El vicepresidente del BCE asegura que el aumento de la demanda por el crecimeinto de la población presiona el mercado de vivienda, pero destaca el papel de la inmigración como motor del PIB

Aunque la economía española muestra un comportamiento favorable, con un crecimiento que supera ampliamente la media regional, el acceso a la vivienda sigue representando una de las tensiones más fuertes en la gestión financiera de numerosos hogares. La importancia de este reto se ha vuelto a poner de relieve tras las declaraciones efectuadas este jueves por Luis de Guindos, vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), quien advirtió acerca de los posibles efectos de la crisis habitacional sobre la evolución del Producto Interior Bruto (PIB) y reafirmó la necesidad de reconsiderar las políticas dirigidas a controlar la situación en el mercado.
Durante el evento Nextspain, organizado por Vocento y XLSemanal, el economista lamentó que las restricciones aplicadas hasta ahora en el ámbito inmobiliario, especialmente en el alquiler, están limitando la disponibilidad de viviendas, impulsando la subida de precios y podrían «frenar el crecimiento de la economía española» a futuro. Evitando proponer medidas específicas, enfatizó que es “esencial” efectuar una “revisión general” de la regulación actual sobre el mercado de vivienda.
De Guindos afirmó que la normativa vigente en el sector del alquiler está “limitando la oferta de viviendas”, mientras que la demanda ha aumentado con fuerza debido al crecimiento demográfico. Esta situación de “estrechez”, según advirtió, podría impedir la expansión económica nacional si no se modifican con urgencia las políticas que regulan el mercado inmobiliario.
Las nuevas viviendas aumentan a menor ritmo que la población
En tanto que la construcción de nuevas viviendas se desarrolla lentamente, el crecimiento poblacional intensifica la presión sobre el mercado, dificultando absorber el impacto del aumento demográfico. Además, la subida de precios limita la capacidad de movilidad laboral de los ciudadanos, restringiendo la movilidad interna y complicando la adaptación del mercado laboral.
Respecto a las causas del notable crecimiento demográfico, de Guindos resaltó la inmigración, que en los últimos años ha incrementado la presión sobre los precios de la vivienda debido a la elevación de la demanda. No obstante, el vicepresidente del BCE subrayó que la llegada de trabajadores extranjeros ha sido un motor clave para el crecimiento del PIB en España y calificó el impacto de los nuevos residentes en la economía nacional como “muy beneficioso”.
“Casi la mitad del crecimiento en España durante los últimos años se atribuye al aumento de la población”, destacó de Guindos, que además descarta las posturas extremas en materia migratoria adoptadas por otros países europeos. El economista hizo hincapié en la importancia de gestionar adecuadamente los flujos migratorios para que sigan proporcionando impulso demográfico y económico.
La inmigración impulsa la economía
El exministro español de Economía señaló que factores como la llegada de fondos europeos y el buen comportamiento del turismo también han favorecido el desempeño positivo de la economía española. Estos elementos, sumados a un sistema financiero robusto y a la mejora de la competitividad tras la reforma laboral de 2012, han posibilitado que España crezca “casi el doble que Europa en 2025”.
Sin embargo, De Guindos plantea incertidumbres sobre la sostenibilidad de este modelo. El economista puntualizó que, excluyendo el impacto del crecimiento poblacional, el avance económico español sería “muy similar al promedio europeo” y que el incremento demográfico diluye la mejora de la renta per cápita y los beneficios individuales.

