El paraíso histórico El Parador: Castillo-palacio que hospedó a Carlos V y merece tu visita al menos una vez

Descansar entre murallas centenarias, recorrer patios que han sido testigos de siglos y disfrutar del sosiego de un entorno natural privilegiado no es algo reservado solo a los libros

Foto: El Parador en el que te sentirás como un rey. (Paradores)
  • El nuevo pueblo mágico que es imprescindible visitar en Extremadura: sede de un reconocido festival de teatro dedicado a Calderón de la Barca
  • El encantador pueblo medieval que se debe conocer al menos una vez en la vida en Extremadura: uno de los pueblos pintorescos de España, declarado Conjunto Histórico

Existen alojamientos que logran convertir una simple escapada en una vivencia que trasciende el descanso habitual. En el corazón de Extremadura, rodeado de gargantas y bosques de castaños, en un paisaje caracterizado por su silencio, se alza un antiguo castillo-palacio donde la historia se siente en cada rincón. Descansar entre muros centenarios, caminar por un patio de armas que ha sido testigo del paso de los siglos y impregnarse de una atmósfera solemne transforman la estadía en una experiencia casi ceremonial, perfecta para quienes buscan viajes con profundidad y valor cultural.

Parador de Jarandilla de la Vera, un inmueble del siglo XVI que sirvió de refugio para el emperador Carlos V tras abdicar. Situado en el valle de La Vera, entre los ríos Tiétar y Jerte, el Parador se encuentra en el antiguo castillo-palacio de los Condes de Oropesa y conserva elementos originales como el foso, las murallas defensivas y una destacada galería gótica de dos plantas en su patio interior. El conjunto armoniza el peso histórico con un ambiente tranquilo y acogedor, donde los salones con chimenea, los espacios comunes y el entorno natural potencian la sensación de un retiro histórico.

Un castillo con historia que ofrece todas las comodidades modernas

Las habitaciones sobresalen por su armonía entre un diseño actual y el respeto por la arquitectura original, con estancias diseñadas para el descanso y vistas al paisaje natural. Además, cuenta con una amplia gama de servicios que incluyen piscina de temporada rodeada de olivos y naranjos, jardín, restaurante, bar, aparcamiento exterior gratuito, wifi, aire acondicionado y tecnología Chromecast, además de aceptar mascotas. La propuesta gastronómica es otro de sus grandes atractivos, centrada en la cocina tradicional extremeña, donde destacan productos como el jamón ibérico de bellota, quesos regionales, verduras de temporada y el reconocido pimentón de La Vera, presente en platos emblemáticos como las patatas revolconas o la caldereta de cabrito.

El entorno completa esta vivencia con un valioso patrimonio monumental y natural. El casco antiguo de Jarandilla invita a conocer la iglesia de Santa María de la Torre, el puente medieval del Parral o el mirador de la Serranilla, mientras que tradiciones como ‘Los Escobazos’ aportan identidad propia. Por otro lado, la localización del Parador facilita la exploración de lugares cercanos como el monasterio de Yuste, las gargantas naturales cercanas o el Valle del Jerte, consolidando este castillo-palacio como un destino donde convergen historia, naturaleza y gastronomía para brindar una experiencia pensada para sentirse, al menos una vez en la vida, como un auténtico rey.

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