El primer ministro de Eslovaquia se reunirá con el presidente estadounidense Trump en Mar-a-Lago el sábado, con el objetivo principal de un acuerdo en el ámbito de la energía nuclear. Fico comparte una afinidad política con la agenda MAGA, desde Ucrania hasta la migración.
El primer ministro eslovaco Robert Fico se encontrará con el presidente Donald Trump en su residencia de Mar-a-Lago en Florida el sábado, buscando fortalecer la cooperación bilateral entre ambos países.
Fico, vinculado políticamente con la agenda MAGA, ha elogiado a Estados Unidos por sus esfuerzos para poner fin al conflicto en Ucrania y adopta una postura firme similar en materia migratoria.
De manera paralela, ambos dirigentes podrían abordar un posible acuerdo comercial en el que Eslovaquia adquiriría reactores nucleares estadounidenses, en un proyecto cuyo valor estimado ronda entre 13 y 15 mil millones de euros, según la prensa eslovaca.
El aliado de Fico, el primer ministro húngaro Viktor Orbán, anunció planes semejantes durante su visita a Trump en noviembre pasado. Al igual que Hungría, Eslovaquia es uno de los pocos países de la UE que continúa dependiendo de la energía rusa, pese a los intentos del bloque por desvincularse de Moscú.
El gobierno eslovaco manifiesta interés en dialogar con la empresa estadounidense Westinghouse para la construcción de la planta nuclear, conforme a reportes locales.
El año anterior, un polémico documento de seguridad nacional estadounidense advertía que la UE corre riesgo de perder su civilización si no modifica sus políticas actuales, comprometiéndose a fortalecer lazos con lo que definía como «fuerzas patrióticas» que resisten desde dentro de Bruselas.
Aunque proviene de un trasfondo socialista, la postura política de Fico se alinea en varios aspectos con la agenda de Trump. Se muestra muy crítico frente a la migración irregular, a las instituciones europeas y a sus políticas medioambientales, además de mantener relaciones bilaterales con el líder ruso Vladímir Putin.
No obstante, Fico ha rechazado la intervención militar estadounidense en Venezuela, que condujo a la captura y detención del mandatario Nicolás Maduro, defendiendo el respeto al derecho internacional.
“Si se emplea la fuerza militar sin la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, entonces cualquier potencia fuerte actúa según sus propios intereses,» declaró Fico.

