Anabel Mateos se encargaba de la gestión de la cuenta de Huawei en Acento mientras su esposo, Antonio Hernando, ocupaba el puesto de director adjunto del Gabinete de Pedro Sánchez en Moncloa.
La actual número dos de Organización del PSOE desempeñaba labores de lobby a favor de la empresa china ante el Gobierno de España y otras instituciones, según han confirmado a EL ESPAÑOL varios ex empleados de Huawei.
Mateos se incorporó a la firma fundada por su marido y el exministro socialista José Blanco tras el regreso de Hernando, convocado por Pedro Sánchez a finales de 2021 para actuar como mano derecha de Óscar López en la dirección de su gabinete.
El PSOE no refleja en el currículum publicado de su secretaria adjunta de Organización que trabajó tanto para Acento como para el lobby del histórico dirigente socialista Gaspar Zarrías.
«En el sector privado, posee una trayectoria superior a doce años, desarrollada, entre otros ámbitos, en el sector de la consultoría empresarial», señala el currículum de Mateos en la web del PSOE, omitiendo su vinculación con Acento y Zaño Sociedad Consultora.
Como reveló en exclusiva EL ESPAÑOL este miércoles, el lobby opaco de Zarrías cobró 36.300 euros de José Ruz, constructor implicado en el caso Koldo investigado por el Tribunal Supremo, tras contratar a Anabel Mateos.
La esposa del entonces director adjunto del Gabinete de Presidencia del Gobierno multiplicó por tres sus ingresos mientras mantenía sus cargos como concejala de Roquetas de Mar y diputada provincial por Almería.
De acuerdo a los documentos presentados por Anabel Mateos en sus declaraciones de bienes y actividades, la número dos de Organización del PSOE incrementó su salario de 43.000 euros en 2019 a 134.000 en 2020, 116.000 euros en 2021 y 88.000 en 2022.
Hernando fue reubicado por Sánchez en septiembre de 2024 como secretario de Estado de Telecomunicaciones, sector de máximo interés para la empresa china cliente tanto de la firma de su esposa como de su exsocio Pepe Blanco.
Entre otras gestiones, Acento ha representado los intereses de Huawei ante la Unión Europea hasta 2025. Según el Registro de Transparencia, la empresa china abonaba entre 200.000 y 300.000 euros al lobby de Pepe Blanco por este servicio.
No obstante, la relación entre Acento y Huawei se terminó tras descubrirse que la compañía china estaría implicada, presuntamente, en una red de sobornos y regalos a por lo menos 15 eurodiputados con la intención de influir en decisiones estratégicas relacionadas con las restricciones a su participación en las redes 5G y otras infraestructuras clave.
El Ministerio del Interior adjudicó este verano a Huawei un contrato por 12,3 millones de euros para la gestión y almacenamiento de escuchas telefónicas legalmente autorizadas, generando un marcado descontento en el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
Durante más de una década, el Gobierno ha otorgado contratos a Huawei para gestionar y almacenar escuchas telefónicas policiales autorizadas judicialmente, que son realizadas tanto por las fuerzas de seguridad como por los servicios de inteligencia.
El Comité de Inteligencia del Parlamento de Estados Unidos criticó los contratos firmados por el Gobierno de Pedro Sánchez con Huawei, afirmando que «España está jugando con fuego al poner en riesgo su seguridad nacional y la de sus ciudadanos».
El lobby Acento eliminó a Anabel Mateos de su sitio web en julio de 2024, tras la exclusiva de EL ESPAÑOL que mostró ocho reuniones entre José Blanco y el exasesor de Ábalos, Koldo García.
La decisión de Acento de ocultar el vínculo con un alto cargo gubernamental coincidió con la presentación de una denuncia contra el lobby por mala praxis por parte de un miembro del Comité Deontológico de la Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales (APRI).
Ni la firma de Blanco ni la propia secretaria adjunta de Organización del PSOE han confirmado públicamente hasta la fecha si rompieron la relación laboral y cuándo lo hicieron.
Mateos fue designada en julio pasado por Sánchez para integrar el equipo que sucedería a Santos Cerdán en Ferraz, tras la entrada del exsecretario de Organización en la prisión de Soto del Real (Madrid).
Los sustitutos de Cerdán
Los nombramientos realizados por Sánchez han estado envueltos en controversia desde su inicio.
Paco Salazar renunció a sus cargos en el PSOE y Moncloa el mismo día del Comité Federal, luego de que se difundieran testimonios de compañeras que le acusaban de acoso sexual y abuso de poder horas antes.
Por su parte, Rebeca Torró, actual secretaria de Organización, está siendo investigada por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) por una presunta financiación ilegal del PSPV-PSOE mediante el constructor José Ruz durante su etapa como consejera de la Generalitat Valenciana.
Según reveló EL ESPAÑOL, la secretaria de Organización del PSOE formalizó un contrato de 4,3 millones para Levantina un mes después de que el constructor pidiera una reunión con Cerdán tras quejarse a Koldo García.
Durante el año en que fue consejera de Obras Públicas, también adjudicó dos contratos, por un total de 1,6 millones, a la misma constructora.
Además, su jefe de Gabinete en la Secretaría de Estado de Industria y Comercio, Jaime Peris Pascual, fue director jurídico de la constructora de Ruz entre 2011 y 2015.
Peris fue promovido este verano por el Gobierno y nombrado comisionado especial para la Reindustrialización.

