El CNIO inicia su nueva etapa en mayo con un equipo directivo renovado

La institución ha presentado recientemente a sus investigadores el Plan de Actuación para 2026, junto al nuevo equipo que apoyará a Rabadán en la dirección científica

Foto: Parte del nuevo equipo directivo del CNIO. Desde la izda.: Llorca, Soengas, Bernabé, Real, Peláez, Rabadán, Malats, Rodríguez, Fernández-Capetillo y González.

La Dirección del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), que es el principal centro de investigación en cáncer de España y uno de los más productivos a nivel mundial, ha dado a conocer a su personal el nuevo Plan de Actuación para 2026, aprobado por unanimidad en su Patronato en diciembre pasado.

Este Plan propone una estrategia renovada y ambiciosa para el CNIO, que incluye la incorporación de nuevas áreas de investigación en cáncer y orienta la capacidad investigadora del centro para preservar su posición de liderazgo en la ciencia a nivel global.

Raúl Rabadán, quien asumirá el cargo de director científico del CNIO a partir del 1 de mayo de 2026 —más de seis meses tras su incorporación a la institución— y que asistió a esta reunión, indicó este lunes que acepta este reto “para encabezar una fase de renovación científica, institucional y organizativa en un momento especialmente complejo para la institución”.

“La prioridad es consolidar lo que ya funciona y optimizar lo que puede mejorarse para enfrentar los desafíos actuales de la investigación oncológica empleando las mejores herramientas”, señaló.

Rabadán afirmó que el centro parte de “una base científica sólida” y destacó que “el principal recurso del CNIO es su personal investigador de nivel internacional, que ahora trabajará dentro de un marco más estable y competitivo”.

“El CNIO es una institución estratégica para España y Europa; mi compromiso es que salga de esta etapa siendo más moderno y con mayor relevancia internacional en la investigación oncológica pública”.

El renovado equipo de dirección científica

En la presentación se revelaron también los nombres de los investigadores que acompañarán a Rabadán en la dirección científica del centro, cuyo mandato comienza el 1 de mayo del presente año. Proveniente de la Universidad de Columbia (Nueva York), el nuevo director también liderará el grupo de Genómica Matemática en el CNIO, que se dedicará a modelar la evolución tumoral en pacientes, desarrollar métodos de inteligencia artificial para identificar mutaciones funcionales en el genoma cancerígeno y estudiar la relación entre virus y cáncer, entre otros proyectos.

Junto a él estará Óscar Fernández-Capetillo, responsable del grupo de Inestabilidad Genómica, que ha identificado el papel de un tipo particular de daño genómico, el estrés replicativo, en el cáncer y envejecimiento. Este hallazgo llevó a la creación de un compuesto antitumoral que fue licenciado para su desarrollo clínico. Últimamente, el grupo explora mecanismos de resistencia a fármacos y también investiga las bases moleculares de enfermedades neurodegenerativas.

También formará parte de la dirección científica Francisco X. Real, quien lidera el grupo de Carcinogénesis Epitelial, dedicado a estudiar las bases moleculares del cáncer de páncreas y de vejiga. Recientemente descubrió cómo una variante genética incrementa el riesgo de cáncer pancreático. Dirige la Alianza de Investigación en Cáncer de Páncreas (ALIPANC), que agrupa a 58 equipos multidisciplinares de España.

Fátima Al-Shahrour, anteriormente jefa de la Unidad de Bioinformática del CNIO, ha sido clave en el desarrollo de la bioinformática en España y su integración en el sistema sanitario nacional. También estará apoyando a Rabadán. Su especialidad es el análisis genómico en el cáncer. Desarrolla herramientas computacionales para la medicina personalizada y la interpretación de datos genómicos. Es codirectora del Máster en Bioinformática y Ciencia de Datos en Medicina personalizada de precisión y salud del Instituto de Salud Carlos III.

Además, participará Óscar Llorca, jefe del Grupo de Arquitectura y Función de Macromoléculas. Emplea crio-microscopía electrónica para entender el funcionamiento de complejos macromoleculares relevantes en cáncer. Su grupo ha revelado cómo actúan proteínas clave para el crecimiento celular y algunos mecanismos celulares para detectar y reparar el daño en el ADN.

Igualmente, formará parte de la dirección científica Núria Malats, líder del Grupo de Epidemiología Genética y Molecular. Está especializada en los factores que influyen en la aparición y progresión del cáncer. Ha identificado una firma molecular en microorganismos fecales que predice el riesgo de cáncer de páncreas. Ha liderado consorcios internacionales con numerosos integrantes. Además, co-lidera el proyecto europeo PANCAID, que persigue desarrollar una biopsia líquida para la detección temprana del cáncer de páncreas.

Marisol Soengas, directora del Grupo de Melanoma del CNIO, completa el nuevo equipo. Entre sus contribuciones destaca el desarrollo del sistema “MetAlert”, que permite detectar cómo las células de melanoma preparan rutas para diseminarse antes de que se produzcan metástasis. Más recientemente ha descubierto mecanismos con los que el melanoma se oculta y resiste a la inmunoterapia. La investigación de su equipo dio lugar a la creación de la compañía española Highlight Therapeutics, que desarrolló el compuesto BO-112, el primer candidato a fármaco oncológico originado en el CNIO que ha llegado a ensayos clínicos.

Tres grandes divisiones para la investigación

El nuevo Plan concentra los recursos del CNIO en las áreas que están impulsando mejoras en la prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer: biología computacional, genómica a gran escala, inmunoterapias y una cercanía al paciente esencial para enfoques personalizados y de precisión.

Se configurarán tres grandes divisiones que amplían la actividad científica del centro: Investigación Básica y Traslacional, Investigación Clínica y Plataformas de Innovación Científico-Tecnológica, con interacción plena entre ellas. Según Rabadán, “la integración de genómica, biología computacional, inteligencia artificial e investigación clínica es fundamental para una oncología personalizada real”.

Investigación básica y traslacional: presentación de dos programas nuevos

El Programa de Oncología Molecular, liderado por Óscar Fernández-Capetillo, se dedicará al estudio de las proteínas y sus alteraciones, bajo el Programa de Biología Estructural dirigido por Óscar Llorca. Por otro lado, el Programa de Biología Tumoral e Inmunología, a cargo de Francisco X. Real, analizará las células y su interacción con el sistema inmunitario. El Programa de Genómica de Precisión y de Poblaciones se centrará en la perspectiva tanto del paciente como de la sociedad.

“Se aborda el cáncer en todas sus dimensiones: desde las alteraciones moleculares en cada individuo hasta su impacto en amplias poblaciones”, indicó Rabadán.

Este último programa es de reciente creación y estará coordinado por Núria Malats. Se investigarán los factores genéticos y ambientales que influyen en el riesgo de cáncer y en la respuesta terapéutica. Con esta línea se busca reforzar la posición del CNIO como referente europeo en la generación y análisis de datos genómicos masivos en oncología.

Un nuevo programa más, Biología Computacional y de Sistemas, colocará al CNIO como polo referente en biocomputación, inteligencia artificial y análisis de big data aplicado al cáncer, bajo la dirección de Fátima Al-Shahrour.

Cuatro grupos nuevos con enfoque en matemáticas, biocomputación e IA

Se establecerán cuatro grupos de investigación asociados a los nuevos programas: Genómica Matemática, liderado por Rabadán; Genómica de Poblaciones Humanas, dirigido por Anna González-Neira; y Edición Genómica, con Sandra Rodríguez al mando.

Su trabajo se sustentará en la tecnología proporcionada por dos nuevas plataformas: una de Biocomputación e Inteligencia Artificial y otra de Innovación Genómica, que brindarán servicios avanzados a investigadores dentro y fuera del CNIO.

“La biocomputación y la inteligencia artificial constituyen ya una herramienta clave en la investigación oncológica”, afirmó Rabadán, adelantando que estas herramientas “colaborarán para que el CNIO se consolide como un centro de referencia europeo en análisis de datos genómicos masivos, permitiendo diagnósticos más tempranos, tratamientos personalizados y evaluación más precisa del riesgo”.

Ciencia y gestión coordinadas y transparentes

El Plan de Actuación del CNIO garantiza la “completa alineación entre Gerencia y Dirección Científica”, haciendo prioritarios la transparencia y la eficiencia en el empleo de recursos públicos.

La formación de jóvenes científicos también es una prioridad para el CNIO, responsabilidad que recae en Marisol Soengas, líder del Deans Office y jefa del Grupo de Melanoma.

Un año marcado por escándalos

Tras meses de acusaciones por corrupción, acoso laboral y mala gestión, el 29 de enero de 2025 el Ministerio de Ciencia declaró finalizada la crisis que afectaba al CNIO con la destitución de su directora, María Blasco, y del gerente, Juan Arroyo. Esta medida se tomó ante un “ambiente incompatible con la excelencia científica exigida”, según confirmaron recientemente fuentes del Ministerio.

Así, Blasco regresó a su laboratorio en el CNIO, lugar del que provenía antes de dirigir la institución durante 13 años, mientras que Arroyo retomó su puesto anterior en la administración del centro. En septiembre, llegaron Rabadán y el nuevo gerente, José Manuel Bernabé Sánchez, quienes también deberán evaluar la situación de años previos en la institución.

No obstante, aunque el Ministerio anunciara el inicio de “una nueva etapa”, el centro abrió en noviembre de 2025 un nuevo capítulo —relacionado con el anterior— en su historia de escándalos, enfrentando una nueva crisis derivada de una denuncia ante la fiscalía que recoge un perjuicio patrimonial de hasta 25 millones en las cuentas del CNIO.

Parte de la denuncia, revelada esta semana por El Confidencial, expone acusaciones de pérdidas por seis millones de euros en 2024, supuestas inflaciones en facturas técnicas, así como contratos millonarios a empresas vinculadas a ex altos cargos para personal externalizado, y facturación de servicios que no se habrían prestado a una empresa relacionada con un ex alto cargo.

Tras conocerse la denuncia, adelantada por El Mundo, el Ministerio recordó que “las cuentas del CNIO son auditadas anualmente por la Intervención General del Estado y actualmente el Tribunal de Cuentas está auditando los ejercicios correspondientes a los años 2022, 2023 y 2024”, mientras convocaba un Patronato extraordinario del CNIO previsto para la mañana del martes.

Posteriormente, en diciembre de 2025, agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) acudieron a la sede para incautar equipos informáticos y documentación.

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