Juan Natex, especialista en sueño, recomienda la alarma más efectiva según evidencias científicas

Posponer la alarma y apagar el despertador repetidamente es un comportamiento común que puede perjudicar la salud

Cuál es la mejor alarma

El hábito de aplazar la alarma y silenciar el despertador varias veces es muy común y puede influir negativamente en la salud. Así, reconocer las causas detrás de esta conducta resulta fundamental para mejorar la calidad del sueño. Factores como acostarse tarde, la ausencia de actividad física, pensamientos repetitivos al intentar dormir, el estrés o la presencia de trastornos crónicos del sueño pueden afectar el descanso.

Por ello, responder a ciertas preguntas relacionadas con los hábitos y el estado emocional puede facilitar la identificación del origen del problema. En esta línea, el especialista en sueño, Juan Natex, ha explicado cuál es la mejor alarma para despertar en uno de sus videos publicados en su cuenta de TikTok.

Según el experto, “El 90 % de las personas despiertan con la alarma del móvil, un sonido abrupto, fuerte y molesto”. Sin embargo, “según la ciencia, esto desencadena estrés al momento de abrir los ojos”, lo que señala el primer aspecto a modificar para establecer una rutina de sueño que garantice un buen descanso.

Juan Natex revela cuál “es

“El cerebro no interpreta que se trate de una alarma”

El especialista ha señalado que el cerebro percibe el sonido fuerte y súbito de la alarma como una señal de peligro, en lugar de una simple invitación a iniciar el día. Sin embargo, “el despertador tradicional funciona igual. Se pasa de un sueño profundo a estar en modo alerta en cuestión de segundos”, asegura Natex en el video. De esta manera, este mecanismo, originalmente diseñado para la supervivencia, activa el estrés y afecta el bienestar desde los primeros instantes de la mañana.

En este contexto, Juan Natex comenta que “lo ideal sería no utilizar alarma, acostarse y levantarse siempre a la misma hora, y despertar con la luz natural del día”. Aunque, reconoce que, “desde un punto realista, no todos pueden hacerlo”. Por eso, en esas circunstancias, recomienda elegir una alarma con “un sonido que aumente gradualmente, con una melodía suave y poco estridente”.

Natex también advierte que no basta con elegir una alarma adecuada si otros factores esenciales no se cuidan. “Y aquí viene lo que suele omitirse: no tiene sentido tener la mejor alarma del mundo si duermes en un colchón inapropiado”, remarca. La calidad del sueño depende tanto de los hábitos como del entorno físico.

Dormir con el wifi encendido (TikTok)

¿Es negativo configurar varias alarmas?

Despertar con el sonido brusco del despertador es algo habitual, pero puede ocasionar repercusiones negativas en la salud física y mental, ya que obliga a levantarse sin haber completado el descanso necesario.

Este patrón, como indican desde Mundo Psicologos, interrumpe el sueño abruptamente y suele causar falta de descanso. Aunque cada persona necesita horas de sueño distintas, el uso del despertador frecuentemente impide cumplir con esa necesidad. Además, este sobresalto puede afectar negativamente al corazón, alterando la presión arterial y elevando la frecuencia cardiaca.

Así, el uso continuo del despertador descompensa los ritmos circadianos, los ciclos naturales del organismo que regulan funciones físicas y mentales en función de la luz y la oscuridad. Cuando estos ritmos se alteran, aumenta la somnolencia y la falta de energía durante el día, lo que reduce la motivación y la productividad.

Pero lo que agrava aún más la situación es posponer la alarma múltiples veces antes de levantarse. Esta práctica confunde el reloj interno, ya que el cuerpo no recibe señales claras sobre cuándo debe dormir o despertar. Como consecuencia, la calidad del sueño desmejora y los impactos negativos se acumulan, originando más estrés, dificultad para concentrarse, irritabilidad y una mayor vulnerabilidad a enfermedades.

Los especialistas recomiendan, al igual que Natex, despertarse con la luz natural, mantener horarios regulares y seguir rutinas de higiene del sueño. Escuchar las señales del propio cuerpo favorece un descanso más profundo y reparador.

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