Cuerpo, el ministro mejor valorado dentro del Gobierno, alcanza una puntuación de 4,7, mientras que Marlaska se encuentra al final del ranking.

Si el desempeño del Consejo de Ministros se evaluara con criterios educativos, los 22 miembros que forman el gabinete tendrían calificaciones reprobatorias en sus respectivas notas. En la mitad de una legislatura caracterizada por la inestabilidad parlamentaria que sostiene al Gobierno de coalición, ninguno de los 16 representantes del PSOE ni de los seis de la cuota de Sumar obtiene una calificación superior a cinco según la opinión pública.
Esta es una de las conclusiones del más reciente sondeo realizado por Sigma Dos para EL MUNDO, que también refleja que el presidente del Ejecutivo bicolor se mantiene lejos del nivel aprobatorio. Según esta encuesta, la gestión de Pedro Sánchez merece un 3,4, igual o inferior a la de otros 12 miembros de su equipo y una décima menos que la valoración recibida en octubre pasado, antes del terremoto interno generado por la gestión de las acusaciones de acoso sexual contra Francisco Salazar, una persona de confianza clave tanto en La Moncloa como en la dirección de Ferraz.
Carlos Cuerpo continúa siendo indiscutiblemente el ministro mejor evaluado del Gobierno, aunque el titular de Economía ahora obtiene un 4,7, ligeramente por debajo del 4,9 registrado en julio de 2024, cuando llevaba apenas seis meses en el cargo. También se mantiene en segunda posición Margarita Robles, ministra de Defensa, aunque en la encuesta realizada entre el 22 y 29 de diciembre —con una muestra de 2.182 entrevistas— su nota descendió seis décimas, llegando a un 4,1.
En el extremo opuesto del ranking aparecen Fernando Grande-Marlaska (Interior), con una calificación de 2,9 y un amplio historial de controversias desde su nombramiento en 2018, incluyendo la reciente compra de balas a Israel sin la autorización de Sánchez; Ana Redondo (Igualdad), también con 2,9, tras sufrir la caída más pronunciada —de más de un punto— debido al escándalo de los fallos en las pulseras antimaltrato; e Isabel Rodríguez (Vivienda), con un tres, en un contexto donde el Gobierno no logra solucionar la crisis del acceso a una vivienda digna, problema que afecta ya “más que otros” a uno de cada cuatro ciudadanos encuestados por Sigma Dos.
Un dato destacado en la valoración de los miembros del Ejecutivo central es que Óscar Puente es el único que mejora su puntuación respecto a hace año y medio. Aunque su aumento es apenas una décima, alcanzando 3,3, frente a la caída generalizada de sus colegas, el ministro de Transportes deja de ser el farolillo rojo y asciende al puesto número 15 de la tabla.

Las investigaciones judiciales que afectan al socio mayoritario en múltiples frentes, junto con la cascada de denuncias por acoso sexual contra dirigentes socialistas de diferentes niveles, llevaron el mes pasado a la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, a solicitar una «remodelación profunda» del Consejo de Ministros, propuesta que Sánchez rechazó tajantemente. La propia líder de Sumar apenas alcanza un 3,3 en valoración política y un 3,2 en su papel institucional, siendo la puntuación más baja entre los representantes de su grupo dentro del Gobierno.
Por otro lado, todos los miembros del Ejecutivo que el presidente ha impulsado como candidatos autonómicos del PSOE para las próximas elecciones ocupan posiciones en la mitad inferior de la tabla, excepto Diana Morant, ministra de Ciencia y aspirante a la presidencia en la Comunidad Valenciana, ubicada en el puesto número 10 con una calificación de 3,6, aunque con una caída de ocho décimas. Dos puestos más abajo, Pilar Alegría, exportavoz y responsable de Educación hasta diciembre, dejó La Moncloa para postularse en las elecciones de Aragón del próximo 8 de febrero, con una puntuación de 3,4.
Con una décima menos en su nota personal y situada en la 16ª posición, se encuentra María Jesús Montero, vicepresidenta primera, ministra de Hacienda y futura candidata principal en Andalucía. Por último, Óscar López es el cuarto con peor valoración entre los 22, con un 3,2, mientras que su antecesor en Transformación Digital y Función Pública, José Luis Escrivá, se trasladó al Banco de España con una nota de 4,1.

Elma Saiz, nueva portavoz del Ejecutivo —cargo que compatibiliza con sus responsabilidades en Inclusión, Seguridad Social y Migraciones que desempeña desde hace dos años— es, después de la titular de Igualdad, quien más ha caído en valoración, junto con Morant y Pablo Bustinduy (Derechos Sociales), tras su enfrentamiento con los autónomos por las subidas de cuotas que debió rectificar: pasó de 4,1 a 3,3. La otra integrante sometida por primera vez a esta evaluación ciudadana, Sara Aagesen, vicepresidenta tercera y responsable de Transición Ecológica, obtiene un 3,6, cuatro décimas menos que su antecesora, Teresa Ribera.
Los únicos ministros, además de Cuerpo y Robles, que alcanzan el cuatro son Jordi Hereu (Industria), José Manuel Albares (Asuntos Exteriores), Luis Planas (Agricultura) y Sira Rego (Juventud e Infancia), quien además es la más desconocida del gabinete. Los más conocidos, aparte del presidente (99,1%), son Díaz (95,5%), Montero (92,7%), Robles (87,3%) y Félix Bolaños (83,9%), que obtiene un 3,4 como titular de Justicia.
Los portavoces de la oposición tampoco logran acercarse a la nota de aprobado. Alberto Núñez Feijóo (PP) tiene una nota de 3,5, apenas una décima por encima de Sánchez, mientras que Santiago Abascal (Vox) e Ione Belarra (Podemos) obtienen un 2,9 y un 2,5 respectivamente.

