María Guardiola apareció cerca de la medianoche tras haber permanecido con su equipo y familiares en una sala privada del hotel.
La candidata popular comunicó que comenzará las negociaciones con los grupos parlamentarios para la formación de una nueva Junta, solicitando a PSOE y Vox que no obstaculicen la gobernabilidad.
Guardiola afirmó que estará dispuesta a negociar sin imponer “líneas rojas”, mientras los seguidores, inicialmente contenidos, se mostraron optimistas tras su intervención.
También el candidato de Vox, Óscar Fernández Calle, celebró el crecimiento de su partido y Santiago Abascal llegó al hotel pasada la medianoche.
María Guardiola se presentó a las 23:44 horas en el salón Emérita Vetonia del Hotel AZZ Mérida Medea, portando en sus manos la bandera de Extremadura.
Posó con ella antes de iniciar su discurso ante los medios y volvió a hacerlo al concluir, cuando retiró el atril para que los fotógrafos captaran la imagen. A su alrededor estaban su esposo, hijo y varios miembros del partido.
En medio de su análisis electoral, pausó su intervención para abrazar a su hijo quien, junto a su marido, logró abrirse paso entre los simpatizantes para llegar hasta ella. Fue un abrazo largo y silencioso, tapado por los aplausos y los gritos de “¡Presidenta, presidenta…!” de más de 300 seguidores que la acompañaban.
Hasta ese momento, poco se sabía de lo ocurrido en el hotel. El Partido Popular prefirió alejarse de su sede en el centro de Mérida ante la gran cantidad de medios acreditados.
Guardiola y su equipo permanecieron en una sala reservada del hotel, de la que no salieron hasta después de las 23:30 horas.
Los primeros simpatizantes llegaron alrededor de las 20:30, procedentes de localidades cercanas y con esperanzas de una mayoría absoluta. Sin embargo, conforme avanzaba el conteo, ese optimismo disminuía. El vestíbulo se llenó, pero las conversaciones se centraban más en los resultados del PSOE que en los propios.
Cuando el socialista Miguel Ángel Gallardo apareció en la televisión junto al bar, reinó el silencio. Tras su intervención, comenzaron los comentarios discretos. Algunos esperaban su dimisión. Otros consultaban el móvil, pendientes de que se alcanzara el diputado número 30, cifra todavía insuficiente para obtener la mayoría absoluta.
La comparecencia de Guardiola se hizo esperar. En el exterior, varios policías locales comentaban que el frío deslucía cualquier celebración; nada que ver con lo ocurrido hace dos años y medio, cuando la victoria se festejó en la plaza frente a la sede del partido. Esta vez, la celebración sería en interiores, bromeaban.
Después de Gallardo, los principales protagonistas de la noche electoral jugaron al gato y al ratón, como midiendo fuerzas o el órdago que estaban dispuestos a lanzar tras el cierre del escrutinio.
Ya cerca de la medianoche, compareció la ganadora de las elecciones y candidata popular a la reelección. Acto seguido, hizo lo propio el candidato de Vox, Óscar Fernández Calle, eufórico por el avance de su partido.
Posteriormente, desde Madrid, el secretario general del PP, Miguel Tellado, proclamó que el PSOE había sufrido «una auténtica paliza«: «se ha derrumbado en uno de sus bastiones electorales clave», afirmó. Finalmente, ya pasada la medianoche, llegó el líder de Vox, Santiago Abascal.
Sin «líneas rojas»
El ambiente en la sede del PP cambió cuando Guardiola bajó al atril. Su intervención duró poco más de un minuto, interrumpida repetidamente por aplausos, gritos de “presidenta” y un animado palmoteo que encendió a los simpatizantes.
En su discurso, anunció que este lunes empezará una ronda de conversaciones con los grupos parlamentarios para formar una nueva Junta “a la mayor brevedad posible”. Exhortó a PSOE y Vox a no “bloquear” la gobernabilidad y dejó claro que negociará sin establecer “líneas rojas”.
Después llegó la sesión fotográfica con amigos y compañeros. Las sonrisas discretas que reflejaban una victoria con matices en el vestíbulo del hotel entre las nueve y las once de la noche, se transformaron en gestos de esperanza tras las palabras de la líder popular.
Para el lunes quedan las llamadas a los distintos partidos. No obstante, María Guardiola no especificó por cuál iniciará el contacto. Como si, al final, todo dependiera del azar.

