Pedro J. Ramírez pide la dimisión del ministro Óscar Puente debido al accidente ferroviario en Adamuz, que causó 45 fallecidos.
El periodista afirma que existieron numerosas alertas sobre deficiencias en mantenimiento y seguridad en la red ferroviaria que no fueron atendidas.
Adif, entidad pública bajo el Ministerio de Transportes, únicamente ha adoptado medidas tras el siniestro, reduciendo la velocidad máxima en ciertos tramos.
Pedro J. critica la gestión gubernamental por priorizar el gasto en plantilla y subvenciones antes que invertir en servicios básicos como la seguridad del ferrocarril.
El presidente ejecutivo y director de EL ESPAÑOL, Pedro J. Ramírez, ha manifestado este jueves que el ministro Óscar Puente debe «renunciar» como «responsable político» del grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba).
«No afirmo que tenga responsabilidad penal, pero sí política», ha puntualizado el periodista durante una charla con los suscriptores de EL ESPAÑOL.
«El saldo es de 45 víctimas mortales», añadió, «resultado de que el sistema ferroviario», del cual es responsable, «no ha logrado garantizar la seguridad de los pasajeros«.
En este sentido, el director de EL ESPAÑOL recordó la existencia de «constantes advertencias, señales de alerta y avisos» que señalaban serias deficiencias de mantenimiento y seguridad en la red de ferrocarril.
La empresa pública Adif, dependiente del Ministerio de Óscar Puente, ignoró durante meses las denuncias de los conductores que reportaban el deterioro de las vías.
Solo ahora, luego del fatal accidente en Adamuz, Adif ha optado por reducir la velocidad máxima en varios tramos de las líneas de Alta Velocidad que conectan Madrid con Barcelona y Valencia.
«El accidente fue una tragedia, pero el descarrilamiento es consecuencia de una negligencia«, constató Pedro J. Ramírez durante La Hora del Suscriptor de EL ESPAÑOL.
«No se puede aceptar como algo inevitable», agregó, «ni contentarse con pensar que se trata de una especie de Poltergeist, un fenómeno extraño e impensable, tal como ha insinuado el ministro Puente».
«Sin embargo, resulta igualmente extraño que siga en el cargo luego de lo sucedido», ironizó el periodista en referencia al ministro.
Según su análisis, el titular de Transportes busca ahora encubrir la falta de respuestas mediante «palabrería» y multiplicando sus apariciones públicas.
Esto se evidenció el jueves, cuando respondió a preguntas en una rueda de prensa de más de dos horas. Confirmó que todas las ruedas del tren Iryo accidentado presentan la marca de una vía rota, lo que implica que la fractura en la vía antecedió al descarrilamiento.
No obstante, Puente aseguró posteriormente que el mal estado del trazado no influyó en el accidente.
«No se trata de que el ministro se muestre, sino de que explique lo ocurrido y, acto seguido, presente su dimisión por no haber evitado la tragedia», replicó Pedro J. Ramírez.
Para él, este es «el mínimo requisito de responsabilidad que demanda un sistema democrático».
El director de EL ESPAÑOL detecta un patrón común entre las 200 muertes causadas por la dana por la falta de obras hidráulicas para proteger a los residentes junto al barranco del Poyo, las 45 víctimas en Adamuz debido a la inseguridad ferroviaria y el apagón total del 28 de abril de 2025.
Este último evento se atribuye a la mala gestión del mix energético por parte de Red Eléctrica, cuya presidenta, Beatriz Corredor, continúa sin asumir ninguna responsabilidad casi un año después.
«Esto definitivamente no corresponde a un país desarrollado», lamentó.
Pedro J. Ramírez considera que estos hechos reflejan un modelo de gestión del Gobierno de Pedro Sánchez que, a pesar de contar con cifras récord en recaudación fiscal, ha preferido dirigir los recursos a «incrementar la plantilla pública, intervenir en la fijación salarial a través del SMI y subvencionar a ciertos colectivos», sin asegurar la inversión en servicios esenciales.

