El pueblo mediterráneo asentado en una roca con un castillo medieval y una de las mejores vistas panorámicas interiores

Esta escapada ideal al interior de Castellón conduce hasta un pequeño pueblo situado sobre una roca, con un castillo medieval, vistas panorámicas extensas y un entorno natural privilegiado que transforma cada recorrido en un recuerdo imborrable

Foto: Imagen de este precioso pueblo amurallado y situado sobre una cima. (Comunitat Valenciana)
  • Ni Morella, ni Culla: este es el pueblo con aire medieval de Castellón con un imponente castillo frente al mar

La escapada ideal al interior de Castellón conduce en esta ocasión hasta Chodos, una localidad pequeña colgada en la pendiente de una muela y rodeada por uno de los paisajes más representativos de la Comunitat Valenciana. Las primeras imágenes ya justifican la visita: un conjunto de viviendas en cascada, calles pronunciadas y un castillo medieval que vigila el valle desde su posición más elevada. Un marco en el que se mezclan autenticidad, naturaleza y tranquilidad en cantidades equilibradas.

Quienes buscan desconectar hallan en este lugar un espacio capaz de desacelerar cualquier ritmo urbano. Ubicado a algo más de 1.060 metros de altitud y muy cerca del Parque Natural del Penyagolosa, Chodos ofrece un ambiente rural que permanece prácticamente intacto desde hace siglos. Su trazado angosto, sus muros antiguos y sus portales de piedra parecen congelados en el tiempo, y cada desvío dentro del casco histórico conduce a una escena digna de fotografía.

El origen árabe del pueblo sigue presente en su estructura escalonada sobre el precipicio de La Roca, un mirador natural elevado unos 100 metros desde donde se contemplan valles, pinos y encinas. Tras la conquista cristiana, el territorio pasó a ser dominio de Ximén de Urrea II, quien otorgó carta puebla en 1254, momento en el que se reforzaron las defensas cuya huella es todavía visible durante la visita.

Qué ver en Chodos

Las ruinas del castillo medieval, declarado Bien de Interés Cultural, constituyen una parada fundamental. Aunque únicamente permanecen la torre del homenaje y algunos segmentos de la muralla, su silueta domina la totalidad del caserío y evidencia la relevancia estratégica que tuvo en esta zona. Ascender hasta la cima entrega una de las vistas más impresionantes del interior de Castellón.

El recorrido sigue por el casco histórico, donde destaca la iglesia parroquial de San Pedro, un templo del siglo XVII que mezcla elementos góticos con reformas posteriores de estilo ecléctico. En su interior se conservan una cruz gótica del siglo XVI y una imagen de la Virgen con el Niño tallada en madera policromada, ambas piezas de considerable valor artístico. Muy cerca se encuentra la Torre-Portal, uno de los accesos antiguos al recinto amurallado.

Otro punto destacado es El Callís, una torre integrada en la antigua muralla que conduce hacia la zona alta conocida como La Roca, transformada en uno de los mejores miradores naturales del municipio. El paseo permite descubrir asimismo los antiguos lavaderos, la Casa Capitular y las pendientes que conforman la característica estructura escalonada del pueblo.

Naturaleza y escapada rural

Chodos está ubicado a los pies del Penyagolosa, la segunda cima más elevada de la Comunitat Valenciana y símbolo del montañismo regional. El entorno forma parte del Parque Natural del Peñagolosa, un área que abarca Chodos, Villahermosa del Río y Vistabella del Maestrazgo, y que disponibiliza variadas rutas de senderismo para amantes de paisajes serenos.

Además del atractivo natural, el municipio conserva varias ermitas históricas. Entre ellas, resalta la de San Juan Bautista, del siglo XIV, vinculado tradicionalmente a peregrinaciones; la de San Cristóbal, situada en una colina con vistas destacadas; y el Calvario, compuesto por estaciones pequeñas que acompañan el ascenso. Cada una añade un fragmento más al pasado cultural y religioso del pueblo.

Chodos se encuentra al pie del Penyagolosa, la segunda cima más alta de la Comunitat Valenciana y símbolo del montañismo regional

La experiencia se completa con la gastronomía local, predominada por platos de montaña tales como las carnes a la brasa o la reconocida olleta, un guiso típico de la comarca, ideal después de un día de senderismo o paseo por el pueblo. El acceso resulta cómodo: desde Castellón se tarda aproximadamente una hora por la CV-171, mientras que desde Valencia el viaje ronda la hora y cuarenta y cinco minutos por la CV-10.

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La escapada perfecta al interior de Castellón lleva esta vez hasta Chodos, un pequeño pueblo colgado en la ladera de una muela y rodeado por uno de los paisajes más emblemáticos de la Comunitat Valenciana. Las primeras vistas ya justifican el viaje: un caserío en cascada, calles empinadas y un castillo medieval vigilando el valle desde lo más alto. Un escenario que combina autenticidad, naturaleza y tranquilidad en dosis iguales.

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