Trump expone a Vox con sus advertencias sobre Venezuela y Groenlandia: Le Pen y Meloni reaccionan, Abascal permanece en silencio

El respaldo de Donald Trump a Delcy Rodríguez para la etapa de transición en Venezuela coloca en una situación complicada a Vox, que siempre ha mostrado una postura contraria al chavismo.

Mientras figuras aliadas como Marine Le Pen y Giorgia Meloni cuestionan las posiciones de Trump frente a Venezuela y Groenlandia, Santiago Abascal y Vox permanecen en silencio.

En el seno de Vox existen diferencias sobre un alineamiento total con Trump, aunque los líderes del partido minimizan las divergencias existentes con sus homólogos internacionales.

La actitud de Trump hacia Venezuela y la exclusión de María Corina Machado como líder de la transición causa rechazo entre los seguidores de Vox.

El apoyo de Donald Trump a Delcy Rodríguez coloca a Vox ante un dilema complejo en el ámbito internacional.

Esta situación se agrava por las críticas de Marine Le Pen a la intervención estadounidense en Caracas y el rechazo de Giorgia Meloni frente a la posible incursión en Groenlandia.

Mientras tanto, Santiago Abascal opta por guardar silencio.

Trump es una de las figuras internacionales más influyentes para Vox. Su autorización para que Delcy lidere la transición tras la detención de Nicolás Maduro pone en evidencia la coherencia del discurso de Vox, que siempre ha adoptado una postura firme contra el chavismo.

Marine Le Pen también constituye un pilar esencial para Vox en Europa. Ambos comparten espacio político dentro de Patriots, junto a partidos como el del primer ministro húngaro, Viktor Orbán.

No siempre coinciden en todos los temas; por ejemplo, los seguidores de Le Pen tienen una postura a favor del aborto.

Respecto a Venezuela, la líder de la Agrupación Nacional francesa ha sido una de las voces más críticas contra la actuación de Washington.

“La soberanía de los Estados jamás puede ser negociada, sin importar su tamaño o poder. Es inviolable y sagrada”, ha declarado Le Pen.

“Marine Le Pen puede ser lo que se quiera, pero al menos en este asunto demuestra una coherencia con su postura soberanista frente al imperialismo estadounidense”, comenta un exdirigente de Vox a este medio.

“Y lo de Delcy es otro problema que Abascal debe afrontar junto con Trump”, señala esta fuente.

En Vox lo niegan. Voceros del partido consultados por EL ESPAÑOL aseguran que en el grupo de Abascal no hay incomodidad. “A Trump se le valora por sus acciones, no por sus palabras”, expresan.

Desde la sede del partido en Bambú recalcan que lo esencial es que se abre una nueva fase en Venezuela y que comienza “el fin de la dictadura”. Añaden que “26 años de narcochavismo no desaparecen en unos días”.

Respecto a las discrepancias con Le Pen, Vox las minimiza y subraya los puntos en común: “No representa un problema no coincidir en algunos movimientos con nuestros socios”.

Por su parte, Giorgia Meloni, amiga de Vox, también se ha distanciado de Trump. “No creo que EEUU emprenda una acción militar en Groenlandia, algo que no apoyaría”, declaró el viernes.

Aunque mantiene un vínculo fluido con Trump, Meloni reconoció tener diferencias en numerosos asuntos y defendió la necesidad de respetar “firmemente” el derecho internacional.

Al volver a preguntarle sobre si debía distanciarse de Washington, Meloni respondió con ironía: “¿Qué implica distanciarse de América? ¿Salir de la OTAN, retirar las bases militares estadounidenses, asaltar los McDonald’s? Hablemos de geopolítica”.

Por ahora, Vox evita sumergirse en este debate. Su portavoz, José Antonio Fúster, afirmó este lunes que el partido carece de opinión acerca de Groenlandia y que no han dedicado “ni un instante” a este tema.

“Ya tenemos a Pedro Sánchez, la corrupción y todas las formas en que este Gobierno está perjudicando a España como para preocuparnos ahora por Groenlandia. En esta materia nos declaramos incompetentes”, concluyó.

“Gana el trío Trump-Delcy-Zapatero”

Más allá del discurso oficial, existe un debate palpable en las bases de Vox, aunque limitado y sin que se refleje en una contestación interna. ¿Dónde se manifiesta esto?

Este periódico ha sabido que algunos diputados y exdiputados del partido han compartido en grupos de WhatsApp un texto crítico sobre el papel de Trump en Venezuela: “Gana el trío Trump-Delcy-Zapatero. Y pierde la democracia”.

Este mensaje acompaña el reenvío de una noticia de El Mundo titulada Zapatero dirige el lavado de cara internacional de Delcy Rodríguez.

Las pequeñas diferencias también se perciben en las encuestas sobre Venezuela publicadas esta semana por este medio.

Entre los votantes de Vox, el 60,8% considera que la detención y presentación judicial respetaron el derecho internacional, frente a un 23,7% que sostiene lo contrario.

El rechazo es más evidente al evaluar las palabras de Donald Trump y su desautorización a María Corina Machado. Un 61,5% de los seguidores de Vox no coincide con la afirmación de Trump, mientras que un 23,6% sí la apoya.

Cuando se le consultó sobre la posibilidad de que la Premio Nobel de la Paz encabezara la transición tras la caída de Maduro, Trump la describió como “una persona muy amable”, pero la descartó de inmediato.

“No tiene el respaldo ni el respeto de su país”, señaló el pasado sábado en una rueda de prensa en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida.

La declaración cayó como un golpe inesperado en la oposición venezolana y en ciertos sectores de la comunidad internacional.

Para la prensa estadounidense, el problema fundamental es el Nobel. Según The Washington Post, Trump considera que Machado le arrebató el premio, lo que explicaría su negativa a apoyarla.

Seguimiento acrítico de Trump

El único miembro público de Vox que ha expresado dudas sobre el alineamiento del partido con Donald Trump ha sido Javier Ortega Smith, actualmente alejado de los órganos decisorios.

En febrero del año anterior solicitó a Vox “no asumir todas las políticas” del presidente estadounidense. “Somos españoles, no estadounidenses”, afirmó en una entrevista para Onda Madrid.

Ortega Smith advirtió que Vox no podía respaldar decisiones de Trump que dañaran intereses españoles, como la imposición de aranceles a productos agrícolas.

Sus declaraciones no prosperaron internamente. De hecho, en los meses posteriores perdió peso dentro del partido, siendo primero relevado de su cargo como portavoz adjunto y posteriormente expulsado del Comité Ejecutivo Nacional.

Más crítico fue Agustín Rosety, antiguamente una referencia militar en Vox y voz habitual en temas de Defensa.

Dejó el partido hace un año, publicando un mensaje en el que censuraba el seguimiento acrítico de Vox a Trump.

Rosety, exgeneral de brigada de Infantería de Marina y diputado por Cádiz entre 2019 y 2023, acusó a Abascal de actuar como “limpiabotas de Trump” y de “aplaudir sin cuestionar todo lo que dice y hace”.

Scroll al inicio