a las inquietudes planteadas por los expertos del órgano de la ONU.
La preocupación no es reciente. En 2018, el Comité ya había recomendado a España “la prohibición de la participación de menores de 18 años como toreros o como público en espectáculos de tauromaquia”, con el propósito de “evitar los impactos perjudiciales que el espectáculo taurino genera en los niños”. Tras siete años, el organismo internacional insiste en que el país debe avanzar en la protección infantil frente a estas actividades.
Durante el diálogo, la integrante del Comité Suzanne Aho destacó la contradicción en la legislación española: “Cuentan ustedes con varios programas para combatir la violencia, pero la paradoja es que la normativa [española] no impone límite alguno para impedir que los niños accedan a las plazas de toros o a los centros formativos de tauromaquia”. Para Aho, la violencia implícita en estos espectáculos “impacta significativamente en la mente de los niños”. “Presenciar tanta sangre y la muerte de numerosos animales podría perjudicar su salud mental”, afirmó en declaraciones recogidas por Servimedia.
Los efectos de la violencia no se restringen únicamente a la tauromaquia. El Comité también trató la participación de menores en actividades cinegéticas con armas de fuego, consideradas “un riesgo para la infancia”. Rinchen Chophel, miembro del Comité, señaló con contundencia: “Existe evidencia científica clara que vincula la normalización de la violencia y la exposición de menores a la violencia hacia los animales (…)”. Chophel preguntó a la delegación española si el Gobierno planea prohibir la entrada y participación de menores en todas las modalidades cinegéticas que impliquen armas.
Por su parte, Timothy P.T. Ekesa solicitó claridad sobre las medidas para “armonizar las regulaciones en las distintas comunidades autónomas, logrando uniformidad respecto a la tauromaquia”. Ekesa cuestionó: “¿Cuál es la justificación para permitir que menores tomen parte en corridas o actividades que conllevan violencia o alto riesgo físico?”
Sólo Baleares prohíbe la asistencia
El marco legal en España es diverso. Únicamente la comunidad de Baleares prohíbe el acceso a menores de 18 años a las plazas de toros, mientras que otras autonomías aplican restricciones variadas. En relación con la caza, la normativa actual autoriza el uso de armas de fuego para mayores de 14 años en actividades cinegéticas.
El informe de la Coordinadora de Profesionales por la Prevención de Abusos (CoPPA), presentado ante el Comité, denunció el “constante incumplimiento” de las recomendaciones internacionales. El documento explica que “la exposición de niñas y niños —ya sea como asistentes o incluso como participantes— a la violencia de espectáculos taurinos permanece legal e incluso es promovida en España, a pesar de los riesgos para la integridad física de los menores y la evidencia científica sobre los efectos negativos que la exposición a la violencia provoca en el desarrollo emocional y psicológico infantil”.
Por primera vez, la delegación española expresó la intención de restringir el acceso de menores a espectáculos violentos con animales mediante una reforma de la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI). Esta promesa fue recibida con reservas por parte de organizaciones dedicadas a la protección infantil.

