La asociación solicita al juzgado que requiera «la totalidad de los expedientes administrativos relacionados con las obras adjudicadas o ejecutadas» en el tramo afectado.

Hazte Oír presentó este miércoles en los juzgados de Montoro (Córdoba) una querella por el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz y la posible comisión de 42 homicidios y 152 lesiones por imprudencia.
La asociación argumenta que existen pruebas suficientes «de una grave negligencia, considerando que la seguridad en la Alta Velocidad se sustenta en el principio de confianza en la tecnología y el mantenimiento preventivo». Afirma que «la falta de revisiones obligatorias o la aprobación de una vía en mal estado (‘rotura de carril’) transforma el riesgo tolerado en un riesgo penal».
Se extrae de las primeras inspecciones visuales y de la información disponible que el accidente «no fue un evento fortuito, sino que existen indicios de posible negligencia grave en el mantenimiento de la infraestructura o del material rodante».
En su opinión, la investigación «deberá centrarse en identificar a los responsables del mantenimiento de la infraestructura en la zona, a los encargados de seguridad en la circulación y a los responsables de la inspección del material rodante de las operadoras involucradas».
Hazte Oír pide al juzgado que tramita el caso múltiples diligencias, entre ellas la declaración testimonial de los jefes de circulación que estaban de guardia al momento del accidente, así como «de los responsables de la UTE o de la empresa contratista que realiza el mantenimiento de ese tramo de vía».
Respecto a ello, solicita que se aporte «la totalidad de los expedientes administrativos de las obras adjudicadas o desarrolladas en dicho tramo durante los últimos 60 meses». Además, reclama amplia documentación vinculada a los trenes siniestrados y a las vías.
Junto al informe elaborado por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (Ciaf), solicita que el juzgado designe «a dos ingenieros industriales o de caminos, externos a Adif y a las operadoras, para que realicen un peritaje metalúrgico sobre los fragmentos de vía y ruedas recuperados, con el fin de determinar si la rotura fue causada por fatiga del material (mantenimiento insuficiente) o por un impacto repentino».

