Un odontólogo explica las causas del sangrado en las encías al cepillarse y cómo prevenirlo

Este síntoma tan frecuente y común puede indicar un problema inflamatorio que se soluciona con una correcta higiene bucal

El sangrado de encías puede

El sangrado en las encías es un síntoma habitual que afecta a mucha gente alrededor del mundo; precisamente esta frecuencia lleva a que se considere algo normal. Ya sea durante el cepillado o al usar hilo dental, este indicio se suele atribuir a una causa puntual y sin mayor trascendencia, especialmente cuando no se presenta dolor intenso ni molestias claras.

No obstante, que algo ocurra con regularidad no implica que sea saludable. El sangrado gingival es una señal temprana que alerta sobre posibles problemas graves por venir. Las encías saludables no sangran, y si lo hacen, generalmente advierten inflamación, falta de higiene adecuada o un problema que puede volverse crónico si no se corrige a tiempo.

“¿Te sangran las encías al cepillarte? Eso no es normal», señala Gerard Antón, odontólogo de la clínica Odontosport, especialista en odontología deportiva. En uno de sus videos de TikTok (@odontosport), el profesional detalla algunas razones del sangrado y cómo prevenirlo.

El sangrado de encías suele

La forma correcta de cepillarse los dientes

Antón identifica dos causas principales relacionadas con el sangrado en las encías: “O no te estás cepillando bien o no lo haces en absoluto”. En cualquiera de los casos, el problema es de fondo: una técnica inadecuada o una higiene insuficiente mantenida a lo largo del tiempo.

En años recientes, los expertos han compartido varias pautas para que el cepillado sea lo más eficaz posible. Sin embargo, Antón aclara que lo principal no es tanto el tipo de cepillo o la dirección, sino que: “Los dentistas comentan sobre técnicas específicas, si hacerlo con movimientos circulares, de arriba hacia abajo… Pero lo primordial es que, al cepillarte, toques las encías”.

Este gesto, precisamente, es el que muchos evitan por temor al sangrado. Sin embargo, el odontólogo advierte que esto empeora la situación. “Si no se estimulan las encías, éstas se inflaman, y eso es inflamación de bajo grado”. Esta inflamación, silenciosa y constante, resulta especialmente peligrosa porque no causa dolor y avanza sin que el paciente lo note.

El resultado es un ciclo negativo. Las encías inflamadas sangran, el sangrado desalienta el cepillado en esa área y la falta de estímulo agrava aún más la inflamación. Para romper esta dinámica es fundamental comprender que el sangrado no es la causa sino el síntoma.

López Rosetti – La importancia de cepillarse los dientes

Antón recalca que no es necesario complicar la rutina ni adquirir dispositivos costosos para lograr un buen cepillado. “Por ello, al cepillarte, no importa si usas cepillo manual o eléctrico, asegúrate de tocar tus encías.” El instrumento es menos relevante que la constancia y la técnica consciente.

Además, el especialista destaca un paso crucial dentro de la higiene oral que muchas personas omiten: “Si realmente quieres hacerla bien, emplea también hilo dental”. Este complemento, aún poco utilizado pese a su eficacia, elimina la placa bacteriana y restos de comida acumulados entre los dientes y bajo la línea gingival, zonas inaccesibles para el cepillo.

Su uso regular disminuye notablemente la inflamación, el sangrado y el riesgo de gingivitis y periodontitis. También contribuye a prevenir caries interdentales y ayuda a mantener un aliento fresco. Incorporar el hilo dental no es un detalle menor, sino una herramienta esencial para conservar unas encías sanas y una higiene bucal efectiva.

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