Mil inteligencias artificiales crearon una aldea autónoma: surgió una civilización única e inesperada

Dejaron que 1.000 IA construyeran su propia aldea: surgió la civilización más extraña e inesperada

Es evidente que la presencia de Inteligencia Artificial en nuestra vida cotidiana aumenta constantemente, con nuevas aplicaciones, funciones en las plataformas habituales y usos de esta tecnología en ámbitos que antes no se consideraban. Esta tendencia solo crecerá, haciendo que la IA se infiltre con mayor fuerza en la sociedad futura.

Esto generará escenarios inéditos hasta ahora, por eso, en un experimento pionero, los Laboratorios de Investigación Fundamental (FRL) liberaron 1.000 IA autónomas en un entorno virtual para observar cómo cooperaban y colaboraban sin recibir órdenes ni contar con funciones predeterminadas.

Eligieron el videojuego Minecraft, un título basado en un mundo abierto donde los usuarios exploran, recolectan recursos (minería), construyen estructuras y herramientas (crafting), y sobreviven en un entorno generado de forma aleatoria, lo que brinda posibilidades creativas ilimitadas.

Según indicaron los investigadores, los resultados fueron tan sorprendentes como inesperados. Las IA se agruparon en comunidades urbanas y rurales, cada una con una cultura e identidad propias. Repartieron las tareas; algunos se enfocaron en la agricultura, otros en la edificación o el comercio. Emergieron normas sociales y jerarquías, además de comportamientos complejos y discusiones sobre asuntos que iban desde el baile hasta la conciencia ambiental.

En ocasiones, la sociedad quedaba atrapada en ciclos sin fin o en la búsqueda de metas inalcanzables, por lo que los investigadores implementaron mecanismos para romper estos bucles y permitir que la comunidad IA siguiera progresando.

Tras un tiempo, los investigadores permitieron a humanos acceder a este mundo creado por IA y, para sorpresa, las IA ignoraban sus órdenes y preferían mantener su independencia dedicándose a sus actividades antes que asistir a las personas (lo que supuestamente es el propósito principal de cualquier máquina).

«Tenían ideas propias sobre sus objetivos, y resultó que no es un producto que la gente busque«, explicaron los investigadores. Otro hallazgo de esta sociedad IA fue que, respecto a su aplicación práctica, es más eficiente contar con IA especializadas en tareas específicas que con IA generales que intenten desempeñar todas las funciones.

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