Cuatro progresos significativos en el tratamiento del Alzheimer durante este año

Una muestra de sangre frente a escáneres cerebrales

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    • Autor, Redacción
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • 31 diciembre 2025
  • Tiempo de lectura: 7 min

En el mundo, cada tres segundos se registra un nuevo caso de demencia.

Actualmente, 55 millones de personas conviven con esta patología, pero la organización Alzheimer's Disease International (ADI) estima que para 2030 esta cifra alcanzará los 78 millones.

El 70% de estas personas sufre la enfermedad de Alzheimer (EA), la variante más frecuente de demencia.

Este trastorno cerebral avanza de forma progresiva, deteriorando gradualmente la memoria, el razonamiento y, finalmente, la capacidad para realizar acciones cotidianas sencillas.

La Organización Mundial de la Salud señala que esta enfermedad ya constituye la séptima causa de muerte a nivel global.

Aunque las modificaciones en el estilo de vida y ciertos fármacos contribuyen a mitigar los síntomas, aún no existe un tratamiento curativo para esta afección.

En años recientes, se han registrado descubrimientos alentadores, pero el progreso hacia nuevas terapias y diagnósticos más precisos para el Alzheimer sigue siendo lento.

No obstante, durante 2025 se lograron avances significativos en el estudio y entendimiento de la enfermedad. Se destacan cuatro en particular:

1. Una prueba sanguínea para diagnosticar EA

La enfermedad de Alzheimer está relacionada con la acumulación, en el cerebro, de dos proteínas dañinas: beta-amiloide y tau; estas pueden estar presentes hasta 20 años antes de que se manifiesten los síntomas.

Hasta ahora, la confirmación de la EA dependía exclusivamente de tomografías de emisión por positrones (PET) y de punciones lumbares para obtener líquido cefalorraquídeo.

Estas técnicas, sin embargo, no se incluyen rutinariamente en el diagnóstico y sólo un reducido número de pacientes las recibe.

una persona tomando una muestra de sangre a un adulto mayor

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Sin embargo, en mayo la FDA (Administración de Alimentos y Fármacos) de Estados Unidos otorgó su aprobación a la primera prueba sanguínea capaz de detectar el Alzheimer en etapas iniciales.

Denominada Lumipulse, esta prueba mide la presencia de las proteínas asociadas a la enfermedad y puede identificar alteraciones en la sangre antes de que surjan los problemas de memoria.

Los estudios clínicos indicaron que el análisis reconoce correctamente los biomarcadores en más del 91% de los pacientes examinados.

"Este es un avance revolucionario en el diagnóstico del Alzheimer", señala el doctor Diego Aguilar, director regional para América de Alzheimer's Disease International (ADI).

"Actualmente existe un alto porcentaje de subdiagnóstico; por lo tanto, contar con un diagnóstico basado en sangre, mediante biomarcadores, representa una herramienta muy poderosa", afirmó a BBC Mundo.

2. Una vacuna para prevenir EA

Este año se realizaron estudios destacados sobre el posible efecto preventivo de ciertas vacunas frente a la EA.

Asimismo, se están diseñando nuevas vacunas específicas contra el Alzheimer, y se examina la posibilidad de que algunas vacunas ya existentes puedan servir para prevenir la demencia.

una botella con la vacuna contra hérpes zóster junto a una jeringa

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Entre ellas, la vacuna contra el herpes zóster destaca especialmente.

Una investigación a gran escala realizada en Gales y publicada en abril en la revista Nature mostró que esta vacuna no sólo reduce los nuevos casos de demencia en un 20%, sino que también retrasa la aparición de síntomas en quienes ya tienen la enfermedad.

El herpes zóster es causado por la reactivación del virus de la varicela, que puede permanecer inactivo en el sistema nervioso y reactivarse años después de la infección inicial.

Los hallazgos de este estudio apoyan la hipótesis de que virus que afectan el sistema nervioso pueden incrementar el riesgo de demencia.

"Nuestro análisis demostró que una de cada cinco demencias podría evitarse en pacientes vacunados contra el herpes zóster", aseguró a la BBC el doctor Pascal Geldsetzer, profesor de Medicina de la Universidad de Stanford, y líder de este trabajo.

"Lo notable es que esta intervención está ya disponible y se administra una sola vez. No requiere adherencia a programas complejos y prolongados, además de ser segura y conferir el beneficio adicional de prevenir la infección por herpes zóster", añadió el investigador.

Aunque todavía se estudia cómo actúa esta vacuna, se cree que reduce la inflamación en el sistema nervioso, un factor clave en la evolución de las enfermedades neurodegenerativas.

Si estos resultados se confirman, podrían indicar que ya contamos con un método preventivo para el Alzheimer y otras formas de demencia.

3. IA para detectar EA

Una mano apuntando a una resonancia magnética cerebral de la cabeza y el cráneo

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Equipos científicos de diversas partes del mundo exploran el empleo de inteligencia artificial (IA) para diagnosticar la EA con mayor rapidez y exactitud.

Identificar la enfermedad en etapas tempranas resulta fundamental, ya que permite implementar intervenciones que pueden alterar su progresión o disminuir su impacto.

Un avance presentado en 2025 proviene de investigadores de la Clínica Mayo, EE.UU., quienes desarrollaron una herramienta basada en IA que asiste a los médicos en la detección de patrones cerebrales asociados a nueve tipos de demencia, incluida la EA.

La herramienta, denominada StateViewer, analiza patrones específicos de actividad cerebral a partir de tomografías PET.

Según un estudio publicado en junio en la revista Neurology, esta herramienta identificó correctamente el Alzheimer en un 88% de los casos evaluados.

Además, facilitó la interpretación de escáneres con casi el doble de velocidad y hasta tres veces más precisión en comparación con los métodos convencionales.

4. Diagnósticos y tratamientos mejorados en países en desarrollo

De acuerdo con Alzheimer's Disease International (ADI), de los 55 millones de personas con demencia en el mundo, el 60% reside en países con ingresos bajos y medianos.

No obstante, en estas naciones, el acceso a diagnósticos y tratamientos es limitado debido a sus altos costos.

Durante este año, se aprobaron en varios países dos fármacos celebrados como el inicio de una «nueva era» en el manejo de la EA.

Se trata de Donanemab y Lecanemab, medicamentos que pueden modificar el curso de la enfermedad al inhibir la formación de placas proteicas dañinas en el cerebro y retrasar el deterioro cognitivo.

En Estados Unidos, su precio anual por paciente ronda los US$30,000.

Actualmente, hay alrededor de 180 ensayos clínicos en curso a nivel mundial para fármacos enfocados en EA y demencia. Sin embargo, surge la inquietud sobre si estos medicamentos también resultarán inaccesibles para las poblaciones con menos recursos.

"La equidad es un tema central y debería ser prioridad en nuestra agenda. Los avances científicos existen, pero no están accesibles para todos; por ahora, sólo los sectores más acomodados pueden costear estos tratamientos", señala Diego Aguilar de ADI.

"Por ello, es esencial que gobiernos, industria y sociedad civil colaboren para planificar un futuro en el que el acceso sea real y equitativo".

una persona mayor sonriendo con una enfermera

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En la región se están impulsando iniciativas para facilitar el acceso a tratamientos y diagnósticos.

Entre ellas destaca ReD-Lat, un consorcio conformado por varias organizaciones latinoamericanas dedicado a expandir la investigación sobre la demencia en América Latina.

Según el neurocientífico Agustín Ibáñez, director de ReD-Lat, el propósito es crear herramientas diagnósticas adaptadas a la región y descubrir nuevas estrategias para tratar el trastorno en esas poblaciones.

"Este enfoque posibilita que las innovaciones diagnósticas y terapéuticas, incluyendo biomarcadores sanguíneos y medicamentos modificadores de la enfermedad, sean ajustadas, validadas y personalizadas para la población latinoamericana", comentó a BBC Mundo.

Agregó que la meta es que estos avances se apliquen de manera justa y estén disponibles para las personas más vulnerables.

Simultáneamente, diversos países en la región han implementado planes nacionales de demencia para desarrollar mecanismos que brinden acceso a diagnósticos, tratamientos y atención para los pacientes.

"Considero que las políticas públicas son la única vía para garantizar la equidad y proyectar un futuro sostenible", afirmó Diego Aguilar.

"Las opciones emergentes para tratar la EA son numerosas y prometedoras, pero la interrogante sigue siendo si estarán disponibles para toda la población".

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