El desafío lanzado por la líder de Sumar no modifica los planes del presidente, quien por ahora solo contempla sustituir a Pilar Alegría debido a su candidatura en Aragón.

«Esto no puede continuar así». Yolanda Díaz ha estallado finalmente. La vicepresidenta segunda y cabeza de Sumar ha reclamado a Pedro Sánchez un cambio «radical» en el «equipo de Gobierno» ante la «insostenible» situación que atraviesa el Ejecutivo, marcada por nuevas pesquisas de corrupción asociadas a miembros del PSOE y la crisis derivada de las denuncias por acoso sexual en el Partido Socialista. Sin embargo, la formación minoritaria no abandona la coalición ni plantea de forma explícita romperla si no se adoptan esas medidas firmes.
Para la líder de este espacio político, la circunstancia es extremadamente grave y demanda «modificar» el Gobierno «de arriba a abajo» porque «no se puede seguir así», calificando la situación de un «desvarío». «Es momento de actuar» y «reaccionar», ha enfatizado, «las reflexiones han terminado». Esta postura se la ha comunicado «hoy mismo» al presidente en una conversación. Lo mismo que había hecho en días previos de sus intercambios.
En una entrevista para Al Rojo Vivo de La Sexta, Díaz ha señalado que la escalada en casos de corrupción ha situado la crisis en un «punto de inflexión» debido a las recientes detenciones y pesquisas abiertas, y que «no hay vuelta atrás para el Gobierno». «Limpieza total y no robar», resumió en cuanto a las acciones necesarias.
Por ahora, el órdago de Díaz no modifica los planes de Sánchez, cuyo enfoque consiste en realizar ajustes limitados en el Ejecutivo, motivados por la salida inevitable de ministros y ministras que son candidatos en las comunidades. Fuentes consultadas indican que no se plantea a día de hoy una crisis de Gobierno o una remodelación profunda, sino solamente sustituir a Pilar Alegría, ministra de Educación y Deportes y también portavoz, cuya marcha será inminente ante la convocatoria de elecciones anticipadas en Aragón.
Sánchez prefiere los llamados «cambios quirúrgicos» y mantiene esa estrategia pese a la presión ejercida por su socio de coalición. Desde el sector socialista defienden que ningún ministro está relacionado con los últimos hechos -investigaciones de la UCO y denuncias de acoso sexual-, aunque el ex presidente de la SEPI detenido, Vicente Fernández, había sido cercano a María Jesús Montero.
La exigencia de la vicepresidenta segunda se califica como una «opinión» y se recuerda que tanto las modificaciones en el Gobierno como la convocatoria electoral son competencias exclusivas del presidente. Según las fuentes, la hoja de ruta permanece intacta: «seguir trabajando» y mirar hacia 2027. Sánchez reafirma públicamente su satisfacción con sus ministros. Además, explican que, como sucedió con Ábalos y Cerdán, el presidente valoró todas las alternativas, incluso dimitir; sin embargo, una remodelación implicaría reconocer vinculación con los hechos, algo que ellos niegan.
Una situación «mucho peor»
Con un tono contundente y severo, después de meses en los que Sumar había señalado la financiación irregular del PSOE como su línea roja para abandonar el Gobierno, Díaz ha admitido que la preocupación del socio minoritario es total y que lo que resultaba aceptable en julio para seguir adelante tras estallar el escándalo de Santos Cerdán ya no sirve, puesto que la situación actual es «mucho peor».
No solo por la amplitud de la corrupción, sino también por el Me Too dentro del PSOE y los casos de acoso sexual, así como las sospechas de encubrimiento hacia Paco Salazar, uno de los colaboradores más cercanos a Sánchez en La Moncloa. «No es julio, el desgaste es enorme», ha subrayado.
Díaz ha indicado que la dirección de Sumar se ha reunido para analizar la crítica situación del Gobierno y la legislatura, aunque su solicitud de un cambio «totalmente profundo» en el Ejecutivo descarta cualquier demanda de adelantar las elecciones generales.
Por ello, exige a Sánchez y al PSOE asumir la «responsabilidad política», «que claramente existe», mediante la entrega de «explicaciones» públicas sobre todo lo que ocurre alrededor de los socialistas y la adopción de «decisiones» inmediatas. «Gobernar no consiste en resistir, menos ahora»; «callar no está ayudando a nadie», ha criticado.
En este sentido, ha recalcado que Sánchez debería acudir al Congreso para brindar esas respuestas que la ciudadanía demanda. La solicitud la realiza el PP, que pide un Pleno extraordinario para la próxima semana, y Díaz respalda esa urgencia. Afirma que ella comparecería si estuviera en el lugar del presidente. Asimismo, considera que Sánchez debe atender a los periodistas y responder a sus preguntas en una rueda de prensa.
Además de esta doble rendición de cuentas y la necesidad de una reforma significativa en el Gobierno, Díaz impone a Sánchez una tercera tarea clave: presentar un nuevo «plan de acción» como programa para el resto de la legislatura, «comenzando» con la aprobación de un real decreto de vivienda, similar al propuesto por Sumar, para intervenir en el mercado en la medida posible; o con medidas como la revalorización del SMI. En otro momento de la entrevista explicó que se trataría de un «programa de mínimos», enfocado en la «regeneración democrática» y la «defensa de los derechos humanos». Algo «básico» dadas las «debilidades parlamentarias» existentes en el Congreso.
La vicepresidenta segunda admitió no tener «todas las soluciones» para salir de esta complicada situación, aunque señaló que lleva días realizando «numerosas consultas» para conocer diversas opiniones. «Es imprescindible tomar medidas inmediatas, estrictas y consensuadas en el Congreso para evitar y prevenir la corrupción venga de donde venga», destacó. «Y el PP debe participar en estas medidas», añadió.
Al ser preguntada directamente sobre si Sánchez debe adelantar las elecciones, Díaz evitó responder afirmando que no es una de sus «competencias» y que respeta esta potestad exclusiva del presidente. Sin embargo, sí intervino con firmeza sobre otra competencia del jefe del Ejecutivo, que es el diseño y la composición del Gobierno, reiterando que «debe ser reformulado de forma radical».
Sobre los casos de acoso sexual en el PSOE, Díaz ratificó que las acciones «no se han gestionado correctamente». «Y cuando las cosas se hacen mal, hay que ofrecer explicaciones y tomar medidas». Citó como ejemplo su actuación en el caso de Íñigo Errejón. «Regresé de un viaje internacional, comparecí y expulsé de inmediato a un hombre. Sin expediente ni nada. Lo fulminé», afirmó.
No obstante, en aquel momento las explicaciones que se le exigieron a la vicepresidenta segunda no estaban relacionadas con su actuación ante las nuevas denuncias, sino por qué incluyó a Errejón en las listas y lo designó portavoz en el Congreso cuando ya se conocía un caso de tocamientos sexuales en un festival de música, además de si se intentó persuadir a la víctima para encubrir la situación. Este caso ocasionó un terremoto político en Más Madrid por su gestión.
En cuanto a los partidos que integran Sumar, Izquierda Unida (IU) ha expresado también una postura firme. Su líder, Antonio Maíllo, solicitó a Sánchez dar «respuestas contundentes, claras y precisas, y hacerlo ya».
«La fortaleza de un Gobierno no se mide en resistir, sino en cumplir acuerdos, impulsar la agenda social y respaldar a la ciudadanía. Avanzar en derechos y actuar sin dudas contra la corrupción y el machismo», afirmó el coordinador federal de IU en X.
Reunión de los partidos de Sumar: «Se necesita un nuevo Ejecutivo»
Á. C.
Los cuatro partidos de la coalición Sumar que forman parte del Gobierno celebraron este viernes su reunión habitual, aunque en esta ocasión la agenda se concentró en la crisis del Ejecutivo, con «especial preocupación» por las últimas noticias sobre detenciones y registros.
Fuentes oficiales del espacio político resumen que han coincidido con las posiciones expuestas por Díaz. «Es necesario un nuevo Ejecutivo que impulse las medidas sociales pendientes de la legislatura ya», afirman.
«La gente en la calle lo demanda y espera que este Gobierno de coalición progresista demuestre su valía», concluyen estas fuentes de Sumar, que insisten en la urgencia por adoptar medidas.
El análisis conjunto de los partidos de Sumar es que se requieren «medidas y modificaciones». Específicamente, «una reformulación profunda del Gobierno y de sus objetivos», sostienen, pues «no se puede continuar igual».
«Esta situación demanda respuestas, por lo que las formaciones de Sumar se comprometen a evaluar las acciones que el PSOE debe tomar con contundencia y celeridad para erradicar la corrupción y los casos de acoso sexual dentro de sus filas. Tras ello, harán una valoración», concluyen sobre el resumen de la reunión.

