El operativo culminó con la detención de 20 individuos en Alemania y Polonia
Europol ejecuta la operación más grande contra las drogas sintéticas en la historia de la UE, registrando 24 laboratorios clandestinos y confiscando cerca de 300 toneladas (Europol)
Europa, junto con la Policía Nacional, ha participado en la mayor operación realizada hasta ahora en el continente contra la fabricación y distribución de drogas sintéticas. La acción policial concluyó con la captura de 20 personas en Alemania y Polonia, el cierre de 24 laboratorios clandestinos y la incautación histórica de productos químicos para la producción de estupefacientes, alcanzando casi 300 toneladas.
La investigación reveló una organización criminal de estructura compleja. Esta red utilizaba siete empresas legales en Polonia para facilitar la importación y distribución de productos químicos, precursores esenciales en la elaboración de drogas sintéticas. La operación se llevó a cabo el 16 de enero, realizándose 50 registros simultáneos. Entre los arrestados, figuraban dos individuos de alto valor para las fuerzas de seguridad internacionales.
La participación española fue crucial en el intercambio de información y en la coordinación de las acciones entre los distintos países. Como resultado, se logró uno de los mayores golpes contra el tráfico de drogas en Europa y se retiraron cientos de toneladas de sustancias ilegales que, potencialmente, habrían saturado el mercado europeo.

Una red internacional
Estos materiales provenían principalmente de China e India, adquiridos por la organización a través de intermediarios internacionales y luego reacondicionados en Polonia antes de ser distribuidos a laboratorios clandestinos en varios países europeos. De este modo, la red operaba como una entidad transnacional relevante, con múltiples sedes y una estructura capaz de conectar mafias asiáticas con grupos criminales europeos.
La organización criminal disponía de células especializadas tanto en la logística, encargadas de la importación, almacenamiento y distribución de los precursores, como en la producción de sustancias como MDMA, anfetamina, metanfetamina y catinona. Además, las autoridades identificaron operaciones de blanqueo de capitales destinadas a sostener y expandir las actividades ilegales del grupo, utilizando empresas pantalla y movimientos financieros internacionales.
Durante el año de investigación, se lograron desmantelar 24 laboratorios a nivel industrial y confiscar cerca de 1.000 toneladas de precursores químicos, constituyendo uno de los mayores golpes contra el tráfico de drogas sintéticas en Europa. Estos productos permiten la fabricación en grandes cantidades de drogas y conllevan un riesgo menor que el traslado directo de sustancias ilegales.
Tras meses de seguimiento, la Policía Nacional española interceptó un buque carguero en el Mediterráneo.
Coordinación y participación española
La coordinación internacional fue fundamental para el éxito de esta operación, que requirió una planificación detallada y el intercambio continuo de información entre los diferentes cuerpos policiales europeos. La investigación, liderada por Europol, involucró a autoridades de España, Bélgica, República Checa, Alemania, Países Bajos y Polonia, que unieron esfuerzos para desmantelar esta compleja red criminal.
Agentes de la Policía Nacional se desplazaron a los países implicados para participar directamente en los registros y detenciones, fortaleciendo la cooperación policial a nivel europeo. En Polonia, se localizaron cuatro centros de distribución de drogas sintéticas, se incautaron nueve vehículos y propiedades inmobiliarias valoradas en 2,5 millones de euros, junto con grandes cantidades de precursores químicos y más de 2.000 plantas de marihuana, evidenciando la magnitud de las actividades ilegales desarticuladas.

