El coste de vida en España incrementó un 74% desde 2018 para los estudiantes extranjeros, lo que constituye un obstáculo para mantener su liderazgo en el ámbito universitario

La crisis habitacional en España y en Europa pone en riesgo diferentes sectores de la economía española. No se trata únicamente de un asunto de vivienda para los residentes permanentes, sino que la insuficiencia de alojamiento genera conflictos entre locales, turistas —una fuente importante del PIB— y estudiantes y trabajadores extranjeros que permanecen temporalmente en España.
“El aporte económico de los estudiantes internacionales a la economía española alcanza los 6.300 millones de euros en un curso académico. Esta cifra, además, es conservadora, ya que algunos estudiantes quedan excluidos por la falta de datos”, señala Cristina Grasset, CEO de Spain Education Program y coautora del informe El impacto económico de los estudiantes internacionales en España.
Este estudio recopila información sobre alumnos extranjeros de programas como Study Abroad (estadounidense), Erasmus+, Lengua y Cultura, Grados, Posgrados y NALCAP (Auxiliares de Conversación), resaltando su repercusión económica en España y destacando los retos que enfrentan al escoger España como destino académico.
Las autoras del informe subrayan que el coste de vida para los estudiantes internacionales aumentó un 74% desde el análisis previo (2018-2019), afectando también el precio y la disponibilidad de la vivienda. “España es uno de los destinos principales a nivel mundial para estudiantes. Se estima que para 2030 habrá nueve millones de alumnos cursando estudios fuera de sus países, por lo que hay que evaluar si será posible mantener condiciones atractivas”, explicó Bárbara García Menéndez.
García destacó que el incremento sostenido de España como destino para estudiantes internacionales se debe a la posibilidad de ofrecer varias modalidades de alojamiento, como alquileres, pisos compartidos, residencias universitarias y privadas. “El impacto va más allá del ámbito académico, alcanzando el transporte, alojamiento y ocio. La subida del coste de la vivienda y la reducción de disponibilidad constituyen una amenaza”, añadió.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció la aprobación de un Real Decreto Ley con tres medidas 'urgentes y contundentes' orientadas a regular el mercado del alquiler.
La vivienda, principal obstáculo para el atractivo español
La calidad de vida y las condiciones de estudio son factores que hacen a Europa atractiva para los estudiantes, pero el coste y la escasez de viviendas representan barreras para competir con otros destinos. “Hemos perdido ventaja competitiva; la vivienda es uno de los aspectos fundamentales para que los estudiantes elijan un destino”, afirmó García Menéndez.
Destacó asimismo que es poco probable que los estudiantes opten por ubicaciones donde encontrar alojamiento adecuado sea complejo. Otro aspecto clave sobre viviendas para estos estudiantes es la edad de quienes llegan del exterior. Según la coautora, la generación Z enfrenta “mayores dificultades en áreas como salud mental, resiliencia y adaptación”, por lo que el alojamiento debe ajustarse a sus características.
Grasset pone el foco en las administraciones públicas, a las que corresponde “adoptar un rol proactivo”, impulsando planes de suelo, incentivos fiscales y agilizando permisos para construcción de viviendas. “Se trata de un asunto urgente y un desafío creciente, que requiere ampliar la oferta de residencias universitarias”.
La CEO de Spain Education Program valoró los diversos modelos de alojamiento que ofrece el mercado español para estudiantes internacionales, pero remarcó una preocupación para el sector: “España siempre fue sinónimo de calidad y buena relación calidad-precio. Al aumentar los precios, será más difícil atraer a estudiantes internacionales”.

Europa enfrenta el mismo problema, pero con diferentes estrategias
Grasset señaló que el problema de la vivienda para estudiantes internacionales se presenta de forma similar en toda Europa y otros países receptores, aunque las respuestas varían. “En Canadá, por ejemplo, la solución ha sido limitar la cantidad de visados otorgados a estudiantes internacionales, reduciendo así la presión sobre la vivienda. Sin embargo, esperamos que España adopte medidas más proactivas que generen mayores opciones de alojamiento”.
Respecto a las preferencias de alojamiento, Gasset destacó una iniciativa de la Universidad de Oviedo, que ofrece alojamiento gratuito a estudiantes internacionales que conviven con personas mayores que viven solas. “Este modelo está funcionando muy bien”. También apuntó que “no es necesario estudiar exclusivamente en Barcelona o Madrid”, pues existen destinos como Extremadura o Murcia donde el alojamiento resulta más accesible y que deberían desarrollarse para atraer estudiantes extranjeros.

