La portavoz en el Congreso reprocha que, «con la situación actual, ciertos medios se ocupen de otros asuntos»

Vox ha reiterado su intento de desvincularse de Revuelta tras la exclusiva de EL MUNDO que publica audios que evidencian que la dirección del partido estaba al tanto de las supuestas irregularidades contables de su asociación juvenil afín y que se intentó proceder a su «liquidación». Se defiende argumentando que esta entidad «no forma parte orgánicamente» de la organización liderada por Santiago Abascal.
La portavoz en el Congreso, Pepa Millán, fue quien este martes quiso marcar distancia y, a la vez, criticó que, «con lo que está ocurriendo», en alusión a las novedades sobre los casos de corrupción vinculados al entorno de Pedro Sánchez y la serie de denuncias por acoso sexual contra dirigentes socialistas, «algunos medios se centren en otros temas». Además, señaló que «serán las personas implicadas» en esta revelación quienes «deberán ofrecer explicaciones en el momento y lugar adecuados».
Según la información a la que ha accedido este medio, fue el presidente de Vox, Santiago Abascal, quien encargó a Jorge Buxadé, jefe de la delegación en el Parlamento Europeo y coordinador jurídico del partido, la tarea de liderar las negociaciones para frenar la crisis con Revuelta debido al presunto desvío de donaciones que sumaban decenas de miles de euros, recaudadas para asistir a las víctimas de la dana que afectó a Valencia en octubre del año pasado. En uno de los encuentros con Pablo González Gasca, secretario general de la asociación, el eurodiputado le presentó un documento para disolverla a cambio de no iniciar acciones legales, según confirman los audios publicados.
«Soy portavoz en el Congreso por Vox y, desde luego, no voy a comentar ese tipo de informaciones que, por un lado, están siendo filtradas ni afirmaciones basadas en suposiciones«, manifestó Millán para esquivar responder hasta en cuatro ocasiones a preguntas sobre el asunto en una rueda de prensa casi monográfica. «Nuestra misión es enfrentar a este Gobierno corrupto y toda la podredumbre que rodea al PSOE (…); no es parte de mis funciones hacer de comentarista en ningún tema», añadió para cerrar su explicación.
En la formación de Abascal han intentado desviar la atención de Revuelta hacia las informaciones que apuntan a que José Luis Rodríguez Zapatero «se reunió en un monte, en una zona de Patrimonio Nacional, con medios del Ministerio del Interior, intercambiando información con un empresario que fue detenido 72 horas después y que supuestamente llevaba en una bolsa de deporte documentos» entregados por el ex presidente del Gobierno. Sin nombrarlo, se referían a Julio Martínez, presidente de Plus Ultra, investigado por un posible delito de blanqueo de capitales relacionado con el rescate de la aerolínea ligada a Venezuela.
«¿Cuál es el contenido de esos documentos? ¿Está el Gobierno utilizando recursos del Estado para encubrir una trama corrupta? Esa es nuestra responsabilidad. Nada ni nadie nos moverá un centímetro de la verdad sobre unos hechos gravísimos, y toda la oposición debería centrarse en eso y no en otros asuntos», subrayó la portavoz de Vox en el Congreso con firmeza.
El partido de Abascal presentó una denuncia contra Revuelta a finales de noviembre ante la Autoridad Independiente de Protección del Informante pese a haberse distanciado públicamente de la crisis interna de esta organización que saltó a la luz en 2023 con las protestas organizadas frente a la sede del PSOE en la calle Ferraz de Madrid en contra de la amnistía. La asociación juvenil desempeñó un papel relevante durante la tragedia de Valencia, organizando una gran colecta de donaciones que la formación situada a la derecha del PP promovió públicamente, además de que varios de sus dirigentes, incluido el presidente, han estado presentes en las movilizaciones convocadas.

