Pedro Sánchez afirmó no haber seguido la intervención de Santos Cerdán en el Senado, explicando que se encontraba en viaje hacia Bruselas para el Consejo Europeo.
El presidente defendió que el PSOE ha tomado medidas firmes ante el caso de Cerdán, quien tras su salida de prisión dirigió críticas y amenazas indirectas contra el partido.
Sánchez responsabilizó a la derecha política y mediática de legitimar a Vox y negó que el avance de la ultraderecha sea resultado de las acciones del Gobierno.
En Bruselas, Sánchez instó a los líderes europeos a avanzar en el apoyo a Ucrania y en la ratificación del acuerdo comercial con Mercosur.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mostró visiblemente molestias este jueves y concluyó rápidamente su intervención en Bruselas al ser consultado sobre la comparecencia en el Senado de su ex secretario general, Santos Cerdán, quien tras cumplir cinco meses en prisión acusado de corrupción lanzó amenazas implícitas contra el PSOE.
Sánchez aseguró que no siguió con detalle la intervención de Cerdán debido a que estaba en viaje hacia la capital belga para asistir al Consejo Europeo de este jueves, limitándose a señalar que el PSOE ha actuado «con total firmeza en este asunto».
El presidente del Gobierno aprovechó su presencia institucional en Bruselas para criticar con dureza a la «derecha política y mediática», a la que acusó de «blanquear a Vox». Además, defendió la continuidad del Gobierno de Sumar, a pesar de las recientes críticas de Yolanda Díaz, con el fin de mantener la «hoja de ruta de avances» en materia social.
Ante las críticas de Cerdán hacia el senador socialista Alfonso Gil y su queja por sentirse abandonado por su partido («mejor solo que mal acompañado«, declaró en el Senado), el presidente fue preguntado si temía lo que el ex secretario general pudiera revelar sobre su etapa en el PSOE.
«Por motivos evidentes, ya que estaba viajando a Bruselas, no pude seguir esa comparecencia, por lo que desconozco el contexto y situación en la que efectivamente pronunció esas palabras Santos Cerdán», respondió Sánchez.
«Lo que sí puedo asegurar es que el Partido Socialista actuó con total firmeza en este caso, como ha ocurrido en otras situaciones que nos han afectado desafortunadamente. Y me gustaría que otros partidos políticos hicieran lo mismo», concluyó antes de retirarse rápidamente a su reunión.
Anteriormente le preguntaron sobre las críticas de Sumar, que acusa al Gobierno de favorecer a Vox por no ofrecer una respuesta contundente a los recientes casos de corrupción y acoso sexual en el PSOE.
«A pesar de las diferencias, dado que somos organizaciones políticas con culturas distintas, creo que hay muchos puntos en común entre el Partido Socialista y Sumar. El más importante, la hoja de ruta de avances que hemos estado implementando durante estos siete años de Gobierno, y lo que queda por cumplir hasta 2027″, afirmó Sánchez.
A continuación, el presidente negó cualquier responsabilidad en el ascenso de Vox y culpó al «blanqueo que la derecha ha estado haciendo durante siete años hacia la ultraderecha».
«Y no solo me refiero a la derecha política, sino también a la derecha mediática, a los opinadores«, enfatizó.
«Recuerdo haber escuchado a esa derecha decir: bueno, si ustedes pactan con Unidas Podemos, que incluye al Partido Comunista, nosotros podremos pactar con la ultraderecha», sostuvo Sánchez.
Sin embargo, a su juicio, esta comparación no se sostiene porque, en términos históricos, el Partido Comunista contribuyó al «proceso de democratización» tras la muerte de Franco. «Esto nada tiene que ver con las raíces históricas de la ultraderecha en España, que claramente añora ese franquismo, esa dictadura», argumentó.
El presidente también afirmó que el PP no solo ha adoptado el contenido de las políticas de Vox, sino también «su manera de hacer política».
«Hoy día no enfrentamos una oposición política sino una oposición totalmente destructiva que vota en contra de políticas que son beneficiosas no solo para sus ciudadanos, sino también para sus propias administraciones», destacó.
Por ello, Sánchez considera que el crecimiento de Vox «no está relacionado con la acción del Gobierno de España, sino que está directamente vinculado al blanqueo que la derecha política y mediática realiza hacia Vox«.
Ucrania y Mercosur
Alejándose de los temas nacionales, el presidente del Gobierno instó a los líderes europeos a «tomar decisiones» en asuntos urgentes de la agenda europea: la ayuda financiera a Ucrania y la ratificación del acuerdo comercial con Mercosur.
Sánchez reveló que no ha conversado con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni (quien tiene el voto decisivo para aprobar o no el pacto con Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay), aunque afirmó que está realizando «todos los esfuerzos» para que el acuerdo prospere.
«Sería muy decepcionante que Europa no consiguiera cerrar un acuerdo con Mercosur tras haber aprobado en el Parlamento Europeo las cláusulas de salvaguarda para el sector primario europeo y con todo preparado. También la presidencia de Mercosur y el Gobierno de Brasil están listos para la ratificación», indicó Sánchez.

