La nueva fiscal general ha enfatizado que «fuera de la ley, únicamente existe la arbitrariedad»

Felipe VI entregó los despachos a los 76 miembros de la 63ª promoción de la Carrera Fiscal que completaron el curso selectivo en el Centro de Estudios Jurídicos, siendo esta la primera tras la condena por delito de revelación de secretos del anterior fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. En la ceremonia, el Monarca recordó a los nuevos fiscales que su labor «tendrá un impacto real en la sociedad y requerirá gran sensibilidad, prudencia, ética profesional y un sólido compromiso con el servicio público».
El Rey se dirigió a un auditorio donde el 75% de los fiscales recién titulados son mujeres, con una edad promedio de 29 años. Esta promoción de fiscales es la primera que desempeñará funciones en tribunales de instancia en lugar de en órganos unipersonales, tras la reciente aprobación de la Ley Orgánica 1/2025, que contempla medidas para mejorar la eficiencia del Servicio Público de Justicia.
Don Felipe subrayó que su desempeño en los tribunales «provocará una diferencia tangible» en la vida cotidiana de las personas. Destacó además que pasar esta oposición libre revela «responsabilidad y criterio», cualidades que, remarcó, «serán esenciales en su futuro ejercicio profesional».
El evento tuvo lugar a las diez y media de la mañana en el gran anfiteatro del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid. El Monarca fue recibido por el ministro de Justicia, Félix Bolaños, y la fiscal general, Teresa Peramato, quien asumió su cargo ante el Rey hace una semana. También participó la presidenta del CGPJ y del Tribunal Supremo, Isabel Perelló.
Peramato recordó que «fuera de la ley sólo existe incertidumbre, falta de protección y arbitrariedad«, citando que «donde la ley termina, comienza la tiranía», una expresión atribuida al pintor Francis Bacon pero originaria del filósofo John Locke. «No somos dueños de la justicia, sino sus servidores», afirmó.
Por su parte, Félix Bolaños señaló que la labor del fiscal consiste en «aplicar la ley con compromiso y humildad», y mencionó el pacto de Estado firmado en 2001 entre PP y PSOE para que la investigación penal quede en manos del Ministerio Fiscal, un acuerdo todavía pendiente de desarrollo legislativo. Además, destacó que la mayoría de los fiscales sean mujeres, comentando: «¿No ha habido acaso más comportamientos vergonzosos por parte de hombres que de mujeres?», afirmó.

