Hombre interpreta villancicos durante 42 horas continuas buscando un Récord Guinness navideño

El desafío navideño congregó a decenas de residentes que observaron a un hombre de 63 años interpretar un total de 684 canciones

Por Antonio Duro

Seguir enDavid Purchase trata de hacerse

Un individuo de Gloucester, Inglaterra, decidió conmemorar la Navidad de una forma poco habitual: interpretó villancicos de manera ininterrumpida durante 42 horas. David Purchase, de 63 años, no solo se planteó un desafío personal, sino que aspiró a batir un nuevo récord Guinness. Esta iniciativa nació de su intención de realizar algo destacable en las festividades y de la influencia musical que su madre, cantante, le transmitió.

El desafío trascendió la simple idea de cantar sin pausas. Purchase buscó organizar un evento que fomentara la unión comunitaria y diera promoción a los Muelles de Gloucester. Por ello, convocó a vecinos y amigos en una cervecería local, permitiendo que todos presenciaran su empeño. Durante la actividad, interpretó tanto villancicos tradicionales como temas navideños contemporáneos, lo que facilitó la participación y disfrute de personas de diversas edades.

El reto representó una gran dificultad. Su voz se volvió ronca, sus piernas flaquearon y el sueño casi lo venció en múltiples ocasiones. Sin embargo, la motivación interna junto con el apoyo de quienes se acercaron a acompañarlo, incluyendo familiares y voluntarios, fueron esenciales para que lograra culminar. El ambiente se intensificó a medida que avanzaba la jornada y más espectadores se sumaban.

Normas y gestión del maratón

Para aspirar al récord mundial, Purchase debió ajustarse a normas muy rigurosas. Guinness World Records le proporcionó una lista de requisitos: disponía de descansos de cinco minutos por cada hora cantada y apenas tenía treinta segundos para cambiar de canción. Si acumulaba estos descansos, podía tomar pausas más largas en determinados intervalos, aunque debía organizarse meticulosamente para no perder tiempo. En total, preparó 38 canciones distintas que repitió 18 veces, sumando así 684 interpretaciones. Entre ellas se encontraban White Christmas y All I Want for Christmas Is You, debiendo evitar repetir cualquier tema dentro de una misma hora.

Un órgano dañado, la partitura olvidada y una melodía improvisada: así nació “Noche de Paz”, el villancico que conecta generaciones

La preparación fue tanto vocal como física. El hombre se entrenó corriendo cinco kilómetros diarios para fortalecer su respiración y mantenerse en forma. Durante el maratón, consumió únicamente alimentos livianos como plátanos y golosinas para evitar la fatiga por comidas pesadas. Además, organizó todos los detalles para cumplir con los requisitos: contó con testigos voluntarios, coordinó la música y grabó el evento completo, ya que Guinness exige evidencia detallada.

Una actividad que integró a toda la comunidad

El maratón de villancicos no fue una experiencia solitaria. Amigos, vecinos e incluso coros locales participaron en ciertos momentos, aunque Purchase cantó la mayor parte del tiempo en solitario. Había al menos 15 personas presentes en todo momento y, en las horas de mayor afluencia, hasta 100 espectadores animaron el espacio. Liz Tonkin, una amiga cercana, estuvo a su lado durante 33 horas, ayudando a organizar a los testigos y garantizando que se mantuviera hidratado y bien alimentado.

David Purchase estuvo 42 horas

El respaldo familiar fue crucial, especialmente en los momentos complicados. Tras superar las 32 horas sin descanso, Purchase consideró abandonar, pero la visita de sus hijas y su nieto le dio fuerzas para continuar. La última canción, “Jingle Bells”, marcó un instante especial: la energía fue tal que todos los presentes compartieron la emoción y alegría de la meta alcanzada. Finalmente, Purchase manifestó orgullo por su logro y confesó que, por un tiempo, no volvería a interpretar villancicos. Aunque espera la confirmación oficial de Guinness, para él la experiencia ya constituye un premio.

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