El nuevo acuerdo retributivo pactado para los empleados públicos tendrá un impacto directo en el saldo negativo previsto para las cuentas estatales dentro de dos años

El Banco de España expresa optimismo sobre la economía española en su informe más reciente. Ha elevado en tres décimas la previsión de crecimiento para 2025 y ajustado al alza las proyecciones. No obstante, advierte que el acuerdo para incrementar los salarios de los empleados públicos generará un aumento significativo del déficit público en 2027. Este organismo identifica la política salarial como uno de los principales factores que ejercerán presión sobre las cuentas estatales en los próximos años.
El acuerdo logrado entre el Gobierno y los sindicatos establece un aumento del 2,5% en 2025, del 1,5% en 2026—con un posible 0,5% extra si la inflación supera el 1,5%—y un 4,5% en 2027. Para ese último año, la subida real podría alcanzar el 5,5%, al incluir la parte condicionada de 2026 y la retribución adicional correspondiente. El Banco de España calcula que este esquema implicará un incremento del gasto de 0,05 puntos porcentuales (pp) del Producto Interno Bruto (PIB) en 2025, 0 pp en 2026 y 0,37 pp en 2027, comparado con el escenario previo que suponía incrementos inerciales del 2% anual.
El organismo señala que “la desviación más importante se concentrará en 2027, cuando el déficit público llegaría al 2,5% del PIB”, atribuyendo esta subida principalmente al impacto de las aumentos salariales pactados para el sector público.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha destacado que el acuerdo firmado este jueves entre Gobierno, UGT y CSIF, que incluye un incremento salarial del 11% para los funcionarios entre 2025 y 2028, es un "muy buen acuerdo". Asimismo, agradeció a los sindicatos firmantes su esfuerzo y paciencia para alcanzar un pacto que beneficia a 3,5 millones de trabajadores. (Fuente: La Moncloa)
El Banco de España aclara que sus estimaciones consideran exclusivamente medidas aprobadas o anunciadas con un nivel suficiente de detalle y alta probabilidad de ser ratificadas. En las demás partidas del gasto, se proyecta una evolución alineada con el crecimiento potencial nominal para las variables que tienen mayor discrecionalidad, y un comportamiento estándar para las restantes. El informe destaca que, aunque los ingresos públicos—impulsados por el IRPF, IVA y el aumento de cotizaciones sociales—seguirán una tendencia positiva, no compensarán por completo el aumento del gasto derivado de la política salarial y social.
Desafío para el cumplimiento de los objetivos presupuestarios
El incremento salarial para empleados públicos previsto entre 2025 y 2027 no solo supone una cifra considerable, sino que podría representar un reto para cumplir los objetivos presupuestarios dentro del marco de las reglas fiscales europeas, según alerta el Banco de España. La entidad advierte que “a partir de 2027, la concentración de la subida salarial de los empleados públicos en ese año, junto con otras partidas que incrementan el gasto y el agotamiento del margen de desviación permitido por las nuevas normas europeas, provocaría una desviación de la senda comprometida”.
El análisis indica que el aumento salarial tendrá un efecto acumulativo en el gasto, superior al inicialmente previsto. Además, en 2027 influirán otros incrementos de gasto, como el alza de las pensiones, la inversión pública y los pagos por intereses. El organismo señala que esta mezcla de factores hará necesaria la adopción de ajustes adicionales para no incumplir el marco fiscal europeo. La presión sobre el gasto público aumentará debido a la reciente firma del acuerdo salarial, en un contexto de alta inflación y demandas de recuperación del poder adquisitivo por parte de los trabajadores públicos.
El Banco de España estima que los ingresos provenientes de los fondos europeos NGEU se mantendrán alrededor del 1% del PIB en 2025 y 2026, con una disminución progresiva en los años posteriores. Así, la relación deuda sobre PIB descendería hasta el 100,6% en 2025 y continuaría bajando hasta el 98,3% en 2027, sustentada por un mayor crecimiento nominal. Sin embargo, el supervisor alerta que el nuevo perfil de gasto derivado de la política salarial para funcionarios exigirá ajustes adicionales desde 2027 para evitar desviaciones de los compromisos europeos.
Margen de flexibilidad con Europa
El Banco de España señala que el crecimiento del gasto neto computable podría exceder lo previsto en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo durante 2025 y 2026. Sin embargo, en términos acumulados desde 2023, ese aumento podría mantenerse dentro del margen de flexibilidad permitido por las nuevas reglas europeas. A partir de 2027, la concentración del aumento salarial de los empleados públicos, junto con otras partidas de gasto, provocaría una desviación respecto a la senda acordada, según el análisis realizado por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF).
El acuerdo salarial para trabajadores públicos, firmado en un contexto de presión inflacionaria y demandas de mejora del poder adquisitivo, constituye uno de los principales elementos de presión sobre las cuentas públicas en el horizonte de proyección. El Banco de España concluye que el déficit proyectado para 2027 se revisa al alza, principalmente por el impacto directo del pacto salarial en el sector público, lo que obligará a ajustar la política fiscal para evitar desviaciones respecto al marco europeo.

