Lens desafía al PSG como el equipo más eficaz de Europa en su año de transición con la plantilla de menor valor

Los jugadores del Lens celebran un gol. Los ‘Sangre y Oro’ acumulan siete triunfos seguidos y mandan en la clasificación de la Ligue 1 con una renta de cuatro puntos (y un partido extra) sobre el equipo de Luis Enrique.

Más información:

En el norte de Francia, donde el fútbol es vivido como una devoción obrera, un club con larga tradición ha despertado tras un periodo de inactividad. El RC Lens, con una plantilla valorada en apenas 91,35 millones de euros —la más económica entre las cinco grandes ligas—, lidera la Ligue 1 en el tramo invernal.

En un año que parecía de transición y tras un verano con ventas obligadas por la complicada situación financiera del club, el equipo bajo la dirección de Franck Haise se ha convertido en el milagro más destacado del fútbol europeo.

La temporada se presentaba como un periodo difícil para un club que hace solo siete años competía en Ligue 2 (Segunda División francesa). Debido a la urgencia económica, el club tuvo que vender a tres de sus figuras fundamentales: el defensa austríaco Kevin Danso (25 millones), el mediocentro Neil El Aynaoui (23,5) y Andy Diouf (20).

En total, cerca de setenta millones ingresados que ayudaron a igualar las finanzas, pero que parecían condenar al Stade Bollaert-Delelis a una campaña complicada. Sin embargo, el desenlace ha sido completamente diferente: Lens no solo ha resistido, sino que ha redefinido su identidad competitiva.

Franck Haise, el artífice silencioso de esta transformación. El técnico francés, al mando desde 2020, ha convertido la estabilidad táctica en una estrategia de fortaleza. Con su habitual esquema 1-3-4-2-1, el Lens ha alcanzado un equilibrio muy cercano a la perfección entre intensidad y control.

El equipo carece de grandes figuras mediáticas, aunque cuenta con una estructura colectiva que funciona con precisión casi mecánica. «Aquí todos jugamos por algo superior a nosotros mismos», declaraba el capitán Brice Samba tras la victoria frente al Lyon que aseguró el liderato invernal.

Un proyecto sin grandes figuras

El contexto hace aún más destacable el rendimiento del conjunto del norte. Frente a un París Saint-Germain armado a golpe de grandes inversiones —cuyo valor de plantilla es diez veces mayor que el del Lens—, los ‘Sangre y Oro’ encabezan la Ligue 1 con cuatro puntos de diferencia sobre el equipo de Luis Enrique, a pesar de tener un partido extra jugado.

Las ocho victorias consecutivas han reavivado la esperanza en la región de Artois y han devuelto a los seguidores la sensación, perdida con el tiempo, de que los milagros siguen presentes en el fútbol francés.

La clave del éxito reside en una combinación de convicción, disciplina táctica y confianza en el grupo. Lens defiende en bloque medio, aplica presión con precisión quirúrgica y genera ataques elaborados que explotan la amplitud que ofrecen sus carrileros.

Haise ha sabido aprovechar al máximo jugadores como el central polaco Gradit, el joven Wahi o el ghanés Abdul Samed, el motor silencioso del mediocampo. Cada uno cumple un papel concreto dentro de una maquinaria que no depende de individualidades sino de la coordinación colectiva.

Plantillas con menor valor de mercado y mejor clasificadas de las cinco grandes ligas.

Plantillas con menor valor de mercado y mejor clasificadas de las cinco grandes ligas. Transfermark

En un entorno futbolístico dominado cada vez más por las inversiones millonarias, el Lens se ha convertido en la excepción que confirma la regla. Su modelo combina sostenibilidad con ambición: adquiere jugadores a bajo precio, los desarrolla y los convierte en activos de valor para futuras transferencias. Sin embargo, este año la vertiente deportiva no ha sufrido las consecuencias.

El equipo ha duplicado su nivel en ambos aspectos: es el conjunto menos goleado del campeonato y uno de los que más ocasiones genera en jugadas a balón parado. Sus estadísticas de presión y recuperación en campo contrario lo posicionan entre los diez mejores de Europa, algo impensable para un club de su tamaño.

El PSG, bajo presión

La conexión con la afición también ha sido fundamental. El Bollaert-Delelis, siempre repleto, se ha transformado en un bastión. Cada encuentro en casa es una celebración comunitaria, heredera de la tradición minera y social que caracteriza al club desde su fundación en 1906.

Allí, los hinchas no solo festejan victorias, sino un modo de entender el fútbol que rechaza la comercialización extrema. «Lens es diferente», suele afirmar Haise. «En este club, los valores importan tanto como los resultados».

Al avanzar la temporada, el gran interrogante es si el Lens podrá mantener el ritmo frente al PSG cuando llegue el tramo decisivo en primavera.

Tifo de la afición del RC Lens en un partido.

Tifo de la afición del RC Lens en un partido.

La historia reciente de la Ligue 1 indica que el gigante parisino podría imponerse por su mayor profundidad de plantilla, aunque los antecedentes recuerdan que los milagros siguen ocurriendo. El Montpellier de 2012 y el Lille de 2021 demostraron que el dinero no siempre define el destino final.

Por ahora, el Lens ya ha conseguido algo más valioso que un título: ha recobrado el respeto y la admiración de toda Europa. En una época donde el fútbol parece diseñado para las grandes fortunas, los ‘Sangre y Oro’ simbolizan la resistencia.

Scroll al inicio