La tensión dentro del valencianismo alcanza un nivel crítico tras el empate en Mestalla frente al Elche (1-1), que mantiene al conjunto en zona de descenso.
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Valencia CF atraviesa otro episodio en su prolongada crisis que arrastra en los últimos años. La noche del sábado se marcará como un punto decisivo en la relación entre la afición y un equipo que continúa hundiéndose en la tabla.
El empate 1-1 contra el Elche, que mantiene al conjunto che en puestos de descenso con tan solo 17 puntos, desató una ola inédita de protestas que forzó a los jugadores a salir de Mestalla escoltados por la Policía Nacional.
La hostilidad comenzó mucho antes del inicio del partido. Cerca de 150 seguidores dieron la bienvenida al autobús del equipo en las inmediaciones del estadio con silbidos, pancartas en contra de Peter Lim y un ambiente completamente adverso.
Durante el calentamiento, los jugadores fueron abucheados, y cuando se anunció por megafonía a Carlos Corberán, los silbidos aumentaron con intensidad. La grada de animación llegó al extremo de girar la espalda al campo en el minuto uno como señal de rechazo.
Mestalla se transformó en un polvorín durante todo el partido. Nunca faltaron los cánticos de «Corberán, dimisión«, «Jugadores, mercenarios» y el habitual «Peter Lim vete ya«.
Pancartas contra Peter Lim, dueño del Valencia CF, en Mestalla EFE
La frustración alcanzó su clímax en el minuto 75, cuando Grady Diangana marcó un gol impresionante desde fuera del área para poner al Elche por delante. En las gradas se escucharon amenazas: «No vais a salir», coreaban grupos de aficionados. Aunque un penalti convertido por Pepelu en el minuto 87 rescató el empate, la tensión no se apaciguó.
Salida bloqueada
Lo más complicado se vivió tras el encuentro. Unos 300 seguidores se reunieron en la Avenida de Suecia, frente a la entrada principal del estadio, impidiendo la salida habitual de los jugadores.
La situación fue tan comprometedora que los futbolistas no pudieron acceder al garaje cercano para recoger sus vehículos, como es habitual.
Así se ha marchado el @valenciacf de Mestalla. @diarioas pic.twitter.com/OO1f9X5nSm
— Javi Teruel (@javi_teruel) January 10, 2026
En su lugar, los jugadores subieron a un autobús dispuesto en la misma puerta de Mestalla, abandonando las instalaciones cerca de la medianoche escoltados por dos furgones policiales rumbo a la ciudad deportiva de Paterna.
Esta explosión de malestar refleja una situación deportiva límite. Valencia suma seis partidos seguidos sin ganar, cerrando la primera vuelta en la decimoctava posición.
El equipo apenas ha cosechado tres victorias en toda la temporada, no ha logrado ningún triunfo fuera de casa y ha encajado 30 goles, siendo la segunda peor defensa de la Primera División. Es la tercera vez esta campaña que el equipo valencianista cae en puestos de descenso.
A pesar de la gravedad de los hechos, desde el club no se contempla por el momento el despido de Corberán, quien admitió entender la frustración ya que «la dinámica y los resultados no están a la altura de lo esperado».
Protestas de aficionados del Valencia CF dentro de Mestalla EFE
Sin embargo, la presión sobre el técnico no deja de crecer tras jornada tras jornada; un entrenador que el año pasado logró la permanencia cuando el equipo era penúltimo.
La crisis en el Valencia va más allá del aspecto deportivo. Representa años de una gestión cuestionada bajo la presidencia de Peter Lim, un proyecto sin dirección clara y una afición que ha agotado su paciencia ante un club histórico del fútbol español que se encuentra al borde del abismo.

