Laia Sanz enfrenta su reto más duro en el Dakar: «Quedamos atrapados en una duna, temía que todo hubiera terminado»

Laia Sanz durante la etapa 9 del Rally Dakar 2026. La piloto del equipo EBRO logró superar una situación crítica tras identificar un fallo eléctrico en su vehículo luego de estar más de una hora detenida.

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El Rally Dakar de Laia Sanz estaba siendo casi perfecto hasta ese momento. En su estreno con la marca EBRO, la piloto de Corbera de Llobregat estaba encontrando su revancha tras los contratiempos sufridos en 2025. En aquella ocasión, tuvo que abandonar temprano después de un accidente que derivó en una polémica con la FIA.

No obstante, esta edición resultaba completamente distinta. Laia demostraba por qué es una leyenda del motor español, independientemente del vehículo o la modalidad. Tras una carrera entera sobre dos ruedas, destacada como la mejor piloto en la historia del Dakar, dio el salto a los autos donde seguía explorando sus límites, esos que finalmente encontró en 2026.

Laia inició el Dakar con cautela, consciente de que esta prueba exige resistencia y que nada se gana en la primera semana, aunque sí se puede perder mucho. Por eso, su estrategia era clara: evitar errores graves y avanzar paso a paso, recuperando terreno. Así llegaron etapas destacadas como sus excelentes posiciones 13ª y 14ª en las etapas 3 y 4.

Además, en varios momentos Laia Sanz se mantuvo entre las diez mejores, confirmando su talento con un coche que aún necesita muchos kilómetros y experiencia en el desierto. El equipo y el vehículo tienen una base sólida, y en las manos de Laia eso se traduce en resultados prometedores. Sin embargo, nadie está libre de la mala fortuna, que esta vez tocó a la española durante la desafortunada etapa 9, marcando su momento más complicado en el retorno al Dakar.

Después de otro día firme, consolidándose como una de las líderes de la carrera, la adversidad llegó para Laia y su copiloto Maurizio Gerini a 30 kilómetros del final. Un problema técnico los dejó detenidos más de una hora en pleno desierto, arruinando su rendimiento en la especial y prácticamente cerrando sus opciones de entrar en el Top15.

Fallo eléctrico en el EBRO

La jornada no presentaba facilidades. Era la primera etapa de la segunda maratón del Rally Dakar 2026 y, para muchos, la más decisiva de las tres etapas clave. 410 kilómetros entre Wadi ad Dawasir y Bisha, con un paso por el campamento maratón que se tornó un verdadero desafío para Laia en la recta final.

Al recorrer 380 kilómetros de especial, la española detectó una avería en su EBRO s800 XRR justo al aproximarse a una duna. El vehículo dejó de responder y quedaban completamente atascados en el desierto. «Ha sido un día agotador y con mucha presión. Estábamos haciendo una etapa sólida, el coche funcionaba bien, pero los imprevistos forman parte de esta carrera», relató Laia.

El problema fue un fallo en el vehículo que, afortunadamente, pudieron identificar a tiempo para continuar, algo que estuvo en duda por momentos. Desde lejos, solo se veía cómo el GPS de Laia quedaba detenido más de una hora, presagiando dificultades.

«Tuvimos la mala fortuna de que se rompiera un cable eléctrico y quedamos parados en una duna más de una hora». Para entonces, el retraso era tan considerable que echaba por tierra la excelente actuación de la piloto local. No obstante, la voluntad de seguir adelante para completar su decimoquinto Dakar en 16 participaciones permanecía intacta.

Laia Sainz sortea una duna en la etapa 9 del Rally Dakar.

Laia Sainz sortea una duna en la etapa 9 del Rally Dakar. Imagen cedida / Mediagé Comunicación

«Afortunadamente detectamos el problema y logramos solucionarlo para poder continuar». A pesar de la gravedad del contratiempo, Laia, con su conocimiento profundo del Dakar y la importancia de acabar, celebraba mantenerse en carrera. «Estamos satisfechos de haber cruzado la meta porque en estas situaciones hay momentos de incertidumbre, sin saber si la carrera termina para ti, y eso es muy duro».

Sanz y su copiloto Gerini debieron solucionar ellos mismos la falla, con la presión del instante y conscientes de que, al estar en plena etapa maratón, no contaban con asistencia mecánica en el campamento. Tras perder 1 hora y 15 minutos sobre la arena, la dupla hispano-italiana pudo retomar la marcha y completar la jornada.

En la meta sufrieron una pérdida total de 1 hora y 46 minutos. Este resultado los desplazó hasta el puesto 125, sin embargo, mantienen el Top20 en la clasificación general, a 2 horas, 48 minutos y 46 segundos del nuevo líder, Nani Roma. El próximo desafío será enfrentar la segunda parte de la maratón, con un recorrido donde la arena será protagonista, cubriendo más de un tercio de la especial –420 kilómetros– en dunas.

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